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Características generales
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Objetivos: Es una herramienta universalmente utilizada como despistaje en el estudio del
deterioro cognitivo. Es útil además para documentar los cambios intelectuales
que aparecen en el tiempo y permite comprobar el efecto de agentes terapéuticos
con supuesta acción sobre las funciones cognitivas. Carece de validez para detectar déficits cognitivos focales y es muy poco
sensible para detectar trastornos frontales.
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Administración: individual
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Tiempo:
5-10 minutos,
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Material: Mini- Mental Test
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Administración: Todas las preguntas deben
hacerse siguiendo el orden indicado, sin límite de tiempo para ninguno de los
apartados del test y deben puntuarse inmediatamente. La puntuación global del
test recoge el número total de respuestas correctas. Si el examinado es incapaz
de responder a la pregunta, esta debe considerarse como errónea.
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Evaluación: Consta de un
conjunto de parámetros que evalúan: orientación en el tiempo y espacio (10
puntos), atención y concentración (3 puntos), cálculo (5 puntos), memoria
reciente (3 puntos) lenguaje y praxis (9 puntos). La máxima puntuación es 30
puntos, aunque las cifras de normalidad varían de acuerdo con la edad y el nivel
de escolarización del examinado. Por ejemplo, la puntuación normal de un sujeto
con estudios universitarios, hasta los 69 años de edad es de 29 puntos, bajando
hasta los 28 puntos si tiene entre 70 y 79 años e incluso hasta los 27 puntos a
partir de los 80 años de edad. Por el contrario, un paciente con estudios
primarios debería obtener normalmente de 26 a 27 puntos hasta los 69 años y 25
puntos a partir de los 70 años de edad. En general, la mayoría de los estudios
que han empleado este test dirigido a detectar deterioro cognitivo, establecen
un punto de corte en 24 puntos, aunque esta puntuación puede incluso ser normal
en sujetos de edad avanzada con escaso nivel de escolarización.
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