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SERIE S. FREUD FETICHISMO

 

Perversiones  -  Fetichismo  (1927) S. Freud.

 La clínica psicoanalítica de la perversión es casi inexistente porque es muy difícil que un perverso que inicia un análisis lo continúe, y si lo hace el motivo no es la perversión.  No hay conflicto con el fetiche y Freud dice que ha sido una comprobación accesoria ya que el paciente no ha concurrido a la consulta por el fetichismo.

Este texto sobre fetichismo es de 1921, pero no es la primera vez que Freud hace referencia a esta perversión.

Freud comienza a hablar de perversiones en "Tres Ensayos", en donde las considera en cuanto a una desviación respecto de la elección de objeto y del fin.

En la conferencia 23 de Las lecciones introductorias hace una referencia a la perversión diciendo que no hay conflicto psíquico.  Establece una diferencia entre las neurosis y las perversiones que es relativa a la diferente actitud del yo frente a la regresión libidinal.

En la neurosis el yo se opone a la regresión instaurando el conflicto mientras que en la perversión el yo acompaña esta regresión libidinal y por este motivo no se produce el conflicto.  Al no haber conflicto tampoco hay síntoma y por lo tanto no constituye un motivo de consulta ya que lo que hace al motivo de consulta es el síntoma.

El fetichismo es entonces una perversión y el psicoanálisis considera como perversiones mayores a algunas de las siguientes:

1)      Homosexualidad:  La homosexualidad por si sola no habla de perversión sino que abre un interrogante en tanto puede tratarse también de una homosexualidad neurótica o psicótica.

2)      Fetichismo:  El fetichismo habla por sí solo de perversión, no es posible un fetichismo neurótico.  Lo que se produce en la neurosis es la "condición fetichista".

3)      Transvestismo:  El transvestismo habla de perversión de por sí, es el hombre que se presenta como mujer y el goce radica en el engaño.

El fetichismo y el transvestismo son perversiones exclusivamente masculinas.

4)      Transexualismo:  El transexual se opera, es mujer, aquí no hay engaño y la estructura es psicótica.

5)      Sadismo y Masoquismo:  La estructura es perversa.

6)      Voyeurismo y Exhibicionismo:  Son perversiones pero puede haber rasgos en la neurosis.

 El fetiche es un objeto con todo el pero óntico, es palpable y en general son prendas íntimas.  Freud dice que es el objeto sustitutivo del pene de la madre, ya que la función que tiene este objeto es la obturar la falta en la madre.  Si el objeto es colocado allí donde algo falta, a la madre no le falta nada y de esta forma el perverso reniega de la inscripción de la castración por medio de un objeto fetiche que instaura la premisa fálica y desconoce la diferencia de los sexos.

El modo de defensa que constituye la perversión es le renegación, y este modo de defensa consiste en que el sujeto rehusa tomar conocimiento del hecho percibido por el de que la mujer no tiene pene.  Se mantienen dos actitudes coexistentes e inconciliables respecto de la castración constituyendo ambas actitudes una verdadera escisión del yo del sujeto.

Freud dice que el niño establece el juicio "no, no es cierto" pues si la mujer que es la madre está castrada, él también podría estarlo.  Aquí aparece algo que toma Lacan y es que la castración es castración en el Otro y no en cualquier otro en tanto semejante.

Para este concepto Lacan parte de la teoría freudiana y en este texto Freud dice que el niño rehusa tomar conocimiento de esta percepción de la falta en la madre porque esto le retoma a él.

Si se produce la inscripción de la castración esto implica que el Otro no es completo y que el tampoco lo es, ya que era el que lo completaba, y entonces ambos quedan revelados en una carencia.

La angustia neurótica es relativa a volver a quedar situado en ese lugar de falo imaginario de la madre.  Si el Otro está castrado es relativa a que soy yo el que puede venir a ocupar esta falta.  Esta posibilidad de retorno es la angustia en la neurosis ya que si vuelvo a quedar en este lugar de objeto, quedo alienado al Otro y dejo de existir como sujeto.  La angustia surge por la posibilidad de volver a quedar ubicado en ese lugar y por este motivo solo puede haber angustia si hubo separación.

Lo que el neurótico teme y lo que lo angustia es aquello de lo que padece el psicótico, quien nunca dejó de estar en ese lugar de objeto porque no se produjo la separación.

Esta es la base del proceso fetichista en el que se produce la percepción de la falta pero al mismo tiempo el juicio consecutivo a esta percepción es negado.

Freud utiliza el término escotomización de Laforque que refiere a que una percepción es borrada de plano, de modo que el resultado sería el mismo que si una impresión visual cayera sobre un punto ciego de la retina.

Freud dice que este término es inapropiado ya que aquí se produce la inscripción de la percepción a pesar de que el juicio sea simultáneamente negado.

Freud dice que mientras que estas representaciones son desmentidas el afecto se mantiene reprimido, pero con esto no se refiere a que el afecto se encuentre reprimido en un sentido metapsicológico, sino que Freud se refiere a que esta operación de renegación le evita la angustia al perverso.

Este juicio consecutivo a la percepción de la falta es negado a partir de un objeto que viene a ocupar el lugar de esa falta.

Freud dice "algo ha venido a ocupar su placa", el objeto fue declarado reemplazante del falo que debería haber ahí completando a la madre.

La percepción de la falta no es in consecuencias, si en la neurosis produce angustia y el neurótico se sostiene con esta angustia, en la perversión se coloca en este lugar de la falta un objeto que sustituye al falo.  De esta manera se evita la angustia porque ya no es el sujeto quien puede venir a ocupar nuevamente este lugar de falta en el Otro.

El falo en su estatuto simbólico es una presencia que presentifica una ausencia, por un lado la presencia pero al mismo tiempo denota ausencia.  Por este motivo Freud dice que el carácter del objeto fetiche es de un doble matiz, completa la ausencia pero al mismo tiempo denota que ahí hubo una ausencia ya que fue necesario completar algo.

Mientras que el neurótico convive con la angustia de situarse frente a una madre castrada el perverso no puede tolerar y debe colocar algo en ese lugar.

Muchas veces el fetiche fracasa en su función y esto se revela en la doble actitud que tiene el fetichista con el objeto, por un lado lo adora porque el objeto lo salvaguarda de la castración pero al mismo tiempo es un emblema de la castración que denuncia la falta y por eso lo maltrata.

El fetiche permite mantener la ilusión de la ausencia de la castración, de completud, ya que este objeto esta en el lugar de la falta en la madre, pero si bien este objeto cubre la castración al mismo tiempo es un monumento de la misma.

Este objeto salvaguarda al fetichista de la aversión frente a los genitales femeninos y es la presencia de este objeto lo que le hace posible sostener una relación heterosexual.  A pesar de esto la relación que sostiene es en realidad con el objeto fetiche ya que el goce es en relación a este objeto y la presencia del objeto heterosexual es accesoria e inclusive hay fetichistas que gozan solo con el objeto fetiche.

En la homosexualidad perversa la elección homosexual vendría a ocupar el lugar del objeto fetiche que está destinado a sostener al Otro completo.

En el exhibicionismo y en el voyeurismo este objeto sería la mirada, mientras que en el sadismo y en el masoquismo el objeto viene a cubrir la falta en el Otro sería la voz, porque en estos casos obedece a la voz proveniente de un Otro.

En el masoquismo el sujeto parece situarse como objeto de otro, pero lo que hace en realidad es armar toda la escena.  La pareja es masoquista-neurótico o sádico-neurótico, no existe la pareja sadomasoquista.

Tiene que haber un neurótico porque sino no le sirve al perverso como objeto de goce.  En dos perversos juntos no hay posibilidad de goce porque el sádico o el masoquista gozan a partir de la angustia en el otro y para que esto se produzca tiene que haber un neurótico.

Cuando el objeto fetiche trastabilla aparece la angustia en la perversión y es entonces cuando se deciden a consultar pero la finalidad es poder volver a situar a ese objeto en el lugar de certeza que tenía, y aquí aparece el problema de que hay perversiones que son éticamente cuestionables.

La ética del psicoanálisis es la de no ceder en el deseo, querer encontrarlo hasta las últimas consecuencias.  Para esto el analista debe correrse de sus prejuicios, pero si el deseo corre por ese camino aparece la pregunta de si hay que desinhibirlo a pesar de que plantee problemas éticos y morales.

En relación a esto Lacan dice que no hay que darle análisis a un "canalla", y para Lacan un "canalla" es aquel que cree que sabe lo que es el bien para el otro.  El perverso se ubica en el lugar de ser él quien sabe del goce, y como sabe más que el neurótico es él quien le va a enseñar a gozar.  En estos casos la decisión del analista será la de no atenderlo.

En la neurosis la consulta se produciría porque el sujeto dudaría del objeto de goce, en cambio en el perverso no hay duda acerca del objeto y continuaría con él aun luego de un análisis.

Si bien la renegación habla de perversión y Freud en "La escisión del yo en el proceso de defensa" plantea a este mecanismo como determinante de una estructura, el neurótico también reniega y en la niñez la renegación es normal.

Lo que sucede es que la renegación no alcanza para definir una estructura que como tal es excluyente y es aquí donde Lacan en el "Seminario de la Angustia" sitúa a la perversión desde la problemática del objeto y la certeza de goce que hay en relación al objeto.  En la perversión el objeto es inamovible porque no hay otra manera de gozar.

En la perversión hay inscripción de la castración y por este motivo el perverso no transgrede la ley sino que transgrede normas.  El perverso está al igual que el neurótico bajo esto de deseo-ley pero no se sabe bien porque queda situado con esta fijeza en relación a un objeto.

Massota dice que el lugar que tiene el padre en relación a la madre y al lujo es que queda en un nivel contractual, queda en un mismo nivel en relación al hijo.

El padre queda como hijo de la madre y esto puede verse en las historias en donde el padre no existe como representante de la ley.

Hay una madre que ha generado un espacio más allá del hijo pero no es el padre, al que los pacientes se refieren generalmente como un fantoche, un payaso o un flan, señalándolo como inconsistente.

 Condición Fetichista

 La condición fetichista se encuentra presente en la neurosis y se refiere a aquellos rasgos distintivos que se presentan como atractivos del deseo, aquellos rasgos que al neurótico le gusta que el otro tenga pero que no son una condición sine qua non.

 Mecanismo de Constitución del Objeto Fetiche

 El fetiche permite al fetichista una satisfacción sin restricción porque l goce en relación a este objeto es algo que escapa a la percepción de los otros y como no se sabe el significado del fetiche no hay posibilidad de que se prohibido.

Cualquier objeto es pasible de ser evaluado a la categoría de fetiche pero siempre se trata de objetos con todo el peso óntico, no son objetos fantaseados y si bien también está ausentes en otras perversiones el fetichismo es el paradigma porque se ve el mecanismo de constitución del objeto.

Freud dice que el mecanismo de constitución del fetiche consiste en la suspensión de un proceso que es similar a la detención del recuerdo en la amnesia traumática.

La amnesia comienza antes del hecho traumático ya que la función de la amnesia es la de preservar al sujeto del encuentro con el mismo.

Freud dice que el objeto fetiche se constituye de la misma manera ya que sería el objeto de la visión que fue anterior al encuentro con el hecho traumático que es la falta del falo en la mujer.

Por ejemplo las prendas íntimas que tan frecuentemente se constituyen en un objeto fetiche detendrían el momento del desvestido que es el último en que se pudo considerar fálica a la mujer.

Es como si hubiera un detenimiento en el camino que llevaría al encuentro con este hecho traumático que es la percepción de la falta en la mujer.

En "La Escisión del Yo en el Proceso de Defensa" Freud dice que el objeto fetiche se constituye por el mecanismo del desplazamiento y la regresión.

Freud dice esto porque si bien este es el objeto donde queda detenido el fetichista antes de encontrarse con la percepción de la falta en la madre, Freud vino diciendo que hubo percepción de la falta y que luego fue sustituida por un objeto fetiche.

Se produce un desplazamiento desde lo que debiera haber donde hay falta hacia el objeto, ya que se transfiere la importancia del pene que debería haber ahí hacia otro objeto y a partir de ese momento se constituye en un fetiche.

En esta constitución también opera una regresión porque hubo percepción de la falta y se produjo la inscripción de la castración pero el juicio consecutivo a este percepción es negado a partir de la creación del objeto fetiche que es colocado en el lugar de la falta, en el lugar del "debe de haber", volviendo de esta manera a un punto inicial.

 Rechazo y Renegación

 Freud retoma "Perdida de la Realidad en la Neurosis y en la Psicosis" en donde afirmaba que el yo en la psicosis obedeciendo a los requerimientos del ello se aparta de la realidad mientras que en la neurosis el yo al servicio de la realidad sofoca al ello por medio de la represión.

A partir del abordaje de dos casos clínicos Freud llegó a arrepentirse de esta fórmula per más adelante la confirma haciendo una lectura más precisa de estos casos.

En ambos se había desconocido una parte de la realidad y entonces se podía pensar que se trataba de un mecanismo de rechazo por el que el yo había sido arrancado de la realidad, pero en ninguno de estos casos se había desarrollado una psicosis.

Freud dice entonces que una parte de la realidad había sido desmentida por el yo de la misma manera que el fetichista reniega de la castración en la mujer.  De esta manera no queda desdicha la fórmula de la psicosis porque no se había rechazado una parte de la realidad sino que se había renegado.

La renegación tiene esta característica de conocer y desconocer al mismo tiempo, son dos corrientes que cursan paralelamente y para Freud sería la afirmación primordial de la castración y la negación simultánea de esta afirmación.

Freud dice que en estos casos había una corriente consistente con la realidad y que era aquella en la que el sujeto sabía que el padre había muerto junto a otra corriente paralela afirmada por el deseo que era la relativa a que el padre estaba vivo.

La diferencia entre la psicosis y la perversión radica en que en la psicosis faltaría una de estas dos corrientes, faltaría aquella que esta concorde con la realidad.


 M.Psc. Lic. Roberto Pablo Cardozo

 Costa Rica

 

 

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