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ANÁLISIS TERMINABLE E INTERMINABLE

(ptos 3,4,7 y 8) (1937 S. Freud

 

Freud en este texto se propone investigar:

1.El tiempo de los tratamientos.

2.La profundidad posible  de los tratamientos psicoanálisis.

3.Efectos permanentes y efectos profilácticos del  psicoanálisis.

4.Si hay diferencia entre alguien que se analizado  y quien  no se ha analizado.

5. Los límites del análisis.

 

Cap. I. Planteándose el tiempo del tratamiento, una de  las críticas era la duración, que era muy largo, Freud dice que es entendible esta preocupación por parte de los pacientes, pero cuando surge de los médicos tiene que ver con la desconsideración que  tienen éstos de las neurosis.

Freud cita a Otto Rank,  por el tema de acortar el tratamiento (aunque también tiene que ver con Ferenczi y su actividad), que propone una cura estructural, él situaba a la neurosis en R al trauma del nacimiento, pero de lo que más hablaba Rank es de que la causa de la neurosis es una fijación primaria del niño con la madre, a lo que se dirige Rank es a lo pre-edípico, relacionado con la construcción que es lo caído bajo la represión primaria. Freud dice que la contra de Rank es que iría directo a ese núcleo, que sería lo patógeno y por eso, saltaría lo que es propio del psicoanálisis , que es el levantamiento de las represiones y vencimiento  de las resistencias  y esto sería una cura dirigida, va en contra del dispositivo analítico y en cuanto a otro tipo de estrategia para acortar el tratamiento declara que fue infructuosa (como el hombre de los lobos: reacción terapéutica)

Cap. II Freud se pregunta si existe una terminación natural de un análisis y en consecuencia a esta pregunta, menciona ¡qué sería terminar un análisis? Dice que en sentido práctico es fácil responder a esto, porque es cuando analista y analizante dejan de reunirse en el horario estipulado, pero para que esto pase, tiene que darse dos condiciones.

1.El analizante no sufra de sus síntomas, que haya superado sus inhibiciones y su angustia.

2.Que el analista considere que ha superado represiones el paciente en tanto las ha hecho conscintes, y que considere que no se va a producir una repetición de lo patológico.

El otro sentido que da de la terminación del análisis, es la de haber accedido a una normalidad psíquica absoluta, (N.P.A), dice que esto es sumamente ambicioso, porque implica haber resuelto cada uno de las represiones de ese paciente y además haber llenado todas  las lagunas mnésicas.

Freud dice; veremos si esto es posible. Esto del N.P.A. está destinado a Ferenczi, porque era este último que hablaba del fin de análisis cuando se lograba la N.P.A.

Sostiene que hay tres factores para lograr el éxito terapéutico:

1.Tiene que haber causación preferentemente traumática de la enfermedad.

2.Que no haya una intensidad pulsional excesiva.

3.Que no haya una alteración desfavorable del yo en la lucha defensiva.

Cuando Freud menciona 1. se refiere a:

 

 

  

(Esto es lo problemático de este texto, 1 si el factor traumático está aquí, implica que es más fácil, sin embargo es más difícil en el caso de lo preedípico)

En cuando a 3, podría pensarse como la lucha defensiva  del yo contra la pulsión, pero Freud dice que las alteraciones del yo tienen etiología propia (esto lo trabaja en otro capítulo)

 

Cap III

Freud dice que en la primera época la cura era rápida, es decir que se perseguía la máxima rapidez y se consideraba cura, cuando desaparecía los síntomas.

En los últimos años se ha dedicado el análisis didáctico 8formación del analista) y que sólo un número pequeño de casos graves, continuaron con él en tratamiento; en ellos la meta terapéutica ya no era la misma, ya no se trata de acortar el tratamiento, sino que se trata de profundizar y el propósito era erradicar las posibilidades de la enfermedad y producir un cambio profundo en la personalidad, esto se acerca más a como se llevan a cabo hoy en día, lo que se trata es de un cambio en relación a su deseo y menciona  los tres factores que se enunciaron en el Cap II, de los 3 acá va a tratar  es la intensidad constitucional de las pulsiones y trabaja este segundo factor tratando  de  responder a la pregunta; si es posible resolver el conflicto entre el yo y la pulsión de un modo permanente; la primera dice es que en el trabajo analítico no se trata de hacer desaparecer la demanda pulsional, sino de domesticar la pulsión = se refiere a que la pulsión  entre en la armonía del yo sin que busque satisfacción por fuera del yo.

 

Domesticar la pulsión implica:

 

1.Trabajo de tramitación psíquica, trabajo e ligadura, es decir, que esta investidura pulsional sea derivada en la cadena representacional (elaboración psíquica)

2.Sublimación: porque Freud está hablando de dar un destino pulsional en donde se satisfaga pero no vaya contra el sujeto, sino que sería a ese encuentro, poder extraerle un destino provechoso para ese sujeto.

Freud lo menciona como un destino no agresivo de la pulsión.

En cuanto a la pregunta si es posible resolver un conflicto entre la pulsión y el yo de un modo permanente, dice que es decisivo para la domesticación de la pulsión, la intensidad de la misma y la fuerza del yo.

 

Fuerza del yo   se refiere a la relación dinámica que el yo establece con las diferentes exigencias del yo:

las del ello.

las del super yo

las del mundo externo.

 

Esta relación entre estas tres exigencias se puede mantener con cierto equilibrio, pero puede haber momentos de la vida de una persona, en donde haya una disminución de las fuerzas del yo, que las piensa como algo exterior, por ejemplo exceso de trabajo o también puede tratarse de la presencia de una enfermedad y por lo tanto dice que estas circunstancias hacen que el equilibrio soportado por el yo hasta ese momento, le sea imposible.

La relación que hace entre el mundo externo y el carácter traumático externos lo relacionado con el  interno, dependerá de su constitución psíquica y sus traumas internos, la posibilidad de situarse frente a ellos de manera favorable o desfavorable.

En cuanto  a la fuerza de la pulsión, Freud menciona dos situaciones fisiológicas que pueden producir un aumento de la intensidad pulsional:

 

1.Pubertad.

2.Menopausia.

 

Y por tanto en  un caso como en el otro, hay un acrecentamiento de la sexualidad, en parte fisiológicamente y en parte psíquicamente. También destaca que más allá de estos períodos hay otros que incluso no tienen carácter biológico alguno, traumas recientes, frustraciones muy grandes y pérdidas de seres queridos.

Termina destacando la importancia del factor económico en la enfermedad (intensidad pulsional tiene que ver con incremento de investidura)

En cuanto a la pregunta si es lo mismo lo que acontece en alguien que se analiza, con quién no, dice que una de las cuestiones que se menciona es que a través del análisis se logra algo, que sino lo ha hecho, no va a hablar de lo que es la tarea analítica, hace mención a lo que ocurre en la represe primaria y a la intervención del analista, lo que éste hace es levantar represiones y así facilita el encuentro de otro camino para la pulsión, que no sea el de la represión; aquellos que no pasaron por análisis tienden a reforzar las represiones y por otro lado esto hace a la eficacia del as interpretaciones, que es cuando en estas últimas se tocan ptos. de lo reprimido primordial.

En este sentido, los efectos de cura se producen cuando existe asociación derivativa de la investidura de lo reprimido secundario con lo reprimido primario, que no es lo mismo. (Esto también tiene que ver con Ferenczi, no puede ser tan tajante y taxitativo y no se puede dar este tipo de afirmaciones)

Cuando en el trabajo analítico, tratamos de sustituir las represiones por controles sintónicos del yo, (domesticación de la pulsión), esto nunca lo logramos por completo; Freud termina con una respuesta que no es buena, reconoce la imposibilidad de domesticar.

La  misma fuerza que provocó la enfermedad  termina alzándose como resistencia, pone límite a la eficacia del análisis y termina este cap. diciendo: lejos de pensar de acortar el tratamiento, es profundizarlo, por lo tanto no puede ser corto.

 

Cap IV (dedicado a Ferenczi )

 

Las siguientes cuestiones deben tratarse juntas:

1.Si durante el tratamiento podemos proteger al paciente de un conflicto pulsional futuro.

            2.Si es factible con fines profilácticos investigar un conflicto no manifiesto en el momento.

La primera tarea sólo es posible responderla si se resuelve  la segunda.

¿De qué manera podrá anticipar un conflicto no dado?

Hay dos formas:

1) es la de provocar ese conflicto en la realidad o provocarlo en la transferencia y

 2) anticiparse a ese conflicto alentándolo verbalmente; esto va dirigido a Ferenczi, por la técnica activa que consistía en provocar situaciones conflictivas, por un lado provocaba el conflicto, daba órdenes y también prohibiciones, el objetivo era evitar la compulsión a la repetición, se anticipaba.

Esto que Freud contesta de producir el conflicto, implica que sería intervenir en la realidad y provocarle al sujeto nuevos sufrimientos, esto es innecesario y Freud sostiene  que es mucho mejor el trabajo analítico y que en todo caso desencadenara  en el tratamiento.

La producción en la transferencia de un conflicto que no está dado, haría que se genera transferencia negativa

La otra alternativa que es la de hablar de la posibilidad de un conflicto inexistente, hará que el paciente pueda hacer una comprensión intelectual, pero si no lo toca, pasa al olvido.

 

Cap V.

 

Habla de las alteraciones del yo y toma como  paradigma para las mismas, al yo de la psicosis y habla del yo normal como una ficción, pero destaca las alteraciones del yo producidas en el proa defensivo, dice que los mecanismo de defensa si bien alejan los problemas instintivos, implican al yo un gasto de E y además el yo tiende a seguir implementando los mecanismos de defensa cuando estos ya no son necesarios.

Termina diciendo que los mecanismo de defensa del yo, terminan como resistencia a la cura, sumándose así a las resistencia del yo y del super yo

 

Cap VI

 

Empieza trabajando las resistencias del yo, pero como el yo está ligado al ello, termina trabajando las resistencias del ello.

 

Cap VII

Toma un artículo de Ferenczi de 1927, en ese momento Ferenczi leyó un artículo acerca de la terminación del análisis y Freud dice que este artículo finaliza con una afirmación consoladora; que es que el análisis puede ser llevado a una natural terminación con suficiente habilidad y paciencia por parte del analista y que el éxito depende de que el analista haya aprendido de sus propios errores y equivocaciones y haya corregido los puntos débiles de su personalidad.

Del mismo modo que deben tenerse en cuenta las reset del pcte, debe tenerse en cuenta la individualidad del analista dice Ferenczi.

            Acá Freud destaca la diferencia entre la práctica médica y el psicoanálisis, se les exige  tener un grado considerable de normalidad psíquica y esto no se les pide a los médicos.

Freud dice que es razonable esperar de un psicoanalista, como parte de sus calificaciones, un grado considerable de salud psíquica, es esperable que el analista no sufra de sus síntomas y que haya liberado de sus inhibiciones y de la angustia y de las anormalidades patológicas de su carácter y dice que además el analista debe guardar cierto grado de superioridad, para poder actuar como modelo, pero también saber correrse a  tiempo, darle elementos para que él pueda valerse solo.

El otro elemento esperable es poseer reconocimiento de la realidad, excluir la impostura (ilusión) y el engaño.

Luego dice que son tantas las exigencias que se le pide al analista, que cuenta con nuestra simpatía por tener que cumplir con requisitos tan difíciles en su activa, y dice que analizar sería una profesión imposible, junto con el educar y el gobernar.

El analista  puede llegar a la normalidad psíquica, a través del análisis didáctico.

Habla también de que no se puede exigir una perfección, una normalidad psíquica, sino en el análisis propio, que es donde comienza su preparación para la actividad futura.

En 1922 se pone en vigencia el psicoanálisis didáctico, los objetivos para Freud son:

1. Habilitación: el didacta juega si es apto el candidato para ejercer la práctica psicológica.

2. Que el postulante tenga la convicción de su propio inconsciente.

3. Que tenga acceso  a su material reprimido (jamás podría aprenderlo teóricamente)

4. Que posea una buena visión de la técnica Psicoanalítica.

 

Termina diciendo que todo analista debería hacerse de nuevo objeto de análisis periódicamente, quizás entre 5 años, esto significa que el análisis propio también se convertirá de una tarea terminable (finita) en una interminable (infinita). No quiere decir que el análisis sea un trabajo sin conclusión, que nunca se termina, sino que el papel del psicólogo es lograr las condiciones psicológicas más favorables para las funciones del yo y con esto queda  cumplida su tarea.

Termina este punto con una afirmación muy cauta, a diferencia de Ferenczi.

 

Cap VIII

 

En todo psicoanálisis, el analista se ha encontrado con dos temas que el implican una exigencia desmedida de trabajo. Estos dos temas  adquieren diferente modalidad, pero en rigor es el mismo en ambos casos: en la mujer y en el hombre. En el caso de la mujer el arduo trabajo es cuidar a la envidia fálica (tope del análisis), en el hombre es la posición femenina frente a otro hombre, se puede concluir que en ambos casos de lo que se trata es del complejo de castración o lo que es  otra manera de llamarlo la repudiación de la feminidad. Freud empieza diciendo que en el caso del hombre es sintónica al yo su masculinidad, esto no trae problema, pero la actitud pasiva es reprimida, porque esta actitud presupone la feminidad, o sea la castración. En el caso de la mujer durante cierto período de evolución psíquica el complejo de masculinidad es sintónico al yo (fase fálica, envidia del pene); luego cuando la mujer accede a la femineidad reprime la aspiración a la masculinidad es un arduo camino para ella, ésta también reprime la femineidad

Vuelve a Ferenczi, diciendo que estos dos temas, no escaparon a esta consideración, en el caso de la mujer tiene que haber superado la envidia fálica y el hombre haber superado la pasividad frente a otro humano.

Freud no dice que esta sea una tarea imposible, sino que implica un trabajo del analista.

Más allá de la roca vida, está la posición masoquista, y es lo que no se soporta y al acceder a este tiempo se alzan poderosas resistencias.

Castración: contrainvestidura última y avanzar en esto es ser objeto de deseo del otro.

*Contrainvestidura: proceso perteneciente a la carga del yo de representaciones – actitudes susceptibles de obstaculizar el acceso de las representaciones de deseos  une a lo consciencia y lo motivilidad.


M.Psc.- Licdo. Roberto Pablo Cardozo

Costa Rica

 

 

 

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