|
Aunque la teoría
psicoanalítica se originó en la explicación por Freud de los
síntomas histéricos, su interés primero era la histeria de
conversión y no los rasgos de la personalidad histérica. Se hizo
hincapié en los conflictos edípicos no resueltos como determinantes
primarios de este trastorno, y se consideraba la represión como
defensa más característica. Ya en el DSM-I se había hecho una
diferencia entre lo que se consideró aspectos neuróticos de la
histeria (reacción de conversión) y los aspectos de la personalidad
histérica. El DSM-II discriminaba la neurosis histérica, de la
personalidad histérica y más tarde en el DSM-III y DSM –IV el
término histeria no aparece pero se define la categoría de
trastorno histriónico de la personalidad.
Las personalidades
histriónicas se caracterizan por ser llamativamente egocéntricas.
Como el hecho de ganarse la estima y la admiración de los demás es
importante para ellos, la búsqueda de la atención y la conducta
teatral tienden a ser características. Su inmadurez emocional se
expresa con una respuesta emocional exagerada e infantil a cualquier
cosa que hiera su vanidad. Surgen incoherencias en el comportamiento
porque su personalidad histriónica puede adoptar cualquier patrón de
conducta que lo sitúe en una posición favorable o que acreciente la
autoestima.
El estilo de vida de las
personas histriónicas conduce por si mismo a establecer fácilmente
relaciones superficiales, pero estas personas raras veces están
involucradas emocionalmente de forma profunda. Pueden combinar la
provocación o la sexualidad de relaciones no sexuales con disfunción
o temores sexuales. Sus relaciones están afectadas por una aparente
necesidad insaciable de afecto y tras su comportamiento sexualmente
seductor se esconde un deseo infantil de afecto y protección no
sexual, es decir, tienden a ser dependientes. Son posibles los
enredos promiscuos con muchas parejas porque la persona
histriónica carece de vínculos reales con ninguna de ellas. Las
crisis que surgen de estas relaciones se tratan con comportamiento
manipulador, que puede incluir amenazas suicidas y la astuta
explotación de las susceptibilidades emocionales en otra persona. En
las personas histriónicas no se desarrolla introspección por que
puede olvidar o reprimir fácilmente las experiencias desagradables o
aquellas que las desacreditan; la responsabilidad por las desgracias
y los fracasos generalmente se atribuye a los demás. La disociación
es un mecanismo de defensa a menudo empleado.
Según el DSM-IV (“Manual
Diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales”.Masson S.A.
Pierre Pichot y otros. Barcelona, 1999) los criterios diagnósticos
para el trastorno histriónico de la personalidad son: “Un patrón
general de excesiva emotividad y una búsqueda de atención, que
empiezan al principio de la edad adulta que se dan en diversos
contextos, como lo indican cinco (o más) de los siguientes ítems”:
1) no se siente cómodo en las situaciones en la que no es el centro
de la atención, 2) la interacción con los demás suele estar
caracterizada por un comportamiento sexualmente seductor o
provocador, 3) muestra una expresión emocional superficial y
rápidamente cambiante, 4) utiliza el aspecto físico para llamar la
atención, 5) tiene una forma de hablar excesivamente subjetiva y
carente de matices, 6)muestra autodramatización, teatralidad y
exagerada expresión emocional, 7) es fácilmente influenciable por
los demás o por las circunstancias, 8) considera sus relaciones más
íntimas de lo que son en realidad.
De acuerdo con el CIE-10
(“Trastornos mentales del comportamiento”- Descripciones clínicas y
pautas para el diagnóstico”. O.M.S., Ginebra.
Imprime Técnicas Gráficas Forma S.A., Madrid, 1992. Rufino
Gonzalez 14.28037, Madrid.) el trastorno histriónico de la
personalidad se caracteriza por los siguiente rasgos: afectividad
superficial e inestable, dependencia de otras personas, ansia de
apreciación y atención, teatralidad y propensión a ser
sugestionable, inmadurez sexual (frigidez). En la citada
clasificación se dan como sinónimos personalidad histérica,
histriónica o psicoinfantil.
Diagnóstico diferencial
El trastorno límite de la personalidad se diferencia por la auto
destructividad, las rupturas airadas de las relaciones personales y
los sentimientos crónicos de un profundo vacío y alteración de la
identidad. Aunque las personas con un trastorno narcisista de la
personalidad también buscan con afán la atención de los demás,
normalmente desean ser halagados por su “superioridad”, mientras que
el individuo histérico espera ser visto como frágil o dependiente,
siempre que esto pueda ser instrumental para lograr atención. En el
trastorno de la personalidad por dependencia la persona es
excesivamente dependiente de los elogios y consejos de los demás,
pero sin las características extravagantes, exageradas y emocionales
del trastorno histérico de personalidad.
No hay que confundir una
epilepsia psicomotriz con la histeria. En la histeria generalmente
no hay caídas bruscas con heridas o mordeduras de lengua, ni perdida
de los controles esfintereanos , En clínica medica de un efecto
directo de una enfermedad del sistema nervioso central, y de los
síntomas que se pueden presentar en asociación con el consumo
crónico de sustancias (por ejemplo, la cocaína). Muchos individuos
presentan rasgos histéricos de la personalidad pero el trastorno
histérico sólo se constituye cuando estos rasgos son inflexibles,
desadaptativos y persistentes, y ocasionan deterioro funcional
significativo o malestar subjetivo.
Bibliografía
-
Freud
S. : “Sigmund Freud Obras completas”,1990. Amorrortu Editores, Bs.
As.
-
Bleichmar E. : “ el feminismo espontaneo de la histeria” fontamara
1994 mexico df
-
Beck A. Freeman y otros:
“Terapia cognitiva de los trastornos de personalidad”, 1992.
Editorial Piados, Bs. As.
-
Caro,
I.: “ Manual de psicoterapias cognitivas”,1999. Editorial Piados,
Bs. As.
-
CIE 10, “Trastornos
mentales del comportamiento- Descripciones clínicas y pautas para
el diagnóstico”, 1992. O.M.S., Ginebra.
Técnicas Gráficas Forma S.A., Rufino Gonzalez 14.28037, Madrid.
-
DSM-IV. “Manual
Diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales”, 1999.
Masson S.A. Pierre Pichot y otros. Barcelona.
-
Ey, Henry: “Tratado de
psiquiatría”, 1992. Masson. S.A.
|