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Sigmund Freud: Psicosis

 


 

Comentario  Psicoanalítico acerca de las Estructuras Clínicas

 

El concepto de estructura no es homologable a "todo", la definición de estructura dice que es

un conjunto de elementos que coexisten y que cada uno de estos elementos posee un

valor diferencial.

El concepto de estructura comienza con Saussure cuando define el concepto de lengua como

 "el conjunto de signos que se definen por la pura diferencia".  Esto quiere decir que es

 un conjunto de signos en el que cada uno de ellos va a adquirir su valor de acuerdo al contexto, va a tener un valor por oposición a otros signos lingüísticos.

Una primera conclusión a extraer del estructuralismo liderado por Levi Strauss es que los elementos dentro de una estructura no se definen por sí mismos sino que se definen por su relación con otros elementos.

Esto implica que el estructuralismo no es sustancialista ya que cada elemento no se define por sus propiedades intrínsecas si un elemento pasa a estar en relación a otros el valor de ese elemento va a variar.

En la metapsicología Freud dice que las representaciones no son penosas por su contenido sino que lo son por su relación con otras representaciones.  Esto lo dice en "La Interpretación de los Sueños" y aunque todavía no había nacido el estructuralismo, Freud era estructuralista sin saberlo.

Para el psicoanálisis la estructura entrañaría una falta, es incompleta, y para fundamentar esto Lacan se valió de un lógico que tuvo su auge en los años '30 que es Godel.

Godel dio a conocer su teorema que lleva su nombre, en donde enuncia que todo sistema complejo (estructura) tiene un punto de imposibilidad.  En toda estructura hay algo que es contradictorio y que no puede ser explicado dentro de la misma estructura.

A esto lo llamaba indecidible, toda estructura tiene un punto que es indecidible porque siempre hay algo que escapa a la posibilidad de la misma y que puede ser explicado desde otra estructura.

Bertrand Russell se preocupaba por formalizar una matemática que fuera absolutamente consistente, es decir que todo pudiera ser explicado dentro de los conceptos de la matemática, pero las paradojas demuestran que no es posible pensar un conjunto de elementos completo, hay algo que siempre falta al conjunto.

Miller dice que si a su conjunto se lo denomina axiomáticamente "Todo" en el que quedan incluidos todos los elementos, ese conjunto deja algo afuera que es la "Nada".  Si se hace otro incluyendo la "Nada" y se lo llama "Todo", nuevamente queda la "Nada" afuera.  No hay un conjunto que sea universal.

Toda estructura es un elemento simbólico y por este motivo incluye una falta, ya que desde el momento en que hay una palabra, un palote o simplemente una marca, ese trazo se confronta con la ausencia del mismo.

Masotta dice que es desde el "debe de haber" que hay falta, el psicoanálisis enfatiza esto de la falta y en Freud aparece cuando habla de fálico-castrado, la ausencia del falo es la castración, la falta en psicoanálisis se llama castración.

En "La Interpretación de los Sueños" Freud habla de la estructuración del aparato psíquico y dice que el mismo se estructura a partir de la represión primaria que instaura el inconsciente.

Dice que la represión primaria no podrá ser nunca levantada, lo que acceda a la conciencia son los retoños de los primordialmente reprimido pero siempre va a faltar algo a la posibilidad de la conciencia aún con un análisis mediante.

Esta es la roca viva que para Freud es el tope de un análisis, y esta roca viva es la castración.

Desde el punto de vista lógico la secuencia sería FALO-CASTRACIÓN-REPRESIÓN PRIMARIA-ICC y el falo es la inscripción de un elemento simbólico (Freud no diferencia entre simbólico e imaginario) pero no de cualquier elemento, sino que se trata de la inscripción de un elemento fundamental por se fundante.

El aparato psíquico, el inconsciente, las neurosis, psicosis y perversiones son estructuras.  Una estructura es todo conjunto de elementos que conlleva una falta.

El psicoanálisis considera tres estructuras clínicas que son Neurosis, Psicosis y Perversiones.

La neurosis va a ser la estructura determinada por la represión de la castración, la psicosis va a ser la estructura determinada por el rechazo (repudio o forclusión) de la castración y la perversión va a ser la estructura determinada por la renegación de la castración.

Estas estructuras se conforman como tales a partir de su posición frente a la castración y esto es así a partir de 1923 con "La Organización Genital Infantil" en donde Freud le otorga un status diferente al concepto de falo y por lo tanto al de castración.

En este texto menciona por primera vez la fase fálica y esto implica hablar del concepto de falo, a partir del cual adquiere relevancia dentro de la teoría el concepto de castración.

La clínica freudiana queda expuesta como una clínica ordenada a partir del concepto de castración en un texto de 1925 que es "Inhibición, Síntoma y Angustia".  En este texto ordena la clínica porque las evidencias de la misma son la angustia, las inhibiciones y los síntomas.

La neurosis pasa a quedar situada en relación a la castración y lo mismo ocurre con la psicosis y la perversión en los textos sobre "Fetichismo" y "La escisión del yo en el proceso de defensa" donde habla de los mecanismos de rechazo y renegación de la castración.

Esto da por tierra la clasificación de las estructuras psicopatológicas de acuerdo a la teoría de Abraham que sostenía que cada una de las patologías respondía a diferentes puntos de fijación libidinal. Aunque hay puntos que siempre encierran cierto grado de verdad, y esta siempre es relativa.

 


 Acerca de: Las Neuropsicosis de Defensa  (1894) - Apartado III . Sigmund Freud. (Psicosis)               (Arriba)

 

 Es un texto cuyo objetivo es el de abordar el mecanismo de defensa de la psicosis, seguir la búsqueda de un modo de defensa específico de la psicosis y diferente de la represión.

Este es el primer texto que escribe en relación a la psicosis y lo títula neuropsicosis de defensa porque el objetivo es el situar a la psicosis como determinada por una defensa psíquica. Lo que tienen en común las neurosis y las psicosis es que ambas están determinadas por una defensa psíquica.

Puede parecer innecesario decir esto ahora pero en 1894 el abordaje de la psicosis era psiquiátrico.

Dentro de la psiquiatría alemana se pensaba a la psicosis como determinada por un sustrato anatómico patológico, y hasta ese momento se abocaba al estudio de las psicosis mediante la clasificación de la sintomatología y buscando el sustrato orgánico que la causaba.

A fines del siglo XIX se empieza a pensar en una causalidad psíquica de la psicosis gracias a Freud, quien dice que es una patología causada por una defensa psíquica que es diferente.

A partir de este momento para Freud, para el psicoanálisis y para la psiquiatría se establece una oposición entre neurosis y psicosis, ya que desde el momento en que Freud sitúa a la psicosis como determinada por una defensa psíquica diferente, dice que estas estructuras son excluyentes.

Por ejemplo cuando se habla de "núcleos esquizofrénicos" estos pueden pensarse como síntomas pero no como formando parte de la estructura.

De ahí la importancia de hacer un diagnóstico diferencial desde la estructura y no quedarse solo con la manifestación sintomática de los pacientes.

La estructura determina una fenomenología que son los síntomas (en un sentido amplio), pero cuando se hace un diagnóstico diferencial no hay que hacerlo solo con la sintomatología porque así es que aparece esto de "neurótico obsesivo con rasgos paranoicos", en tanto lo que puede haber es una neurosis obsesiva con síntomas paranoicos.

Freud habla de neurosis mixtas pero se refiere a síntomas mixtos y no a estructuras mixtas.

El término mixta se encuentra sobre todo en los primeros textos de Freud donde lo utiliza para explicar el hecho de que los síntomas neuróticos se asocian muchas veces a síntomas actuales, o también que los síntomas de una determinada neurosis se asocian a los de otra distinta.  En "Psicoterapia de la Histeria" dice que cuando nos encontramos en presencia de una neurosis mixta se puede mostrar la existencia de una mezcla de varias etiologías específicas, pero aquí sostiene que la psicosis no es compatible con la histeria ni con la neurosis obsesiva.  Las estructuras son excluyentes, a pesar de que puedan aparecer síntomas (obsesivos o fóbicos en una estructura histérica, que pueda haber conversiones un la neurosis fóbica) y pueda aparecer una alucinación en una estructura neurótica sin que por ello deje de ser una neurosis.

Freud se aproxima al modo de defensa de la psicosis y a veces habla de represión porque no sabe como llamarlo, pero represión hay que leerlo como defensa en un sentido global.

En Schreber define el mecanismo de la psicosis pero no le da un nombre correcto ya que habla de rechazo por primera vez y si bien el término es el correcto el concepto no es totalmente preciso porque todavía no está claro que es una defensa estructurante, es decir determinante de una estructura y que es un proceso inconsciente.  En otros textos dice que el yo voluntariamente expulsa representaciones.  Habla de los dos casos anteriores porque el texto tiene tres partes: la primera de histeria, la segunda de neurosis obsesiva y la tercera es de psicosis alucinatoria.

La referencia que hace en los puntos I y II es acerca de cómo actúa la represión en las neurosis.

La represión separa la representación de la investidura libidinal. El destino de la representación es el de devenir inconsciente y la investidura tiene tres destinos posibles que son el desplazamiento, la supresión y la transformación en angustia.

El desplazamiento opera tanto en la neurosis fóbica como en la neurosis obsesiva, la supresión transcurre en la histeria con la inervación somática y la transformación en angustia esta siempre presente dado que aunque se produzca la formación de síntomas siempre hay un resto de investidura que queda sin ligar y este resto es el que se transforma en angustia.

La investidura se enlaza por desplazamiento a una representación que se constituye en objeto fobigeno o se desplaza hacia otra representación de contenido nimio y a partir de esta falso enlace se convierte en representación obsesiva.  Estas representaciones que surgen como obsesivas o como objeto fobigeno son sustituciones de representaciones reprimidas.

En la histeria la investidura de dirige al cuerpo produciendo una inervación somática y quedando suprimida.  Esto es lo que aparece como la bella indiferencia en relación a los síntomas.

Con esta inervación somática el cuerpo pasa a constituirse en el soporte de la representación reprimida, el cuerpo habla.  El síntoma conversivo implica la ligadura de una representación que se mantiene inconsciente con un órgano, y esta representación reprimida habla en el cuerpo.

Freud dice que en la psicosis opera un modo de defensa aún más radical.  El yo rechaza la representación intolerable conjuntamente con su investidura y es como si nunca hubiera formado parte de él.

Freud lo piensa a la manera de una expulsión, es como si una representación hubiera sido expulsada del yo con su investidura y así establece una diferencia con la represión.  La represión actúa sustrayendo la investidura que tiene tres destinos posibles, dos de los cuales (desplazamiento y supresión) dan origen a la formación de síntomas y determinan el retorno de lo reprimido o sustitutivo por medio de una transacción o formación de compromiso entre el deseo y la defensa.

En la psicosis se aparta la representación intolerable junto con su investidura y esto determina un retorno diferente que no es sustitutivo, tiene otras características ya que se trata de un retorno como dato perceptivo en lugar de ser un retorno a través del lenguaje.

Podría decirse que el rechazo es una ausencia de inscripción, algo que debería haberse inscripto no se inscribió y produce un agujero que es rellenado luego con el delirio.

Al no inscribirse se produce una falla estructural en la represión primaria.

Freud da un caso clínico de psicosis alucinatoria y el proceso que lleva a la sujeto a las alucinaciones puede describirse como que el yo se separa de la representación intolerable pero esta representación se halla unida a un trozo de la realidad.

La sujeto rechaza una representación intolerable relativa a la ausencia del amor del joven, pero no a la manera neurótica quedando reprimida y apareciendo una representación sustitutiva sin una perdida de la realidad consensuada.  Aquí se encuentra bajo un conjunto de alucinaciones y determinada por un delirio, se alude a que hay una perdida de la realidad consensuada.

Esto sucede porque la representación intolerable es expulsada radicalmente del yo conjuntamente con su investidura y esta representación que el yo aparta se entrama de manera inseparable con la realidad objetiva.  El sujeto no solo se aparta de la representación sino que también se aparta de la realidad consensuada.

Freud habla de dos momentos de la enfermedad, primero en relación al rechazo como defensa fundante de la psicosis, y segundo que en algún momento se va a producir el brote psicótico.

Cuando algo de la realidad se liga con la representación no inscrita se produce la reacción en forma psicótica.

Cuando se habla de prepsicosis esto se refiere a la anterioridad al desencadenamiento de la psicosis, pero la estructura es psicótica.

 


Con respecto a: Nuevas Aportaciones a las Neuropsicosis de Defensa  (1896)  Apartado III - Un caso de Paranoia Crónica. Sigmund Freud. (Psicosis).

                                                                                                                                                                             (Arriba)

En este Texto Freud comienza diciendo que en la histeria la represión se lleva a cabo por el camino de la conversión a la inervación somática mientras que en la neurosis obsesiva se produce por medio de la sustitución o desplazamiento y sostiene que la paranoia es una psicosis determinada por un mecanismo particular de represión.

Freud no diferenciaba entre la defensa y el mecanismo de formación de síntomas, no diferenciaba entre represión y conversión o desplazamiento y pensaba que por medio de estos mecanismos se excluía de la conciencia a una representación.

A partir del caso Juanito queda afirmado que la representación inconsciente es la que después retorna conversivamente en la histeria y lo mismo sucede con el desplazamiento en la neurosis obsesiva, ya que en Juanito se traslada de una histeria de angustia en la que no había conversión ni representaciones obsesivas.

A partir de aquí el retorno de lo reprimido tendrá también la función de evitar la emergencia de las representaciones reprimidas a la conciencia, ya que las representaciones sustitutivas se mantienen como tales en tanto hay otras que están reprimidas.  Todo síntoma tiene esta función, al mismo tiempo que es un retorno evita la emergencia de las representaciones inconscientes, por un lado vela y por otro revela.

Freud dice que la paranoia es peculiar en tanto se encuentra determinada por un tipo especial de represión y un retorno como dato perceptivo.  Establece una diferencia en el modo de defensa al que llama represión y más adelante proyección, como así también en cuanto al retorno que aquí se produce como alucinaciones táctiles, auditivas y verbales.

 

Reseña del Caso Clínico

 

Se trata de una paciente de 32 años que comienza con los primeros indicios de la afección seis meses después del nacimiento de su hijo.  Freud señala que se vuelve desconfiada, mostraba aversión al trato con los hermanos y hermanas de su marido y se quejaba de que los vecinos de la pequeña ciudad en la que vivían habían cambiado su comportamiento hacia ella siendo ahora descorteses y desconsiderados.

Estas quejas aumentaron poco a poco en intensidad aunque no en su precisión: decía que tenían algo contra ella pero no sabía que podía ser.

Esto que describe al principio como desconfianza hacia los demás, como ideas persecutorias podría incluirse en lo que en las psicosis son las vivencias de extrañamiento correspondientes al primer tiempo de la psicosis algo entre ella y el mundo no anda.

En lugar de la pregunta neurótica, la pregunta que aparece es acerca de lo que le pasa a los otros, todos la miraban con desconfianza.  La posición neurótica hubiera sido "que me pasa a mí con la gente del lugar" mientras que la paciente no tenía dudas acerca de que eran los otros quienes habían variado su actitud hacia ella.

Algún tiempo después se queja de ser observada, de que saben acerca de sus pensamientos y de todo cuanto pasa en su hogar, apareciendo también la idea de que a la noche la observaban cuando se desvestía.

Se alimentaba mal y es internada en un instituto de cura de aguas donde aparecen nuevos síntomas y se refuerzan los ya existentes.  Comienzan las alucinaciones visuales de desnudeces femeninas y reaparecen las alucinaciones táctiles relativas a la sensación de una mano pesada en el regazo que ya había tenido una vez estando sola con su mucama.

Las imágenes eran martirizadoras para ella debido a que las tenía cuando estaba en compañía de otra mujer y pensaba que ésta tenía la misma imagen de ella.

Las alucinaciones táctiles y visuales aparecían casi siempre unidas, relacionadas, y también comenzaron las alucinaciones auditivas con unas voces que la fastidiaban y que ella no reconocía ni sabía explicar.  Cada uno de sus movimientos y acciones eran comentados y a veces oía también amenazas y reproches.

 

Delirio y Alucinación

 

El delirio está conformado por una serie de ideas que poseen certeza absoluta, siendo el resultado de un juicio cualitativamente perturbado.

La diferencia entre la idea obsesiva y la idea delirante radica en el diferente grado de certeza que tienen.

La idea delirante es egosintónica, obtiene total crédito en el yo mientras que la idea obsesiva es egodistónica ya que se impone al sujeto quien no tiene certeza de ella.  La alucinación es una alteración cualitativa de la percepción que implica la percepción de un objeto ausente en el campo perceptivo.

Lacan hace una objeción a la definición psiquiátrica, ya que esta implicaría una linealidad entre el sujeto y el objeto a percibir, como si el solo hecho de percibir tuviera que ser tal como se presenta en el campo perceptual.

No hay linealidad porque la percepción no es voluntaria sino que se encuentra determinada por el inconsciente.  Cada uno percibe de acuerdo al contexto de significación o en términos freudianos de acuerdo al contexto representacional.  No hay una relación unívoca entre el sujeto que percibe y el objeto a percibir, y si alguien percibe un objeto ausente en el campo perceptual, por algo percibe ese objeto en particular y no otro.

Freud define a la alucinación como lo que la psiquiatría define como ilusión:  dice que son los errores que se producen en el momento de la percepción.

  

Delirio Interpretador de la Alucinación

 

Al hablar de delirio interpretador de la alucinación Freud adelanta algo que va a enunciar en "La pérdida de la realidad en la neurosis y en la psicosis".

En la psicosis hay dos tiempos:  el primer periodo es cuando opera la defensa y se produce la retracción libidinal que consiste en que la libido es desligada de los objetos del mundo exterior y se dirige al yo, apareciendo las alucinaciones como consecuencia del rechazo.

En un segundo tiempo adviene el delirio y Freud dice "delirio interpretador de la alucinación" porque la función del delirio es la de otorgar una interpretación o explicación a o que se le presenta al sujeto sin palabras.  Aquí alude a que en la alucinación hay ausencia de representaciones, y que esto que al psicótico le causa perplejidad, inquietud y sufrimiento es apaciguado en este segundo momento delirante que es restitutivo ya que el sujeto vuelve a conectarse con la realidad.

Esto alude a que hay una relación intrínseca entre alucinación y delirio, si hay delirio es porque hubo alucinaciones lo que sucede es que muchas veces este primer tiempo alucinatorio cursa silenciosamente y nos encontramos con los pacientes en el periodo restitutivo que no pasa inadvertido.  Freud mismo dice que la sujeto no hablaba de las alucinaciones.

  

Método Aplicado por Freud

 

Freud utilizó el método coercitivo o apremio porque las hipótesis que trabajaba estaban referidas a que la psicosis estaba determinada por una defensa psíquica relativa a un trauma infantil de carácter sexual que era el de seducción.

Si hay trauma y una defensa psíquica el método va a ser igual al aplicado en la neurosis y con un buen resultado.

  

"Eran simples reproducciones de una impresión real"

 

Lo peculiar era la defensa y el retorno como dato perceptivo.  Se trataba de un retorno no metaforizado, es decir un retorno que no era sustitutivo porque no pasaba por la mediación de la palabra, lo que retornaba era la imagen, un fragmento inmodificado de una percepción.

El aparato psíquico se constituye por el recorrido del estímulo que es un recorrido progrediente.  El esquema del peine Freud lo extrae del esquema reflejo, todo estímulo que entra a un organismo sale.

Este estímulo que entra y va constituyendo el aparato no es tan sencillo como el esquema reflejo porque produce inscripciones a las que llama huellas mnémicas.

Estas primeras huellas que se inscriben como consecuencia del ingreso del estímulo son las que caen bajo la represión primaria constituyendo el inconsciente estructural.

Luego de estas huellas se van a producir ramificaciones que por represión secundaria van a constituir el inconsciente dinámico.

Lo inherente a la neurosis es que estas primeras huellas (representaciones cosa) no acceden nunca a la conciencia y quedan como nódulo del inconsciente.  En el neurótico se produce la amnesia infantil, le es imposible recordar lo que sucedió con anterioridad a los dos años y el que recuerda es porque teorizó.

En la neurosis el camino es progrediente, el estímulo que ingresa en el aparato sale, es decir que se satisface encadenándose en representaciones y emergiendo al preconciente-conciente.  El estímulo no circula solo en el aparato sino que se encadena en representaciones que articulan el deseo, algunas emergen al preconciente-conciente y otras se reprimen secundariamente.

En la psicosis la estructura del inconciente es otra porque hay una falla en la represión primaria, hay representaciones que debieron ser reprimidas y no lo fueron, y por este motivo apareen en la conciencia.

En la psicosis se produce una regresión tópica, es decir una regresión en el aparato.  En lugar de emerger las representaciones en el preconciente-conciente como sucede en la neurosis, lo que emerge en la psicosis es el percepto, un dato perceptivo.

Cuando se inscribe una representación hay algo que cae y es el objeto.  Lo que queda es algo en lugar del objeto que es una huella de ese objeto, por eso lo que se inscribe es la huella, esto es lo que hace que cuando se inscriben representaciones retornen representaciones.

Hay una representación fundamental que es la de la castración y en la psicosis no se produce la inscripción.  Esto imposibilita que se expulse algo del orden del objeto y entonces retorna como un dato perceptivo, retorna como objeto (voz, imagen, sensación).

Freud dice que se produce una regresión tópica, la cual se caracteriza por efectuarse a lo largo de una sucesión de sistemas psíquicos, pero no sólo se manifiesta en procesos patológicos como las alucinaciones sino que también se produce en el sueño cuando se produce la transmudación de la representación en imagen.

Freud se pregunta si sucede lo mismo en las alucinaciones y en el sueño.  La respuesta metapsicológica es que en la psicosis queda desinvestido el inconsciente y sobreinvestido el preconciente-conciente porque hay una falla en la represión primaria lo cual produce que aquello que debiera estar inconsciente emerja.

En el sueño queda desinvestido el preconciente conciente y sobreinvestido el inconciente.  En el estado del dormir el polo motor eta coartado y por este motivo se produce la regresión al sistema de percepción.

 

 Recuerdo que había reprimido

 

 Freud trabaja como si se tratara de una representación obsesiva y supone que este retorno se produce debido a un suceso acaecido en la infancia en donde la sujeto no se había avergonzado sino que, contrariamente a esto, le habría sido placentero.

Freud sostiene que si aquellas imágenes se habían repetido, esto se debía a que se les había enlazado un gran interés.  En aquel momento la paciente había sentido vergüenza por aquellas mujeres y ella también se avergonzaba de que la vieran desnuda.

Freud trabaja el pudor como pudor obsesivo y la hipótesis era llegar al suceso en el que no había habido pudor alguno y aparecen las escenas vividas con su hermano.

Freud dice que se trataba de un fragmento inmodificado del anterior recuerdo reprochable y sentía la vergüenza que antes no había experimentado.

Freud puntúa el momento en que la enfermedad desencadena a partir de una pelea entre su hermano y su marido a raíz de la cual el hermano se vio obligado a no volver a su casa.  Las peleas familiares, cuestiones de herencias, etc son motivos desencadenantes frecuentes en la psicosis.

 

 Frase que había reprimido

 

 La paciente habló de un momento en el que "se le aclaró todo", es decir se convenció de que todos la despreciaban y mortificaban.  Menciona un comentario de su cuñada quien en un momento de la conversación dijo "si a mí me pasara algo semejante no me preocuparía en modo alguno".

La paciente sostiene que con esta frase la cuñada le reprocha el ser despreocupada y dice que el tono con que habló la cuñada fue la que la convenció de ello.

Freud le preguntó por las frases anteriores a estas palabras de la cuñada y la paciente recordó que había dicho "en toda familia pasan cosas que deben ocultarse, pero si a mí me ocurriera algo semejante me tendría sin cuidado".

Freud dice que esta primera frase queda reprimida porque en su familia había cosas que debían ocultarse y que eran las desnudeces con el hermano.  Esta frase se reprime por lo que actualiza, conservándose solo la última parte que era insustancial en lo que se refiere a su contenido.  Por este motivo le fue necesario recurrir al tono de voz con que habló su cuñada para darle a esta segunda frase la significación de un reproche.

La primera frase se reprime y produce un retorno alucinatorio, un retorno en imagen.  Esto confunde, porque si lo que se reprime es una frase como puede ser el retorno externo al campo representacional.

Esto queda ABIERTO por los elementos que tiene Freud, quien aborda el caso como en una neurosis.

Freud poseía ciertos elementos para hacer un abordaje teórico y se le borra la diferencia con la neurosis, pero la va a volver a instaurar al final haciendo una comparación de la paranoia con la neurosis obsesiva.  Para la hipótesis de trabajo se toma que las alucinaciones no se producen por el retorno de esta frase sino que el desencadenamiento se produce por la pelea entre el marido y el hermano.

 

 Análisis de las Voces

 

 Freud parte de que las voces eran pensamientos que se habían tornado audibles.  Estas voces decían "Ahí va la Sra. P"  "Ahora busca vivienda", etc. y como parte de esta hipótesis aborda el momento a partir del que surgieron.

Había leído un libro de Otto Ludwing y sale a dar un paseo durante el cual escucha las voces por primera vez.  Las voces repetían fragmentos de los que acababa de leer, pero eran los fragmentos más significantes e incidentales de la obra.

Otros pensamientos y pasajes del libro habían sido reprimidos por lo que actualizaban ya que el personaje del libro tenía semejanza con su vida en aspectos y secretos de familia.

Freud dice que por causa de la represión los pasajes inocentes que se enlazaban con los objetados cobraron un esfuerzo para la conciencia que hizo posible que fueran dichos en voz alta.

Freud trabaja como en una neurosis y en el tratamiento lo que surge como material relativo a las alucinaciones es el hecho de que ella recién casada se había instalado con su marido en una casa en la que la alcoba lindaba con una casa vecina.  Esto hacía que presentara un gran pudor sexual y la hacia preocuparse constantemente para que sus vecinos no oyeran ninguna palabra o ruido a través de la pared.  Esta preocupación con los vecinos se transformó en desconfianza hacia ellos.

 

 Síntomas del retorno de lo reprimido y una consecuencia de una transacción entre la resistencia del yo y el poder de dicho retorno.

 

 Freud habla de síntomas del retorno de lo reprimido como transacción entre la resistencia del yo (hasta acá es igual que en la neurosis) y el poder de dicho retorno.

La transacción en la neurosis es entre el yo y el deseo o representaciones que empujan.  Aquí habla de la resistencia del yo con el poder de dicho retorno porque alude al fracaso del yo en la defensa.

El retorno tiene este poder de irrumpir y esto del poder es lo que en "Perdida de la realidad en la neurosis y en la psicosis" menciona como el poder del ello.

En la neurosis el yo doblega al ello mientras que en la psicosis el ello doblega al yo.

En lugar de ser efectiva la represión y hacer que aparezca como reproche interno, lo que aparece es un retorno del reproche desde el exterior y Freud dice que "el retorno es sin modificación alguna".

 

 Procedimiento que actúa en la Paranoia para que un reproche sea "reprimido".

 

 El procedimiento que actúa es la proyección y Freud hace una comparación entre la Paranoia y la Neurosis Obsesiva hablando de tres momentos en cada una de ellas.

 

Neurosis Obsesiva

Paranoia

      Trauma Sexual

1)      Represión por formación reactiva.

Síntomas de la defensa primaria:  desconfianza en sí mismo, escrupulosidad, vergüenza, Salud Aparente.

 

2)      Retorno, formación de compromiso, transacción.  Idea Obsesiva.

 

 

3)      Síntomas de la defensa secundaria:  Prevenciones, Rituales y Compulsiones.

      Trauma Sexual

1)      Proyección.

Síntomas de la defensa primaria: desconfianza hacia los otros, persecución.

 

 

2)      Retorno, fracaso de la defensa.  Alucinaciones visuales, auditivas o táctiles.

     Faltan en la Paranoia

 

3)      Asimilaciones del yo al retorno:

Encuentran crédito en el yo.

 

 

Freud sostiene que tanto en la neurosis obsesiva como en la paranoia se trata de un defensa relativa a un trauma de carácter sexual y quiere demostrar que las defensas son diferentes.

Partiendo de la defensa hay un primer momento en la neurosis obsesiva que es la represión por formación reactiva.  Una representación se mantiene reprimida a partir de la acentuación de una representación contraria.

Los síntomas de la defensa primaria son las formaciones de reacciones que son la desconfianza, la escrupulosidad y la vergüenza.  A este tiempo Freud lo llama de "salud aparente".

En el mismo nivel en la paranoia sitúa a la defensa primaria como la proyección aunque a lo largo de Schreber le cambia el nombre porque este proceso no puede mantener el de proyección.

En este momento los síntomas resultantes de la defensa primaria son la desconfianza hacia los otros y la persecución.  Aquí se ve que hay una diferencia sustancial entre la neurosis obsesiva y la paranoia, ya que el obsesivo desconfía de sí mismo, es algo que cursa en forma interna mientras que en la paranoia aparece dirigido hacia afuera, la desconfianza es hacia los otros, y Freud sitúa también las ideas de persecución.

En el segundo tiempo de la neurosis obsesiva se produce el retorno de lo reprimido, la represión no es eficaz y las representaciones emergen a la conciencia a través de una formación de compromiso o transacción apareciendo la idea obsesiva.

En el segundo tiempo de la paranoia también hay un retorno pero Freud alude al fracaso de la defensa.  Si bien hay también un fracaso de la defensa en el caso de la represión, Freud habla del fracaso de la defensa en la paranoia porque en la neurosis obsesiva hay una transacción en la que ambas partes del conflicto están involucradas mientras que en el retorno que se produce en la paranoia hay un poderío del ello sobre el yo, no es un retorno transaccional y tanto es así que lo arranca de la realidad.  Las manifestaciones del retorno son las alucinaciones visuales, auditivas y táctiles.

El tercer tiempo de las neurosis obsesiva es el tiempo de los síntomas de la defensa secundaria.  La actitud que toma el yo frente al retorno de lo reprimido es la de inventar nuevas medidas defensivas que son los síntomas de la defensa secundaria como las prevenciones, rituales y compulsiones.  Freud también los llama síntomas negativos porque se trata de la actitud del yo frente a la representación sustitutiva.  En la neurosis obsesiva el proceso defensivo no cesa por parte del yo y este es el motivo por el que hay menos manifestación de angustia, las medidas defensivas van en aumento y la angustia aparee cuando estas medidas fracasan.

En la paranoia falta este tercer tiempo ya que el yo no se defiende frente a esto que retorna porque esto le retorna desde el exterior.

Si bien estos síntomas de defensa secundaria faltan en la paranoia, lo que hay es una tercera fuente de formación de síntomas que se podría situar en el nivel de la defensa secundaria pero esta tercera fuente de formación de síntomas de la paranoia tiene características totalmente diferentes.

Esta tercera fuente de formación de síntomas de la paranoia consiste en la asimilación o adaptación del yo al retorno, esto que retorna obtiene crédito en el yo y esto tiene que ver con la certeza.

Si hay un retorno con certeza y que por lo tanto no es cuestionable la alternativa que le queda al yo es adaptarse a esto que retorna y acá aparece el delirio que se ubica como tiempo restitutivo.

El delirio es una consecuencia del retorno porque es la alternativa del yo frente al retorno.  Esto hace a la egosintonía o egodistonía del retorno, en la neurosis obsesiva el retorno de lo reprimido molesta y por eso el yo se quiere desembarazar, pero en la psicosis la adaptación del yo al retorno es tal que lo que hace es desconocer todo grupo de ideas que contradiga al retorno que es la formación delirante.  Con esto Freud da la pauta de que no se puede absorber a un psicótico por el delirio, no se puede abordar al psicótico a través de los retornos.

 


Consideraciones sobre: Obervaciones Psicoanalíticas sobre un Caso de Paranoia Autobiografiante Descripto  -  Caso Schreber  -  (1911). S. Freud.

                                                                                                                                                                             (Arriba)

Historial Clínico

 

1)      Daniel Paul Schreber en Otoño de 1884 a los 42 años de edad y siendo magistrado del Tribunal en Chemnitz se ve obligado a internarse en la clínica del Dr. Flechsig durante 6 meses en la que es diagnosticado y atendido por un ataque hipocondríaco.

2)      El 1° de Junio de 1885 es dado de alta.  Su vida se desempeña normalmente y sigue escalando posiciones en su carrera parlamentaria.

3)      En Junio de 1893, 9 años después del acceso hipocondríaco le es comunicado el cargo de presidente del Tribunal de Dresden.  Por esta época tenía 51 años y a partir de esta comunicación se le presenta una idea hipnagógica (aparece en la transición entre la vigilia y el sueño) que era la de "que hermoso sería ser mujer en el momento del coito".

4)      En Octubre de 1893, 4 meses después, asume la presidencia del Tribunal de Dresden.

5)      A fines de 1893 se derrumba en un brote psicótico y es reinternado en la clínica del Dr. Flechsig.

6)      En Junio de 1894 debe abandonar la clínica y es internado en la clínica Sonnestein ubicada en la ciudad de Pirna bajo la dirección del Dr. Weber.

 

Sintomatología antes y durante el 2° brote

 

1)      Insomnio permanente que se declara a fines de Octubre de 1893 cuando asume la presidencia.

2)      Ideas hipocondríacas como las referidas a que se le estaba reblandeciendo el cerebro y que no tardaría en morir.

3)      Ideas de persecución con estados de hipersensibilidad táctil, a la luz y al ruido.  En este momento las ideas de persecución asumen la forma de alucinaciones auditivas y visuales.  El contenido de estas ideas era el de suponerse muerto y putrefacto, estar enfermo de peste y sujeto a constantes tormentos por una causa sagrada.  En este periodo llega a un estupor alucinatorio y Freud lo describe como un periodo de retraimiento y desinterés hacia lo que lo rodeaba.  De estos estados de estupor sale con intentos de suicidio, y esta salida se produce por lo insoportable que le resultaban todos los tipos de alucinaciones.

4)      Luego de este periodo comienza el delirio cuyo tema principal incluye a Flechsig, al sol y a Dios.

5)      En 1899 hay un informe del Dr. Weber que dice que Schreber se encuentra en un perfecto estado de salud y que demuestra un gran interés por lo científico, lo religioso, las artes, lo social y que es muy respetuoso de los demás pero que hay un grupo de ideas que permanecen en él en forma irreductible.  Estas ideas eran las relativas a su tema delirante.

6)      En 1900 Schreber inicia una acción judicial para ser dado de alta y apela contra una cláusula de suspensión que lo declara inhabilitado profesional y socialmente.  El Dr. Weber se opone a esta operación pero de todas formas en 1902 Schreber recupera la habilitación social y profesional aunque no ocurre lo mismo con su cargo.  Escribe sus memorias que serán publicadas en 1903.

7)      En 1902 es externado de la clínica hasta que en 1907 es reinternado en Dösen luego de la muerte de su madre, continuando allí hasta su muerte en 1911 a los 68 años de edad.

8)      En estos 5 años que permanece fuera de la clínica se producen dos episodios:  uno es que su esposa adopta una hija y el otro es que muere su madre quien no había ido a verlo durante las intervenciones.

9)      En 1903 publica sus memorias y dice que el mundo y la ciencia tienen que aprovechar los tormentos que él ha padecido durante tantos años.

 

Apartado III - Acerca del mecanismo paranoico

 

Freud dice que abocarse a una teorización de la psicosis por el lado del Complejo paterno no es algo fructífero porque en la última parte del punto II había estado analizando este complejo.  Cuando termina de hacerlo se da cuenta de que no llega a buen puerto porque esto también transcurre en la neurosis, y por lo tanto seguir por eso vía no conduce a los que él buscaba que era determinar el modo de defensa de la psicosis y dar una explicación a esta modalidad de retorno como dato perceptivo proveniente desde el exterior.

Freud sostiene aquí, y ya lo había hecho en 1896 que lo peculiar en la paranoia es esto del retorno desde el exterior, y Freud habla de la paranoia como paradigma de la psicosis.

 

Formación del delirio en una estructura paranoica

 

Freud dice , a mi entender, que lo que le otorga el carácter persecutorio, celotípico y erotomaníaco al delirio de la paranoia es una fantasía optativa homosexual.

La fantasía es optativa porque es relativa al deseo y el problema del texto es que la lectura sería que la paranoia es la consecuencia de una fantasía optativa homosexual pero lo que trabaja Freud a lo largo del punto III es la hipótesis inversa.

La fantasía optativa homosexual es una idea delirante y más que quedar ubicada en el lugar de la causa aparece como defensa en la psicosis, en lugar de quedar ubicada como causa queda ubicada como efecto.

El delirio nunca está en el lugar de la causa sino que es una consecuencia de la defensa que opera en la psicosis y cuya manifestación clínica es la alucinación.

Si hay alucinaciones es porque hubo rechazo y el delirio es una defensa a la psicosis porque constituye una estabilización, un freno a la irrupción del ello.

No puede sostener que la fantasía optativa homosexual sea la causa de la paranoia porque dice que el delirio le da forma a la locura, es restitutivo y tiene el carácter de defensa de la paranoia ya que pone freno al avance psicótico.

  

Fantasía homosexual de la paranoia y homosexualidad en el sentido vulgar.

 

La diferencia clínica existente es que la homosexualidad en el sentido vulgar se encuentra en forma manifiesta por una elección de objeto homosexual.

En Schreber no se trata de una elección de objeto homosexual sino que la fantasía era relativa a un mandato de reconstruir el mundo, de crear una nueva raza.

Cuando habla de homosexualidad, esta referencia de Freud es al narcisismo.

El concepto de narcisismo había aparecido un año antes, en 1910 para explicar la elección de objeto en los homosexuales.  En 1911 el descubrimiento del narcisismo conduce a Freud a establecer con el caso Schreber la existencia de una fase de evolución sexual intermedia entre el autoerotismo y el amor objetal en la que el sujeto comienza tomándose a sí mismo a su propio cuerpo como objeto de amor.

Freud sostiene que en el recorrido libidinal hay un tiempo autoerótico, un periodo narcisístico y un periodo en donde hay una relación objetal, amor de objeto o elección de objeto.

Freud afirma que el yo se instaura, no existe desde un principio una unidad comparable al yo.

El autoerotismo se caracteriza porque priman las pulsiones parciales que ligadas al funcionamiento de un órgano o a la excitación de una zona exógena encuentran su satisfacción en la fuente de la cual parten, sin recurrir a un objeto exterior y sin referencia a una imagen unificada del cuerpo.  Estas pulsiones parciales se satisfacen cada una por su cuenta sin estar organizadas en una unidad, y por lo tanto el autoerotismo puede definirse a partir del concepto de un estado originario de fragmentación de la pulsión sexual que implica la ausencia de un objeto total.

Lacan llama al autoerotismo "vivencia de fragmentación" ya que se trata de un cuerpo fragmentado en el que cada una de sus partes posee un valor diferente.

Esto se produce por una falta de mielinización del sistema nervioso central en el momento del nacimiento al que Freud llama estado de desamparo y Lacan llama prematuración.

Freud decía que al autoerotismo se debía agregar un nuevo acto psíquico que era la constitución del yo.

El concepto de narcisismo se refiere a que es el yo, como imagen unificada del cuerpo el objeto de la libido narcisista que hace que de un cuerpo autoerótico fragmentado se logre una unidad.

En el pasaje del autoerotismo del narcisismo las pulsiones sexuales se juntan en una unidad y encuentran un objeto que es el yo.  La constitución del yo puede concebirse como una unidad psíquica correlativa a la constitución del esquema corporal.

El yo se constituye a imagen y semejanza de otro, se trata de una imagen que el sujeto adquiere de sí mismo basándose en el modelo de otro que es la madre, y al identificarse con esta imagen el niño anticipa una unidad corporal que le falta.

Si el yo se constituye a partir de la imagen que proviene de otro, se puede decir que se constituye alteridad y la identificación se produce específicamente con le lugar que el niño ocupa para la madre.

La imagen está constituida por la mirada del otro, por lo que la madre pone en el niño a partir