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Trabajo sobre Psicosis

“De Palomas y Gabachas Blancas

 

“Cuando se dice también se calla” y “(lo) que se diga queda olvidado tras lo que se dice en lo que se escucha” (Lacan)

 

Introducción

 

Este trabajo tiene como marco el Psicoanálisis, en relación a nuestra práctica, y a cómo abordamos estos fenómenos. Cuando estamos frente a un paciente, esperamos que diga algo, aunque muchas veces hay dificultades en que esto ocurra fácilmente. Esperamos que diga algo porque nuestro quehacer es por y con la palabra, con ello; se va a ir desplegando nuestro quehacer y sus consecuencias, modificaciones  subjetivas, responsabilizándose el sujeto por su acción u omisión de lo que acontece.

Porque cuando nosotros hablamos de sujeto, estamos hablando de un entramado entre la cosa y la palabra y, es solo por medio de la palabra que esto se puede modificar. Porque el Psicoanálisis tiene también un límite que es que la realidad no la puede modificar, es lo imposible, pero sí puede modificar el abordaje del sujeto a esa realidad.

Asimismo, la labor de la psicoterapia consiste en reconstruir, partiendo de ciertas manifestaciones dadas, la constelación de fuerzas que dio origen a esas expresiones. Tras el cambiante cuadro manifiesto, encontramos sus fundamentos dinámicos: impulsos que tienden a la descarga y fuerzas inhibidoras de rechazo. Los primeros esfuerzos del analista están dirigidos a eliminar los obstáculos que impiden una expresión más directa de dichas fuerzas, lo que trata de conseguir por medio de lo que se llama la regla básica. Se pide al sujeto, sin hacer selección alguna, diga todo aquello que pasa por su mente. Por consiguiente, para efectos de la psicosis esta relación terapéutica, más allá de las fantasías que el paciente puede hacerse al respecto, es una relación en la cual, el paciente psicótico va a poner a prueba el Yo del terapeuta, en el sentido de ser capaz de “contener” y “tolerar” el impacto de ese mundo interno por el que se siente invadido y desbordado, para ir incorporando las características del mismo e ir desarrollando las propias a través de un proceso de identificación en un intento de poder “ ser sujeto” para “sujetarse” a ese mundo que le rodea.

“En cuanto a la relación psicoterapéutica fue investigada primero por el psicoanálisis. Freud descubrió y describió la transferencia como una de las características de la psicodinamia  de esta relación y como la fuerza o motor del proceso terapéutico. A consecuencia de algunas afirmaciones del maestro, los psicoanalistas en general entendieron que Freud consideraba que el psicótico es incapaz de hacer transferencia y en consecuencia es inanalizable. Una lectura más cuidadosa muestra que Freud, por el contrario, reconoció desde un comienzo que tanto los delirios como las alucinaciones, síntomas característicos de la patología psicótica, son procesos psíquicos movidos por fuerzas transferenciales. Es decir, que Freud no dijo nunca, en realidad, que los psicóticos no hacen transferencia sino que tienen poca capacidad de transferir, porque “la libido narcisista encontraría obstruido el camino cuando quiere volver a los objetos por un proceso similar a la represión”.

Asimismo, “del estudio de una serie de casos de delirio persecutorio ha extraído”. . .  “La impresión de que la relación del enfermo con su perseguidor”. . . es decir con la “persona a la que el delirio atribuye tan gran poder y tanta influencia”. . .  “es siempre aquella que antes de la enfermedad integraba análoga importancia para la vida sentimental del enfermo o un sustituto de ella”. . .  es decir un “proceso de transferencia”.

Consecuentemente, poco a poco se fue confirmando cada vez más que el psicótico es capaz de experimentar sentimientos y es capaz de transferencia. Pero estos sentimientos y esta transferencia son diferentes de las personas neuróticas. El psicótico está, de entrada, en una disposición masiva o invasora desde el punto de vista de los sentimientos. Después de superado el repliegue narcisista, el paciente se aferra al terapeuta con sentimientos cargados de ansiosa exclusividad, espera todo de su médico, con una extrema impaciencia, y constituye con él un vínculo absoluto, con una ceguera total en las situaciones reales. En su yo devastado, las emociones, sin encontrar ninguna inercia, lo invaden y lo incendian: la simpatía se convierte en amor apasionado y la antipatía en odio. He de concluir que estas características constituyen lo que se ha llamado transferencia psicótica que se presenta entonces como súbita, intensa y frágil, ciega y por tanto hipersensible a la respuesta del Otro (reitero, como altamente significativo). Esta transferencia está en permanente peligro de ruptura porque, siendo el psicótico en general y el esquizofrénico en particular tan sensible a la frustración, cualquier situación de mal entendido o dificultad contratransferencial pueden provocar un estado de despersonalización, una crisis de rabia o un retiro con indiferencia.

Si bien es cierto al realizar este trabajo me encontré que en el caso del paciente psicótico, tiene como objetivo el porque de una necesidad de encontrar en el analista primeramente una “presencia” de persona total que pueda hacerse cargo de él/ella y con quien poder contar (no solo la números dado sea el caso). Necesita estructurar la constancia de una relación de objeto, precisamente una capacidad yoica de la cual él/ella todavía carece y de la que por lo que tanto,  depende realmente para poder realizar el proceso de crecimiento y desarrollo que constituye este proceso terapéutico.

No he de dejar de lado que al encontrar asimismo un proceso terapéutico con pacientes psicóticos los cuales, tienen una connotación un tanto desigual con pacientes neuróticos esto es un porvenir un tanto  más lento y frustrante (para no dejar de lado la implicancia de la contratransferencia, esta como un problema de la posibilidad de tratamiento psicoterapéutico del enfermo mental) una de las interrogantes más controvertidas en este campo, es el de las posibilidades del proceso terapéutico del paciente psicótico. Esto tiene su participación en un proceso terapéutico que se logra a través de un conjunto de vicisitudes y de cambios que a nuestro juicio sólo puede ser completo y acabado, en tanto elabore los aspectos más psicóticos de la personalidad para posibilitar la recuperación de los aspectos más sanos detenidos por la enfermedad, es decir, un proceso terapéutico que aparece entonces como un proceso de redesarrollo y crecimiento psico-emocional, a través del cual un paciente puede alcanzar una condición de integración de la personalidad, maduración del Yo y equilibrio emocional que le garantice una capacidad propia de proseguir el curso de su vida como un proceso creativo.

Todo esto tiene su entendimiento en el consiguiente sentido de la “enfermedad mental la cual entendemos, como la resultante de una detención, perturbación o distorsión del proceso de crecimiento y desarrollo de la persona y la aparición clínica de la psicosis como la expresión o denuncia de la existencia de aspectos no desarrollados del aparato yoico que pudieron haber permanecido inadvertidos o aparentemente compensados hasta el momento de la manifestación de la llamada “enfermedad””.

Considerando uno de los dispositivos más manifiestos de pacientes psicóticos describiré la “condición delirante como un estado mental en el cual el paciente se encuentra permanentemente invadido y se siente vivencialmente perseguido por componentes emocionales que se presentan en la mente en estado bruto y le impiden pensar. La actividad mental es utilizada entonces para disociar, controlar y canalizar los componentes emocionales, que, sin embargo, son percibidos contratransferencialmente”.

“Asimismo cuando existe un delirio manifiesto se puede descontar que éste está constituido en general por referencias indirectas que aluden metafóricamente a acontecimientos dolorosos fundamentalmente de su vida o tal vez mejor a vivencias que tienen que ver con las consecuencias del daño provocado por esos acontecimientos en el psiquismo del enfermo. Cuando se presentan alucinaciones, éstas se revelan, dentro del proceso terapéutico, como la expresión máxima del estado de cosas descritas anteriormente”.

En general, tanto las alucinaciones como las vivencias delirantes son formas de canalizar un sadismo primitivo cuyo monto amenaza desbordar el “continente” y producir daños irreparables. En estas circunstancias el delirio denuncia esta situación y revela la peligrosidad con que es vivida. Pone al mismo tiempo, la carencia de recursos yoicos con los que cuenta esa persona para enfrentar la situación actual y nos habla ya indirectamente del largo camino que habrá que recorrer en el proceso terapéutico en el sentido de le necesidad de un desarrollo yocio para llegar a poder encontrar y elaborar el conflicto.

Por otro lado pero como punto nodal donde actualmente tomo como referencia el transcurrir investigativo y de aprendizaje personal en la atención de pacientes psicóticos en una institución como lo es el Hospital Psiquiátrico Chacón Paut y como otra de las “organizaciones institucionales (entre las que también incluimos la familia) y sus regulaciones, configuran el ámbito físico, social y psicológico donde transcurren los procesos del “ser enfermo”, es decir, como pensar al sujeto como bio-psico-axio-social. El médico, aunque crea que solamente  produce acciones técnicas, en realidad regula este complejo territorio y de hecho adquiere un rol que pocas veces le es explícito: el de “organizador de la enfermedad”. Esta organización tiene una profunda influencia sobre el “enfermo” y da al médico una especificación operativa cuya importancia muchas veces él no sabe precisar ni comprender”.

Si mirásemos esto con presente acentuación cabría decir que las “múltiples carencias del paciente psicótico están relacionadas en un primer momento con la gran dependencia patológica con que vivió siempre sus relaciones dentro del núcleo familiar. El crecimiento, que es un proceso de individuación, incluye desimbiotización y es atacado por los familiares que temen también los cambios y sienten la separación también como vacío, pérdida y muerte. Atacando los intentos de individuación y desimbiotización, tratan de volver las cosas hacia atrás en un mecanismo de homeóstasis patológica. Se puede entonces observar que el llamado doble vínculo se ejerce para mantener la dependencia y la simbiosis”. Esto trae como salida de las relaciones simbióticas que requiere entonces la elaboración de un duelo por pérdida de dicha relación, asimismo, en relación con las regresiones y progresiones  necesarias en todo proceso terapéutico, en el paciente psicótico la regresión puede alcanzar una profundidad mucho mayor que en las neurosis. La regresión de por sí, no es necesariamente patológica, lo patológico es la estereotipia. “En realidad el psicótico necesita hacer una regresión a niveles infantiles sanos para poder rescatar y desarrollar un self verdadero” (Winnicott).

Por tanto, “el hombre “en situación de enfermo” incluye pues una compleja red institucional – asistencial, privada (familia) o pública (instituciones asistenciales)”. Que citando a Pichón - Riviere: Se trata de una interciencia, con una metodología interdisciplinaria, la cual funcionando como unidad operacional permite un enriquecimiento de la comprensión del objeto de conocimiento y una mutua realimentación de las técnicas de aproximación del mismo”. Y es aquí donde la Interconsulta aspira a una dialéctica interdisciplinaria entre el médico y el psicólogo o psiquiatra dinámico que converjan en un punto nodal en vía a la salud del paciente dejando de lado las diferencias teóricas y las riñas temperamentales y que, resulten estar insertos en un campo que es el de la Institución Asistencial. Y no esta de más decir que en ello también estamos invocando el Hacer Saber “Cómo Saber médico y el Saber en el interior del discurso Psicoanalítico” en cuanto a la metodología técnica o mejor como diría un invocado y dedicado colega en sus clases magistrales que no se llevaron a cabo en la ciudad de Viena pero decía así “Flexibilidad Técnica y Rigidez de Principios” lo cual comparto como una comprensión absoluta del quehacer como práctica clínica en todos sus ámbitos y que por arrastrar esto su verdad y su fundamento científico en las mencionadas transmisiones hiere el narcisismo de algunos curiosos pichones (los cuales, esto no significa ser familia del engalanado Pichón – Riviere), retomando así un conocimiento de lo que acontece en esa relación terapeuta – paciente que luego desemboca en una continua dialéctica inversa a un Hacer Saber por parte del sujeto pasivo en consulta (me refiero al paciente), entonces desde la relación que se establece entre ambos que en un primer momento es un determinismo micro a lo que, acontece en las instituciones (macro) no puede ser ajeno al desarrollo y evolución de la enfermedad del paciente psiquiátrico. Con todo ello, la cuestión radica en que “hay un Saber en Psicoanálisis como Saber de lo que se trata”. En el sujeto llamado “paciente” está en juego una relación de goce, el deseo y la pulsión, con los objetos de su Saber”. Asimismo, queda pendiente la actitud del psicoanalista quien pretendiera Saber sobre esos objetos de los cuales el paciente pretende ya Saber (en el sentido de la función), mientras que le son enigmáticos.

Además “No se trata de predecir, sino de estar atento a lo desconocido que llama a nuestra puerta” (Giles Deleuze). Tomando en cuenta la divulgación o propagación de la transmisión del Psicoanálisis mismo en nuestro país y que, aun no deja de ser un golpe de pensamiento para estos y aquellos, este “Saber Hacer” como uno de los objetivos quizá que plantea un devenir psicoanalista. No se cuenta con una historia del psicoanálisis en este país. Se escuchan anécdotas, testimonios y relatos todos de quienes han participado en actividades que se consideran un hito en transmisión del psicoanálisis; pero estas narraciones privilegian el carácter heroico del narrador (una manera de apropiación de la historia para tal o cual persona o institución) y tienden a dejar de lado (a perder de vista incluso), los giros, las modulaciones que particularizan esta historia y que, sin duda, permitirían entrever algo de la forma en que “los psicoanálisis” ingresaron a las teorías, a las prácticas y muestran un mapa plural de las políticas del psicoanálisis, las cuales se han acogido a distintas formas de asociación (existen Asociaciones, Fundaciones, Exhibicionistas del pensamiento acuñados en Instituciones Académicas que dicen fundar Maestrías con Mención Psicoanalítica, entre otras).

 

Semiología

 

La semiología, en tanto ciencia, es el tratado de los signos. “En la enfermedad se distinguen periodos que son etapas por las que pasa una enfermedad mental hasta alcanzar su estado terminal” (Rebagliati – Campodomico – Cardozo).

No obstante, Freud al descubrir en el síntoma la consecuencia de un conflicto entre tendencias opuestas que pugnan por expresarse desde el terreno de los psíquico, fuerzas generalmente ignoradas por el paciente, introdujo la dimensión simbólica del síntoma.

La relación entre significado y significante cobra un especial  sentido en la obra psicoanalítica. Si nos ubicamos en el “punto de vista tópico”, podríamos decir que el significante (en nuestro caso el síntoma) es la expresión sustitutiva que enmascara ciertos contenidos (significado) que no pueden acceder al plano de la conciencia, debido a la acción de la censura. Enmascara y revela tal cual como lo hace la palabra.

“El desconocimiento de la dimensión simbólica del síntoma nos permite arribar y acceder al proceso de significación que está implícito en la estructuración patológica de la configuración personal del enfermo, de allí la importancia fundamental que se debe otorgar a esta tarea. Dicen Héctor Fischer y Eduardo Grecco: “Por lo tanto no es en la suma de síntomas donde debemos buscar la comprensión del enfermo, sino en la relación de cada uno con la estructura global. Cada conducta es portadora de un significado. Descubrirlo es poder ubicar dicha conducta en el contexto humano total del cual emerge. Esto nos lleva a la constitución de una Semiología Psicoanalítica”.

Asimismo, la psicopatología, desde la óptica semiológica, estudia en sus distintas funciones, personalidad, conciencia, pensamiento, memoria, lenguaje y todas las manifestaciones del ser humano consideradas anormales.

La organización psíquica de un sujeto anormal, en consecuencia, no difiere de la del sujeto normal: lo que los diferencia es el modo de encarar las situaciones de la vida, ante circunstancias concretas, sin embargo, es necesario hacer notar que esta circunstancia no es patógena en sí, sino que lo que es para ese individuo en particular y en un momento determinado. Como decía Ortega y Gasset, el hombre es “el hombre y su circunstancia”:

Además, “psiquiátricamente, un individuo es considerado sano cuando posee una sólida identidad y un clara noción de la realidad que lo entorna, pudiéndola enfrentar en sus múltiples vicisitudes. Es de este modo que un sujeto puede dirigirse hacia los demás, captándolos en su complejidad, logrando relaciones satisfactorias y tolerando la frustración ante tareas que emprende y tratando de llevarlas a cabo hasta el logro del fin esperado, pudiendo tolerar situaciones ansiógenas, reconociendo las limitaciones propias y las de los demás y de las situaciones. Cuando un sujeto se maneja con conductas sustitutivas y simbólicas, decimos que ha enfermado, ya que comienza a tener reacciones “enfermas”, de tal modo que se producen limitaciones en una o más áreas de la conducta, apareciendo manifestaciones regresivas y síntomas que marcan el surgimiento de un cuadro patológico. El nacimiento de síntomas se da por un complejo de fuerzas sociales, fisiológicas y psicológicas que presionan, permitiéndole controlar la angustia, pero en detrimento de su adaptación a la realidad y de las relaciones con los otros”.

A continuación expondré un caso como devenir de la Concurrencia Psicopatológica y Psicoanalítica Neuropsiquiátrica del Hospital Psiquiátrico del Chacón y del cual, formo parte. Este caso es atendido en terapia individual hace ya un año y tres meses, la paciente es conocida en el hospital como “Palomita”:

(Información preliminar tomada del informe de la institución)

 

Nombre del Paciente: Mercedes S. S.

Años: 40 años (pero según la fecha de nacimiento actualmente tiene 49 años).

Fecha de Nacimiento: 04/07/1963.

Diagnóstico de Ingreso: _ Retardo Mental Moderado

                                       _ Trastorno de Conducta

                                       _ Problema Social

Empleado de Admisión: Oscar Javier

Fecha de Ingreso: PRIMERO 20/11/2003

                              SEGUNDO 23/11/2004

 

Historia Clínica

La paciente ocupa el sexto lugar entre sus hermanos.

En una ocasión estuvo internada en el Hospital Nacional Psiquiátrico en la consulta de Neurología y Psiquiatría.

En el último periodo convivía con su madre de 80 años, la cual presentaba Alzheimer, motivo por el que fue inglesada en el Hogar para adultos mayores en Cartago, también convivía con su hermano Bernardo de 41 años, el cual, labora como misceláneo. Este era el encargado de Mercedes, el cual, manifiesta que debía dejarla encerrada para que no saliera y le ocurriera algo malo, al quedar sola todo el día, descuidó su alimentación y el último ingreso en el HNP se debió a una anemia megaloblástica, motivo por el que refiere el caso a la institución para valorar posible internamiento en la Unidad de Estancia Prolongada.

Otra situación que perjudicaba a Mercedes es que al estar sola, abandonaba los tratamientos y se descompensaba frecuentemente, ya que su único apoyo real es el hermano que convivía con ella.

 

Atención

 

La atención es la “actitud de un sujeto que se concentra sobre un sector determinado de la realidad”, lo cual, puede referirse  a aspectos internos o externos a él”. La atención es la punta al que una flecha cuyo cuerpo es la percepción y la conciencia, que señala el punto al que éstas se dirigen intencionalmente.

Asimismo, “es una actividad de gran complejidad en busca de captar selectivamente los objetos para hacerlos conocimiento”. “Difícilmente se pueda separar atención de afectividad, sabido es que se atiende con mayor predisposición aquello que más interesa. También mantiene en forma constante un estado de alerta”.

 

 

Alteraciones cuantitativas de la atención.

Hiperprosexia: es la hiperactividad de la atención. Puede lograrse por adiestramiento. Hay exaltación de la atención voluntaria (hay una decisión, que sobrepasa el agrado o desagrado de dicho acto, y una finalidad). Se observa en pacientes delirantes paranoicos, atentos a incorporar mayor cantidad de pruebas que corroboren sus manifestaciones y a consecuencia de algunas lesiones orgánicas. Por ejemplo: “en la sesión había un grupo de señores de mantenimiento del hospital, los cuales, para Mercedes cuando empezábamos sesión les volvía a ver con constante inquietud y dijo que “esos hombres solo decirle cosas groseras, le pregunto como qué cosas? Y responde: que vieja loca, hijueputa. . .  Para ello, le pregunto si en algún otro momento alguien ya la había tratado mal y responde: que una vez su hermano Bernardo la insulto mucho y ella toda resentida, el hermano le pidió perdón y que él la iba a cuidar de los maltratos de la gente de este hospital”.

 

Alteraciones cualitativas de la atención.

Están relacionadas con la capacidad de síntesis de las relaciones y significados.

Anamnesis: la exploración primaria de la atención se lleva a cabo a través del interrogatorio.

 

La Conciencia

 

El término conciencia procede de la palabra latina Cum–scientia, que a su vez, deriva del vocablo griego: syneidesis: conocimiento de la culpa propia. Ambos vocablos están referidos a una relación cognoscitiva: la del sujeto con su propia culpa.

Recién en el siglo XIX aparece la palabra Bewusst sein. Este vocablo tiene 3 antecedentes lingüísticos:

                                          _ Bewusst: conciente

                                          _ Bewusst sein: saber conciente

                                          _ Bewissen : saber potencial

Este saber potencial está referido a la capacidad del sujeto para considerar sus propias vivencias. Bleuler (1961) define la conciencia como “el claro conocimiento sobre el propio saber” quedando incluido en este concepto lo que el sujeto sabe sobre si mismo y su culpa.

Carl Jaspers ha realizado importantes aportes a la descripción de la conciencia del yo, y de las alteraciones de la misma. Describe cuatro caracteres formales de la conciencia de sí mismo:

1.      conciencia del yo, que se opone a la conciencia del mundo exterior y a la de los demás.

2.      sentimiento de actividad o conciencia de la actividad; “yo pienso”. Es la conciencia del yo personal.

3.      conocimiento de la unidad: “yo soy uno en el mismo momento”.

4.      conciencia de identidad: “soy el mismo siempre”.

 

Alteraciones cuantitativas en la captación del mundo exterior o alteraciones en el grado de conciencia.

Estado Crepuscular: se caracteriza porque el nivel de conciencia se encuentra entre claridad y la oscuridad. Prevalece, dentro del campo vivencial, de un modo excesivamente intensivo, un determinado contenido psíquico. Existe una falsa percepción del mundo exterior, movilizado por intereses conflictivos afectivos.

Henry Ey dice que en este estado, lo imaginario reemplaza a lo real, ocupando su lugar y en un soñar despierto, la facción sustituye la realidad. Por ejemplo: En posteriores sesiones, Mercedes habla de que sus compañeras la agraden muchísimo, le pregunto cómo sería eso? Y responde que le pegan y le mientan la madre, entonces le pregunto si ya antes sentía que la agredían? Y responde que cuando vivía en Tejar había un hombre llamado Luis, que era un abusador y andaba detrás, entonces le pregunto si alguna vez la violó y responde que no, al rato luego de decir que era un hombre malo, remite que sí la violó, entonces le pregunto que pasó después de eso, si quedó embarazada?, y responde que en el hospital le sacaron el bebé, le pregunto en cuál hospital  y responde allá en Tejar”.

 

Alteraciones de la conciencia en la captación espacial y temporal del mundo externo (alteraciones cualitativas)

Alteración Temporal

Retraimiento del pasado: la vivencia del pasado se ha reducido en el tiempo. Un transcurrir de 30 años es percibido como si hubiera sido de 10 años.

Por ejemplo: Y hace cuánto murió su papá?, “Hace como quince años”, Y usted cuántos años tiene?, “Un montón, no sé cuantos”, Y que recuerda usted de su papá? “Mi papá murió cuando yo estaba pequeñilla, como así (y hace un gesto con la mano)”.

Alteración Espacial

Alteraciones de la significación afectiva del espacio: el espacio es percibido con la misma tonalidad afectiva del humor de la persona en ese momento. Por ejemplo: “Mercedes fijaba su atención en quedarse viendo para la oficina de Osquitar y en un momento se levanta y dice “voy a saludarlo”, entonces se fue para la ventana, la cual, toca varias veces más decía su nombre muy fuerte, al ver que el mismo no respondía a su llamado se vino molesta, entonces no habla, a lo que se refirió es a que se quería ir del hospital y de aquí (la sesión), entonces se levanta y se va, yo le sigo detrás y cuando esta llega al corredor de la casa hace a sentarse, pero se resbala de tal manera golpeándose muy fuerte la cabeza, entonces se soba la cabeza y el estómago llorando muy fuerte, mientras gritaba “mamita porque te moriste”.

Alteraciones de la conciencia del Yo diferenciado del mudo exterior: esta conciencia del Yo diferenciado del mundo conduce a una mayor discriminación entre los pensamientos y vivencias propias y las de los otros.

La alteración consiste en un sentimiento de indiferenciación, de confusión con el mudo externo, de una indiscriminación en lo que respecta a lo que es subjetivo de lo objetivo. Se encuentra que vive las experiencias ajenas como propias. Ha perdido la delimitación entre su self y el mundo externo. Se sienten traspasados e invadidos por el otro. Por ejemplo: “¡hay Anita perdóneme por lo que paso aquel día!, así le pregunto qué fue lo que sintió para que reaccionara de esa manera, y responde: “es que ese día estaba enojadilla”. Entonces le pregunto si ya antes se había sentido así? Y responde: que donde vivía en Tejar la trataban mal y le decían la loca. Luego de ello, dice “vieras que problema tengo con Oscar, y no me saluda”, entonces empieza a llorar”. “Tengo un problema con Marielos, me pegó porque estaba defendiendo a Martica, Marielos le iba a pegar a ella”. “Tengo muchísimos problemas” ”con la gente”, “dijo Marielos que ella tenía un veneno, porque la mamá se lo dio  para que me lo echara en el café”.

 

La Percepción

 

Freud relaciona a la percepción con la conciencia, integrándolas en la función percepción-conciencia.

“Para Freud la conciencia tópicamente se sitúa en la periferia del aparato psíquico, entre el exterior y el interior. Se relaciona con el preconsciente y al inconsciente, porque no puede haber en la conciencia inscripción duradera. Este es e tema del Block maravilloso (1925). Económicamente, la energía es móvil, facilitando la atención y dinámicamente no es uno de los polos del conflicto pero juega un papel en la evitación conciente del displacer”. Entonces la conciencia es el órgano sensorial para le percepción de cualidades psíquicas. ¿Cómo se organiza? En el Block maravilloso habla de dos grupos: _ protector contra excitaciones: es el protector anti-estímulos externos. _ sistema percepción conciencia.

Sorprende ola equivalencia casi puntual que la descripción freudiana de este protector anti-estímulos muestra con la descripción neurofisiológica de la malla retiniana, que se presenta como ejemplo (estructura que inhibe, movimientos para evitar la “inscripción duradera”). “Esta protección se rompe ante un trauma. Y cada vez más, para Freud lo traumático va a ser lo que, rompiendo la protección nos e inscribe en el aparato, y vuelve una y otra vez como protección pesadillesca”. “Si ante el aumento de la tensión, se recarga la huella anémica de la experiencia de satisfacción, la distancia entre esa huella y lo inefable de la experiencia marcará para siempre la distancia entre lo que pasará a denominarse identidad de pensamiento e identidad de percepción. Y esa distancia tomará el nombre de deseo”. “Yendo en busca de la identidad de percepción (el objeto cosa, das ping), llegará Freud hasta los fantasmas originarios”. Por eso podemos decir que a medida que Freud avanza en su teoría, la percepción aparece cada vez más como una construcción.

Alteraciones cualitativas de la Percepción.

Alucinaciones: percepción sin objeto real y presente, convicción plena de percibir realmente una sensación sin ningún objeto externo adecuado para producir esa sensación exista en los sentidos. Son percepciones ocurridas sin estímulo alguno. “Su contenido indica su importancia dinámica, e implica que el contenido preconciente o inconsciente se abrió paso surgiendo en la conciencia como imagen sensorial, en relación a situaciones y necesidades patológicas”.

Asimismo, “la imagen alucinada es la proyección al mundo externo de necesidades y situaciones psicológicas como el cumplimiento de deseos”. “Lo que diferencia a una persona normal de una psicótica es que en la primera son egodistónicas (es decir, las percepciones están en sintonía con el Yo), en cambio en la segunda son egosintónicas (no están en sintonía con el Yo del sujeto).

Por ejemplo: trabajo en terapia individual con Mercedes para lo que, comenta acerca de la muerte del padre hace muchos años y de su madre que estaba el en Hogar de ancianos. Al cabo del silencio, alza su cabeza y me dice “si usted me va a pegar, yo la acuso”, le dirijo si alguien le quisiera hacer daño y no responde, le pregunto porque piensa que le voy a pegar y vuelve la cara”. “comienza la sesión diciendo “aquel lunes no estaba porque yo estaba en el centro diurno”, “andaba trabajando de limpiar, lavar los trastes, los jarros” (hago la salvedad que esta sesión fue de regreso de Semana Santa no se concurrió al hospital, por lo que, la paciente desde algún lado reclama mi ausencia en la institución y su caótica proyección de que yo no la hubiese encontrado para mí como ella no me halló para sí).

 

Memoria

 

En cuanto a la concepción de la memoria desde la psiquiatría figura la siguiente: “La actividad psíquica que permite fijar y conservar las vivencias que la han impresionado y que posteriormente pueden ser revividas por la evocación, a la vez que son reconocidas por aquélla como elementos o acontecimientos que han registrado en un tiempo más o menos lejano”.

No obstante, el proceso de la memoria, sumamente complejo, comprende cuatro etapas o fases fundamentales. Primero debe hacerse la aprehensión y fijación del objeto. En segundo lugar se realiza la conservación del material adquirido, que pasa a integrar la suma del conocimiento individual. En una tercera fase los elementos conservados pueden ser revividos por medio de la evocación, cuando las circunstancias surgidas del desenvolvimiento psíquico así lo requieran. Como fase final, y para que el proceso mnemónico sea realmente tal, es necesario comprobar que el recuerdo que aflora del fondo de la memoria es exacto y que pertenece a una vivencia registrada por la conciencia. Es pues la etapa del reconocimiento y, al mismo tiempo, de la localización cronológica que ubica el hecho exactamente en el tiempo de adquisición.

 

Psicopatología de la Memoria

Amnesia retrógrada o de evocación: la amnesia es retrógrada o de evocación cuando el enfermo tiene dificultad en actualizar el recuerdo de las vivencias experimentadas, fijadas y conservadas anteriormente y que en otras oportunidades han podido ser evocadas. Por ejemplo: “cuando vivía en Tejar había un hombre llamado Luis, que era un abusador y andaba detrás, entonces le pregunto si alguna vez la violó y responde que no, al rato luego de decir que era un hombre malo, remite que sí la violó”.

 

Estados de la memoria en los diversos síndromes psiquiátricos

Síndrome delirante: suelen evocar con extraordinaria nitidez gran cantidad de hechos que, actualizados, se convierten en elementos de juicio que intervienen en la elaboración de sus concepciones delirantes y cuya atención concentrada suele captar y fijar numeroso detalles que consideran vinculados a sus problemas. Por ejemplo: “Entonces, le pregunto: Qué tenía? Y, me contesta que fue a tener un bebé”, “Por otra parte, me habla del amor que siente por “Osquitar”, y dice que él ya es papá de nuevo, entonces le pregunto de quién tiene un bebé? Y responde que “de su esposita, que se llama María Elena”. En conclusión, esto me lleva a considerar que ese hijo que Mercedes anteriormente dice tener es de su Osquitar, él como todo lo bueno y satisfactorio que existe para ella, como una proyección del pecho bueno y Mercedes contenida del pecho malo, con todas las partes maléficas y sus temores persecutorios en su ser, o sea, sus proyecciones frustrantes son tanto,  entre objetos y situaciones internas como externas.

 

Pensamiento

 

“Es el resultado final de todo el funcionalismo psíquico: es su exponente de mayor jerarquía, es la expresión de la capacidad y del vigor intelectual de cada individuo” (Betta).

 

Alteraciones del Pensamiento (Fluidez del pensamiento)

Estereotipia: es el intercalamiento de frases o palabras en el curso del pensamiento, pero lo interpuesto no guarda relación con el tema del pensamiento y siempre es patológico. Se trata de la repetición de elementos automáticos o inútiles que han adquirido carácter habitual. Por ejemplo: “habla del “amor tan grande que le tiene a Osquitar” “yo lo quiero mucho, vieras como lo adoro” ( -)  ”él es muy bueno conmigo, me trae fruticas y me chinea, vieras como lo quiero yo a Osquitar”, (-)  me responde “es que todos son tan buenos y bondadosos como Osquitar” “hay vieras como lo quiero yo a él”, “yo no se que haría si él me faltara”, (-) me dice “Tengo un problema con Oscar, no me habla a mí, Osquitar no me quiso saludar y yo tanto y tanto que lo quiero yo  a él, toda la vida lo he querido a él”.

Alteraciones en el contenido del pensamiento

Idea Delirante. Delirios: Siguiendo a Betta, “es una idea errónea producto de un juicio perturbador y tendencioso que es irreductible y que condiciona la conducta”.

Según su contenido

Delirio persecutorio o de persecución: el sentimiento predominante es el terror al ataque. Por ejemplo: cuando empezábamos sesión les volvía a ver con constante inquietud y dijo que “esos hombres solo decirle cosas groseras, le pregunto como qué cosas? Y responde: que vieja loca, hijueputa . . .” (-)  “tengo un problema con el paciente de allá, Marlene me pegó ayer”, “hay unos tontos que me tratan muy mal” (llora), “me decían que Osquitar se murió, eso para molestarme a mí, me molestan mucho aquí” (-) “tengo un problema con Marielos, me pegó porque estaba defendiendo a Martica, Marielos le iba a pegar a ella”. “Tengo muchísimos problemas” ”con la gente”, “dijo Marielos que ella tenía un veneno, porque la mamá se lo dio  para que me lo echara en el café”.

 

Manifiesto

 

  • El 14/03/05, se me presento a trabajar en terapia individual con Mercedes

para lo que, comenta acerca de la muerte del padre hace muchos años y de su madre que estaba el en Hogar de ancianos de Cartago. Le pregunto si es casada y si tuvo hijos, para lo que, me responde: “no (con la cabeza), le pregunto por qué no tuvo hijos? Y dice: “yo no soportaría el esos dolores que sufren las mujeres embarazadas”, le pregunto cuales dolores? y remite “esos dolores de parir”. Seguidamente habla del “amor tan grande que le tiene a Osquitar” “yo lo quiero mucho, vieras como lo adoro””él es muy bueno conmigo, me trae fruticas y me chinea, vieras como lo quiero yo a Osquitar”.  “Yo no sé que haría si algún día me llegara a faltar Osquitar, sentiría un dolor tan grande”, posteriormente, suelta en llanto cada vez más intenso; para lo que, me preocupe de que se desesperara más o se pusiese agresiva, entonces, le indico que luego de que deje de llorar podríamos seguir hablando, le recuerdo que este es su espacio y que yo le seguiría escuchando de lo que deseara decir en sesión. Al cabo del silencio, alza su cabeza y me dice “si usted me va a pegar, yo la acuso”, le dirijo si alguien le quisiera hacer daño y no responde, le pregunto porque piensa que le voy a pegar y vuelve la cara, dice que se va a ir para lo que intervengo y le pregunto que siente, si está enojada; se queda pensando mirando para el suelo y el momento preciso se levanta de la banca y se va..

·        04/04/05, voy a buscar a la usuaria y me recibe con agrado diciéndome

“hola palomita!”, entonces le pregunto por qué será que ella me dice así y a las personas que pasan por la plaza de la institución?,

·        responde “es que todos son tan buenos y bondadosos como Osquitar” “hay vieras como lo quiero yo a él”, “yo no se que haría si él me faltara”,

·         por qué “quiere mucho a Osquitar”? me responde “el día en que mi hermano me trajo al hospital

fue él quien me recibió y me dijo que aquí iba a estar bien” “y desde ahí no me ha faltado nada, es que él es tan bueno conmigo”.

·        por qué la trajeron aquí?

·        “por padecer de nervios” “mi mamá la internaron en el hogar de ancianos”,

·        entonces con quién vivía usted?, “con mi hermano que me trajo al hospital” 

·        y por qué se la trajo para acá si usted vivía con él?

·        “porque corría en peligro de que me pasara algo”,

·        algo cómo que?

·        “que me violaran unos hombres malos”

·        pero le pasó eso?

·        No, Dios guarde, yo no me hubiera dejado que me tocaran.

Posteriormente, se dirige a Pilar (la asistente de la casita) y le dice: Pilarcita vio a Osquitar? Y ella le responde: (si Merceditas estaba mire (le hace un gesto de que estaba come y come), entonces la paciente le dice: y se lo comió todo? Y le contesta: “si se lo comió todo”, Mercedes le contesta: “me lo saluda si lo ve, es que yo lo quiero mucho”.

·        25/04/05, de igual forma busco a Mercedes que estaba en la casita y le

recuerdo que seguiremos viéndonos los lunes para conversar de lo que a ella le guste, me responde “si, a bueno”. Le pregunto como a estado y me responde “se murió mi mamá”

·        De qué se murió?

·        “De un paro”

·        Y usted como se siente con esto?

·        “Bien”, “pobrecita”

·        Y usted cómo se enteró?

·        Vinieron mis hermanos y me tuve que cambiar de ropa y me había mucha gente allá, pobrecita”

·        A entonces usted estuvo en la vela?

·        “Sí, yo estuve”

·        Mercedes y su padre de qué murió?

·        De un cáncer aquí”

·        Aquí a dónde?

·        “En el estómago”

·        Y hace cuánto murió?

·        “Hace como quince años”

·        Y usted cuántos años tiene?

·        “Un montón, no sé cuantos”, “hay yo no se que haría si me faltara Osquitar, vieras cómo lo quiero”

·        Y como quién quiere a Osquitar?

·        “El es como mi papá”

·        Y que recuerda usted de su papá?

·        “Mi papá murió cuando yo estaba pequeñilla, como así (y hace un gesto con la mano).

·        El 23/05/05, no asiste a terapia por motivo que estaba en sala de cuidados

médicos porque no comía (relato expuesto por su compañera de casa de habitación Miriam).

 

Análisis Psicoanalítico

 

·        En Mercedes es evidente el afecto en masa que siente por la figura de

Oscar, el cual desde el primer día de ingreso aproximadamente en el 2003 habla de “Osquitar y lo bueno que es”, como si se sostuviera yoicamente en el hospital, remite “no se que haría si algún día me faltara Osquitar”.

La comparación que hace Mercedes del mismo es con su padre, la cual, no tiene una noción definitiva de su fallecimiento, remite hace quince años, y luego que el mismo muere cuando ella estaba muy pequeña, situación que no concuerda con su edad de cuarenta años aproximadamente. Infiero en esta semejanza el sostén que requiere en la figura de Oscar que simbólicamente sostiene a un padre fallecido en su historia. Además, será Oscar y otro hombre más que cuida de ella como lo es su hermano Bernardo y es así, como fielmente habla de cada uno de ellos con regocijado afecto y ella hoy día no le falta nada en esta institución ya que remite “aquí no me falta nada, duermo y como bien y veo a Osquitar, él es tan bella persona conmigo”.

Me dirijo a buscar a la paciente en dicha sala de asistencia médica y efectivamente, se encontraba en cama en el cuidado de la enfermera de turno, la cual dice que estaba allí por motivo de que no come hace como una semana y que ello le traía síntomas de anemia. No obstante, se acerca un enfermero y remite que también estaban esperando el resultado de unos análisis que le practicaron a Mercedes para descartar dicha anemia y un cuadro de tumoración de colon.

Por lo que, más allá que hacía como quince días de esto muere realmente la madre de la paciente, paralelo a ello, es el cuerpo que se transforma en el continente de un conglomerado de sentimientos y experiencias primitivas, esto es, como la expresión por una parte, la realidad de la indefensión del bebé (y humana)  y lo corporal inscripto como testimonio de contingencia, en tanto “se muere el cuerpo” ; por otra, el albergue en las representaciones el cuerpo y sus funciones de terrores fantásticos y la constante preocupación de Mercedes de volver a vomitar, ya que, todo lo que come lo vomita, entonces, es desorganizarse por medio de la boca, correspondiente al área de la represión primaria (relación madre-hija) y, citando a Melanie Klein: “El niño pequeño estaría en peligro de ser inundado por sus impulsos destructivos si su mecanismo de proyección no pudiese actuar. Es en parte para realizar esta función que el Yo, desde el nacimiento, es puesto en acción por el instinto de muerte hacia fuera y a la vez reviste de libido al primer objeto. El otro proceso primario es la introyección, también extensamente al instinto de vida; combate al instinto de muerte porque conduce a que el Yo reciba algo que da vida (los alimentos en especial), ligando de este modo a los instintos de muerte”. De ahí que tabique la experiencia primordial (aquí reside la relación con la represión primaria), tiene lugar entonces en el seno de una relación objetal rudimentaria (madre-hija) todo ello, queda depositado virtualmente en la institución del Chacón y la figura de Osquitar  (que lo puede curar todo en Mercedes) y que ellos acuden a su cuidado.

  • Cuando le visito luego de su internación, le pregunto como se encuentra,

para lo que, me contesta “mucho mejor”,” vieras que mal que la pasé”. Entonces, le pregunto: Qué tenía? Y, me contesta que fue a tener un bebé, aquí hago la salvedad que la paciente fue internada por un vómito incesante, por lo que, me permito pensar que Mercedes “expulsa un bebé por la boca”, como una proyección de sus primeras experiencias infantiles, en ese contacto con la madre, en el estadio sádico-oral, asimismo infiero que, la madre muere, entonces ella se convierte en esa mamá con características devoradoras de un bebé que como le da vida se lo vuelve a engullir. Ahora, Mercedes goza, de un cuerpo aniquilante que la lleva al sentimiento de destrucción misma.

Por otra parte, me habla del amor que siente por “Osquitar”, y dice que él ya es papá de nuevo, entonces le pregunto de quién tiene un bebé? Y responde que “de su esposita, que se llama María Elena”, y agrega: pero a mí no me importa porque yo lo quiero mucho a él. En conclusión, esto me lleva a considerar que ese hijo que Mercedes anteriormente dice tener es de su Osquitar, él como todo lo bueno y satisfactorio que existe para ella, como una proyección del pecho bueno y Mercedes contenida del pecho malo, con todas las partes maléficas y sus temores persecutorios en su ser, o sea, sus proyecciones frustrantes son tanto,  entre objetos y situaciones internas como externas. Con ello, Mercedes se encuentra escindida en dichas influencias al mundo externo, por lo que, demuestra sus fijaciones sádico-orales sin remedio alguno aniquilante y dirigidos a su persona.

·        En la sesión del 18/07/2005, le sugiero caminar mientras hablábamos y me

dice que fuéramos a conocer a Osquitar, asimismo, nos sentamos en un pollo que daba contiguo a la ventana de la oficina de mismo, mientras hablábamos Mercedes fijaba su atención en quedarse viendo para la oficina de Osquitar y en un momento se levanta y dice “voy a saludarlo”, entonces se fue para la ventana, la cual, toca varias veces más decía el nombre de Osquitar muy fuerte, al ver que el mismo no respondía a su llamado se vino molesta, entonces le invito a que se siente de nuevo y no habla, a lo que se refirió es a que se quería ir del hospital y de aquí (la sesión), entonces se levanta y se va para la casita, yo le sigo detrás y cuando esta llega al corredor de la casa hace a sentarse en el mismo, pero se resbala de tal manera que su cuerpo se dejo caer para atrás, golpeándose muy fuerte la cabeza en el portón de la puerta, entonces se soba la cabeza ye l estómago llorando muy fuerte, mientras gritaba “mamita porque te moriste”.

Asimismo, de mi parte espero que se dejase de gritar, más le indico que cuando deje de llorar si elle lo decide podríamos hablar del por qué se siente tal molesta, entonces me vuelve la cara y hace un gesto con la cabeza que no, entonces, remito que nos veríamos la próxima semana y que yo vendría por ella para hablar.

·        En la sesión del 03/10/2005 y 24/10/2005 la paciente empieza conversando

de Osquitar y que ella le adora mucho, luego prosigue que Osquitar tiene una esposita muy buena que se llama “Ana”, “Anita”, para lo que, hago el comentario que se llama como yo, así responde con una sonrisa “si”. Además, en la última sesión, cuando voy por ella, la encuentro con un trapo en la mano entonces le saludo y me dice “hola muñequita cómo está? Entonces le respondo, bien y usted Mercedes? Bien ya casi voy es que voy a limpiar aquí que está muy sucio (intenta limpiar los barrotes de un portón de la casita), mientras efectivamente limpiaba me hablaba de Osquitar y relataba que la esposa de él se llama “Ana”, “Anita”, luego de hacerle la observación que se llamaba como yo como en la sesión primera, termino la misma, así Mercedes me pide que le de un beso, entonces contratransferencialmente le comento que no era posible porque iba para arriba (señalando terapia ocupacional), entonces me dice que yo no le quería, por lo que, decido acercarme y ella me da un beso  así se sonríe y me dice “hasta luego muñequita, que Dios la acompañe”, por tanto, le respondo “a usted también que Dios la acompañe y nos vemos la próxima sesión”.

·        En la sesión del 28/11/2005, voy por Mercedes a la casita (intervención que

considero importante, porque las veces que la misma no tiene sesión me la encuentro en la plaza del hospital, pero cuando me toca buscarla me la encuentro en su casa y el punto es que le demuestro mi amor y preocupación es que le vaya por ella). Cuando me ve, me invita a sentarme y me dice “Tengo un problema con Oscar, no me habla a mí, llegó un paciente que se llama Mercedillas Sánchez  y le dijo a Oscar: que yo le robe unos zapatos que no son de ella, pero se los trajo la hermana”. “Yo voy a salir que aquí, voy a ver si viene mi hermano o alguien y le digo que me pase a otro hospital, yo no quiero estar aquí”. Osquitar no me quiso saludar y yo tanto y tanto que lo quiero yo  a él, toda la vida lo he querido a él”.

“No hay forma que mi hermano Bernardo venga, tengo dos primas y son muy bravas, hace como quince días y no llama”. “La paciente esa me maltrata muchísimo y Oscar me regaña a mí”. Entonces Mercedes rompe en un llanto desconsolador, para lo que se acerca la enfermera “Pilar” y comenta dirigiéndose a mí que “ya le he dicho a ella que no le haga caso a Osquitar, para lo que le pregunto a qué se refería y dice: “que después de las vacaciones de Osquitar le llamaron la atención (señalando como la dirección) de que no fuera tan atento a Mercedes por ser ella tan apegada a él, pero ella está echada a morir”, “ yo ya le dije a él, que aunque sea la salude porque fijate que ni eso, cuando él le traía frutitas las mañanas, pero un saludo no creo que este mal ni pegado del cielo”.

Mercedes al escuchar eso sigue llorando, para lo que decidí esperar que se calmara máxime cuando otra enfermera le da un vaso de agua para que se tranquilizara. Le contengo a Mercedes que yo estaba allí para  escucharla y que la otra sesión iba a estar de nuevo allí para hablar y acompañarla; se termina la sesión.

  • En la sesión del 30/01/2006 luego del incidente que se tuvo la sesión

anterior a esta, cuando se enfurece porque casi se cae de la mesa del pollo de la plaza y le digo que se siente en la banca, comienza llorar a gritos y diciendo palabras groseras que me fuera y no la buscase más. Así, en la siguiente sesión la busco en la casita y cuando me ve dice: hola Anita, como está? Luego de saludarle me dice pase, pase, entonces le pregunto cómo ha estado? Y responde que bien y dice, ¡hay Anita perdóneme por lo que paso aquel día!, así le pregunto qué fue lo que sintió para que reaccionara de esa manera, y responde: “es que ese día estaba enojadilla”. Entonces le dijo que porque se sintió como así cuando le dije que se sentara en la banca y no en la mesa, le pregunto además si ya antes se había sentido así? Y responde: que donde vivía en Tejar la trataban mal y le decían la loca. Luego de ello, dice “vieras que problema tengo con Oscar, y no me saluda”, entonces empieza a llorar. Al cabo, de un rato le dijo que la sesión termina hasta aquí y nos veremos la próxima semana.

En posteriores sesiones, Mercedes habla de que sus compañeras la agraden muchísimo, le pregunto cómo sería eso? Y responde que le pegan y le mientan la madre, entonces le pregunto si ya antes sentía que la agredían? Y responde que cuando vivía en Tejar había un hombre llamado Luis, que era un abusador y andaba detrás, entonces le pregunto si alguna vez la violó y responde que no, al rato luego de decir que era un hombre malo, remite que sí la violó, entonces le pregunto que pasó después de eso, si quedó embarazada?, y responde que en el hospital le sacaron el bebé, le pregunto en cuál hospital  y responde allá en Tejar. Al cabo de un rato se termina la sesión, la paciente me dice: “venga para darle un besito”, a lo que, yo accedo.

·        En las sesiones 13/03/2006 y 20/03/2006 luego de que voy por la paciente,

la encuentro acostada dando vueltas bajo la sombra de un árbol, asimismo, hago la salvedad que durante las dos ocasiones se encontraba un señor apodando el césped de la plaza y en la última sesión un grupo de señores de mantenimiento del hospital, los cuales, para Mercedes cuando empezábamos sesión les volvía a ver con constante inquietud y dijo que “esos hombres solo decirle cosas groseras, le pregunto como qué cosas? Y responde: que vieja loca, hijueputa . . .  Para ello, le pregunto si en algún otro momento alguien ya la había tratado mal y responde: que una vez su hermano Bernardo la insulto mucho y ella toda resentida, el hermano le pidió perdón y que él la iba a cuidar de los maltratos de la gente de este hospital y de que le dice que tenga paciencia a Osquitar si no la saluda no importa, luego empieza a llorar.

·        En la sesión del 03/04/2006 comenta: “tengo un problema con el paciente

de allá, Marlene me pegó ayer”, “hay unos tontos que me tratan muy mal” (llora), “me decían que Osquitar se murió, eso para molestarme a mí, me molestan mucho aquí”.

Le pregunto quienes son? Y responde: “son los de la cocina que me molestan y Osquitar no le esta comiendo ni bebiendo nada a nadie”.

“Hay un mentado Jorge que no me quiere a mí, pero nada tiene que no me quiera, porque abrazo a un Carlitos que anda ahí y a Jorge no le gusta”, “este y un Marco no me hablan, yo le digo palomitas y no me hablan, le voy a decir a Norman?

Pregunto: Quién es Norman?

Responde: “un enfermero que me curó el vómito”.

·        El 27/04/2006 comienza la sesión diciendo “aquel lunes no estaba porque

yo estaba en el centro diurno”, “andaba trabajando de limpiar, lavar los trastes, los jarros”.

Seguido dice: “tengo un problema con Marielos, me pegó porque estaba defendiendo a Martica, Marielos le iba a pegar a ella”.

“Tengo muchísimos problemas” ”con la gente”, “dijo Marielos que ella tenía un veneno, porque la mamá se lo dio  para que me lo echara en el café”.

“Me hace mucha falta irme de aquí, no puedo dejarlo abandonado a él”.

Le pregunto: quién es ese él? (Llora).

Paciente: “me insultó un viejo que me dijo que Osquitar no me quería,