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Psicoanálisis, Freud y
heridas narcisistas
A pesar de lo mucho que se ha hablado en los últimos años de la
inminente muerte del Psicoanálisis, a pesar de su supuesta agonía,
compartida con otras ciencias quizás menos polémicas y hasta aún tal
vez menos criticadas y sin dudas menos "revolucionarias"
(Antropología, Historia), ese tiempo parece no haber llegado aún.
En estos tiempos de "psicologización" de todas las dimensiones
sociales (Lipovetsky, 1983) convergentes y hasta cierto punto
antagónicos con la desesperada y reductora búsqueda biológica de la
erradicación del padecer, se podrá estar o no de acuerdo con los
aportes de Freud, pero lo que no se puede negar es la marca que ha
dejado en relación a las concepciones sobre el hombre.
La visión del hombre desde la ciencia y desde el hombre mismo; el
habitante común de las urbes de este siglo; dejó de ser la misma a
partir de la creación del Psicoanálisis. Reposicionando a Copérnico
y Darwin en la historia, Freud (1916) se autoproclamó como aquel
parricida que infligiera la tercera herida narcisista a la
humanidad, que alejaba cada vez más al hombre del centro de la
creación.
Esta tercera herida que nos desplazaba automáticamente del control
racional sobre nuestros actos. parecía ser la última y definitiva
En el umbral de una nueva herida narcisista
Los avances tecnológicos nos ponen frente a una posible cuarta
herida, aquella anunciada , una vez más primero, por la ciencia
ficcion, la de la posibilidad de una continuidad entre la máquina y
el hombre.( Piscitelli, 1995).
Los hombres cada vez funcionando más como una maquinaria, como seres
digitales o binarios (Baudrillard, 1983; Negroponte, 1995; Romano,
2000) y las máquinas siendo cada vez más inteligentes, o al menos
capaces de simular inteligencia.
Los programas informáticos JULIA y ELIZA, simulaciones de respuesta
e inteligencia humanas, han sido experiencias y claras muestras de
las posibilidades de relacionamiento con inteligencia no-humana. En
ambos casos, las personas de muy diversas maneras se han relacionado
con un "bot" (1)
en el caso de Julia, o con un programa de diálogo, el caso de ELIZA,
y a través de esos contactos especialmente en el último modo, han
podido interactuar e inclusive paradójicamente, hablar mucho sobre
ellos mismos y descubrir quizás aspectos desconocidos de sí mismos
hasta ese momento.
En el caso del programa JULIA mas bien se ha tratado de un
conocimiento de uno mismo a través de la diferencia con la máquina,
la cual aún era posible distinguirla de la "humanidad".
Mientras tanto, interfaces, bots y simulaciones mediante, a pesar de
no haberse llegado a suturar esa cuarta discontinuidad; que se
supone tomará aún entre unos 25 o 40 años; el encuentro, la
interface con la computadora; otrora una máquina de calcular
ampliada, actualmente mucho más que eso; ha generado posibilidades
nuevas en la concepción del hombre.
Nuevas tecnologías y Psicoanálisis
Sherry Turkle psicoanalista, profesora de MIT en un artículo
sugestivamente llamado ¿Quién soy nosotros?, ha planteado que "nos
estamos moviendo de una cultura moderna de cálculo a una posmoderna
de simulación donde el self es un múltiple, distribuído sistema".
(1993 :1)
Ha señalado ella que las pantallas de las computadoras y el
ciberespacio, están produciendo cambios profundos en nuestras
percepciones acerca de la naturaleza de la sexualidad, la forma de
las comunidades, las concepciones acerca de lo inteligente y lo
vivo.
Así como el Psicoanálisis moldeó las formas de pensarnos como
sujetos, algo similar se ha venido proponiendo en torno a la
tecnología desde los aportes de Mc Luhan (1967) concibiendo a los
medios como elementos claves a la hora de su influencia en nuestra
cognición.
El mérito sin par de Mc Luhan; un hombre nacido en la era de la
radio; y cuestionadamente apolítico; fue poder vislumbrar los
efectos de los medios en un tiempo donde esos efectos y los cambios
no eran tan vertiginosos como lo pueden ser ahora en nuestro nuevo
siglo. Como ha señalado Johnson ( 1997), sólo una mezcla de genio y
lunático pudo ver esas influencias; "el medio como mensaje y masaje"
en ese momento histórico.
Un Mc Luhan que concebía a la tecnología moderna como una extensión
de las facultades, del SNC del hombre, tal como algunos años antes
Freud (1930) se refería a la tecnología como representativa de
alguna cualidad física del hombre.
Refiriéndose al Psicoanálisis, Mc Luhan (1989) definió a la teoría
freudiana como una teoría basada en la figura no en el fondo,
ubicándola dentro de la racionalidad a la que nos acostumbró para
él, el alfabeto y la escritura.
La voz del Psicoanálisis
Es entonces en esta época sin tradición, en este mundo desbocado (Giddens,
1999) y acelerado (Virilio, 1997) que la voz del Psicoanálisis se
puede volver a hacer oír.
En medio de la lucha entre los apocalípticos y los integrados (Eco,
1995) o los "cosmopolitas" y los "fundamentalistas" (Giddens, 1999)
frente al proceso de globalización actual, la era del vacío (Lipovetsky,
1983), la tercera ola (Toffler, 1992 ) globalización...etc, en medio
de las voces de los nuevos gurúes, se lanza la voz del
Psiconanálisis como un sonido capaz de ir más allá de la descripción
o la aventura ficticia.
Dentro de la lectura dedicada a la cibernética y correspondiente a
lo que Silver (2000) ha denominado la segunda etapa en el estudio
del ciberespacio, surgen los mencionados textos de Sherry Turkle
(1984, 1993, 1995).
Esta autora, profesora, socióloga y psicoanalista de MIT,
Universidad vanguardista en tecnología, que el 4 de abril de este
año lanzó al mundo la "liberación del conocimiento", con su apertura
de todos sus cursos para "todo el mundo", ha sido pionera en muchas
cosas, pero quizás una de las importantes a mi juicio es el
adentrarse en el mundo virtual para hablar desde adentro y analizar
desde afuera. El mundo metafórico del ciberespacio es un mundo que
merece ser explorado por su alta connotación social (Balaguer,
2001).
Sus escritos parten de entrevistas profundas con cientos de
individuos a lo largo de una década como en el caso de la Vida en la
Pantalla, así como de una investigación etnográfica, lo que la
separa de la mera especulación teórica o el seudo-cientificismo que
tanto irrita a Sokkal (2).
Su formación psicoanalítica junto a su formación antropológica,
sociológica y tecnológica, pero sobre todo la primera, le permite
una lectura de los acontecimientos en relación a las nuevas
tecnologías con el bagage teórico psicoanalítico, habiendo dejado su
huella en la literatura cibernética.
Sherry Turkle en La vida en Pantalla muestra la evolución de
nuestras concepciones acerca de la tecnología y lo estrictamente
humano, nuestras resistencias, nuestros miedos y las diferencias que
nos separan a los adultos del mundo infantil en relación a estos
temas.
El tiempo de la identificación de la tecnología con lo inerte,
inanimado y no inteligente, propia de la era industrial, va dejando
paso a un tiempo donde humano, no-humano y más que humano se
avecina. En este contexto nos preguntamos ¿Cual es y será la
posición del Psicoanalisis en esta nueva sociedad en red?
1. ¿Qué lugar halla en el discurso actual?
2. ¿Qué valoración se hace de el?
3. ¿Qué herramientas proporciona para comprender los cambios
actuales?
Turkle es un ejemplo a seguir en la incesante lucha por comprender
al ser humano en sus nuevos contextos culturales y tecnológicos.
Ha dicho el sociólogo Anthony Giddens que "Freud creía estar
instituyendo un tratamiento científico para la neurosis, cuando en
realidad lo que estaba haciendo era construir un método para renovar
la identidad personal en los primeros pasos de una cultura
destradicionalizadora".(1999 :60).
Esta afirmación con la validez o falsedad que pueda contener, de
cualquier manera deja abierta la posibilidad de utilizar al
Psicoanálisis como una herramienta más de entendimiento y análisis
aplicado, muy especialmente en estas épocas críticas.
Las resistencias tecnológicas, las posibles tecnofobias, que hallan
en muchos de nosotros fuertes seguidores, no nos ubiquen en la
vereda de enfrente en lugar de entrar en el campo y analizarlo con
viejas y nuevas herramientas.
Si la hipótesis del tecnofílico Nicholas Negroponte, que 'nos
socializaremos en barrios digitales' (1995: 12) resultara cierta,
será mejor desde ya irnos preparando, para entender mejor a los
nuevos vecinos.
Bibliografía
· Balaguer, Roberto (2001)
"¿Agora electrónica o Times Square? Una revisión de consideraciones
sociales sobre Internet". Revista Textos del Observatorio para la
Cibersociedad, 1, en http://cibersociedad.rediris.es/textos/balaguer.htm.
· Baudrillard, J. (1983) Simulations New
York: Semiotext(e).
· Eco, Umberto (1995) Apocalípticos e integrados
Barcelona : Ed. Lumen
· Freud, Sigmund (1916) 18ª Conferencia de Introducción al
Psicoanálisis Tomo XVI Buenos Aires : Amorrortu Editores
:250-261
· Freud, Sigmund (1930) El malestar en la Cultura, Tomo VIII
Buenos Aires : Biblioteca Nueva: 3017-3067
· Giddens, Anthony, (2000) Un mundo desbocado, Madrid :
Ediciones Santillana (1ª Ed.1999)
· Johnson, Steven, (1997) Interface Culture: how new technology
transforms the way we create and communicate, New York: Basic
Books
· Lipovetsky, Gilles (1983) La era del vacío, Barcelona :
Editorial Anagrama
· Mc Luhan, M y B.R. Powers ( 1989) La Aldea Global,
Barcelona : Editorial Gedisa
· Mc Luhan, M. (1967) El medio es el masaje, Buenos Aires :
Paidós Estudio
· Negroponte, Nicholas, 1997 (1995), A Vida Digital, São
Paulo: Companhia das Letras
· Piscitelli, A. (1995) Ciberculturas. En la era de las máquinas
inteligentes, Buenos Aires : Paidós Contextos
· Romano, Eduardo (2000) La cultura digital, Buenos Aires:
Lugar Editorial
· Silver, D.(2000) Web Studies Rewiring media studies for the
digital age, Edited by David Gauntlett New York : Oxford
University Press :19-30.
· Toffler, A & Tofler, H. (1992) El cambio del poder,
Barcelona : Plaza y Janés Editores
· Turkle, S. (1984) The Second Self: Computers and the Human
Spirit. New York: Simon and Schuster
· Turkle, S. (1993) Who am we? Disponible en : http://www.wired.com/wired/archive/4.01/turkle_pr.html
· Turkle, S. (1997) La vida en pantalla, Barcelona : Paidós
(1ª Ed. 1995).
· Virilio, Paul (1997) Cibermundo: ¿Una polìtica suicida?,
Santiago : Dolmen Ediciones SA
Notas
1. Se denominan "bots"
a los programas que circulan dentro de determinados entornos
virtuales como ser los MUDS (Multi User Dungeons). Estos programas
ofician de anfitriones de los recién llegados y guían a estos dentro
de los entornos, pudiendo entablar diálogos.
2. Dice Alan Sokkal (1998) : "Quien se expresa en forma
oscura y extravagante muestra que él mismo no tiene claridad o bien
que tiene razones para apartarse de ella. Y no estamos hablando aquí
de la física o matemática pura, estamos hablando de ciencias que
hablan del hombre, y que deben hablarle al hombre. La ciencia
social, en estos últimos 20 años, se ha acercado a la mística
religiosa, inexplicable y esotérica, y se ha alejado del sentido que
dio origen a la misma ciencia social".
BALAGUER, Roberto, 2001, "La voz del Psicoanálisis frente a las
Nuevas Tecnologías".
Publicado originalmente en la Publicación Oficial de la
Coordinadora de Psicólogos del Uruguay, No 126, julio 2001,
Montevideo, Uruguay.
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