Psicología / Psicodiagnóstico 

   Home

Técnicas de  evaluación

Artículos

Cursos

Servicios Profesionales

Contacto

 

Consideraciones sobre: Obervaciones Psicoanalíticas sobre un Caso de Paranoia Autobiografiante Descripto  -  Caso Schreber  -  (1911). S. Freud.

 

Historial Clínico

 

1)      Daniel Paul Schreber en Otoño de 1884 a los 42 años de edad y siendo magistrado del Tribunal en Chemnitz se ve obligado a internarse en la clínica del Dr. Flechsig durante 6 meses en la que es diagnosticado y atendido por un ataque hipocondríaco.

2)      El 1° de Junio de 1885 es dado de alta.  Su vida se desempeña normalmente y sigue escalando posiciones en su carrera parlamentaria.

3)      En Junio de 1893, 9 años después del acceso hipocondríaco le es comunicado el cargo de presidente del Tribunal de Dresden.  Por esta época tenía 51 años y a partir de esta comunicación se le presenta una idea hipnagógica (aparece en la transición entre la vigilia y el sueño) que era la de "que hermoso sería ser mujer en el momento del coito".

4)      En Octubre de 1893, 4 meses después, asume la presidencia del Tribunal de Dresden.

5)      A fines de 1893 se derrumba en un brote psicótico y es reinternado en la clínica del Dr. Flechsig.

6)      En Junio de 1894 debe abandonar la clínica y es internado en la clínica Sonnestein ubicada en la ciudad de Pirna bajo la dirección del Dr. Weber.

 

Sintomatología antes y durante el 2° brote

 

1)      Insomnio permanente que se declara a fines de Octubre de 1893 cuando asume la presidencia.

2)      Ideas hipocondríacas como las referidas a que se le estaba reblandeciendo el cerebro y que no tardaría en morir.

3)      Ideas de persecución con estados de hipersensibilidad táctil, a la luz y al ruido.  En este momento las ideas de persecución asumen la forma de alucinaciones auditivas y visuales.  El contenido de estas ideas era el de suponerse muerto y putrefacto, estar enfermo de peste y sujeto a constantes tormentos por una causa sagrada.  En este periodo llega a un estupor alucinatorio y Freud lo describe como un periodo de retraimiento y desinterés hacia lo que lo rodeaba.  De estos estados de estupor sale con intentos de suicidio, y esta salida se produce por lo insoportable que le resultaban todos los tipos de alucinaciones.

4)      Luego de este periodo comienza el delirio cuyo tema principal incluye a Flechsig, al sol y a Dios.

5)      En 1899 hay un informe del Dr. Weber que dice que Schreber se encuentra en un perfecto estado de salud y que demuestra un gran interés por lo científico, lo religioso, las artes, lo social y que es muy respetuoso de los demás pero que hay un grupo de ideas que permanecen en él en forma irreductible.  Estas ideas eran las relativas a su tema delirante.

6)      En 1900 Schreber inicia una acción judicial para ser dado de alta y apela contra una cláusula de suspensión que lo declara inhabilitado profesional y socialmente.  El Dr. Weber se opone a esta operación pero de todas formas en 1902 Schreber recupera la habilitación social y profesional aunque no ocurre lo mismo con su cargo.  Escribe sus memorias que serán publicadas en 1903.

7)      En 1902 es externado de la clínica hasta que en 1907 es reinternado en Dösen luego de la muerte de su madre, continuando allí hasta su muerte en 1911 a los 68 años de edad.

8)      En estos 5 años que permanece fuera de la clínica se producen dos episodios:  uno es que su esposa adopta una hija y el otro es que muere su madre quien no había ido a verlo durante las intervenciones.

9)      En 1903 publica sus memorias y dice que el mundo y la ciencia tienen que aprovechar los tormentos que él ha padecido durante tantos años.

 

 

Apartado III - Acerca del mecanismo paranoico

 

Freud dice que abocarse a una teorización de la psicosis por el lado del Complejo paterno no es algo fructífero porque en la última parte del punto II había estado analizando este complejo.  Cuando termina de hacerlo se da cuenta de que no llega a buen puerto porque esto también transcurre en la neurosis, y por lo tanto seguir por eso vía no conduce a los que él buscaba que era determinar el modo de defensa de la psicosis y dar una explicación a esta modalidad de retorno como dato perceptivo proveniente desde el exterior.

Freud sostiene aquí, y ya lo había hecho en 1896 que lo peculiar en la paranoia es esto del retorno desde el exterior, y Freud habla de la paranoia como paradigma de la psicosis.

 

Formación del delirio en una estructura paranoica

 

Freud dice , a mi entender, que lo que le otorga el carácter persecutorio, celotípico y erotomaníaco al delirio de la paranoia es una fantasía optativa homosexual.

La fantasía es optativa porque es relativa al deseo y el problema del texto es que la lectura sería que la paranoia es la consecuencia de una fantasía optativa homosexual pero lo que trabaja Freud a lo largo del punto III es la hipótesis inversa.

La fantasía optativa homosexual es una idea delirante y más que quedar ubicada en el lugar de la causa aparece como defensa en la psicosis, en lugar de quedar ubicada como causa queda ubicada como efecto.

El delirio nunca está en el lugar de la causa sino que es una consecuencia de la defensa que opera en la psicosis y cuya manifestación clínica es la alucinación.

Si hay alucinaciones es porque hubo rechazo y el delirio es una defensa a la psicosis porque constituye una estabilización, un freno a la irrupción del ello.

No puede sostener que la fantasía optativa homosexual sea la causa de la paranoia porque dice que el delirio le da forma a la locura, es restitutivo y tiene el carácter de defensa de la paranoia ya que pone freno al avance psicótico.

 

 

Fantasía homosexual de la paranoia y homosexualidad en el sentido vulgar.

 

La diferencia clínica existente es que la homosexualidad en el sentido vulgar se encuentra en forma manifiesta por una elección de objeto homosexual.

En Schreber no se trata de una elección de objeto homosexual sino que la fantasía era relativa a un mandato de reconstruir el mundo, de crear una nueva raza.

Cuando habla de homosexualidad, esta referencia de Freud es al narcisismo.

El concepto de narcisismo había aparecido un año antes, en 1910 para explicar la elección de objeto en los homosexuales.  En 1911 el descubrimiento del narcisismo conduce a Freud a establecer con el caso Schreber la existencia de una fase de evolución sexual intermedia entre el autoerotismo y el amor objetal en la que el sujeto comienza tomándose a sí mismo a su propio cuerpo como objeto de amor.

 


Autoerotismo                         Narcisismo                             Amor Objetivado

 

 


                                                                       Homosexualidad                     Heterosexualidad

 

 

Freud sostiene que en el recorrido libidinal hay un tiempo autoerótico, un periodo narcisístico y un periodo en donde hay una relación objetal, amor de objeto o elección de objeto.

Freud afirma que el yo se instaura, no existe desde un principio una unidad comparable al yo.

El autoerotismo se caracteriza porque priman las pulsiones parciales que ligadas al funcionamiento de un órgano o a la excitación de una zona exógena encuentran su satisfacción en la fuente de la cual parten, sin recurrir a un objeto exterior y sin referencia a una imagen unificada del cuerpo.  Estas pulsiones parciales se satisfacen cada una por su cuenta sin estar organizadas en una unidad, y por lo tanto el autoerotismo puede definirse a partir del concepto de un estado originario de fragmentación de la pulsión sexual que implica la ausencia de un objeto total.

Lacan llama al autoerotismo "vivencia de fragmentación" ya que se trata de un cuerpo fragmentado en el que cada una de sus partes posee un valor diferente.

Esto se produce por una falta de mielinización del sistema nervioso central en el momento del nacimiento al que Freud llama estado de desamparo y Lacan llama prematuración.

Freud decía que al autoerotismo se debía agregar un nuevo acto psíquico que era la constitución del yo.

El concepto de narcisismo se refiere a que es el yo, como imagen unificada del cuerpo el objeto de la libido narcisista que hace que de un cuerpo autoerótico fragmentado se logre una unidad.

En el pasaje del autoerotismo del narcisismo las pulsiones sexuales se juntan en una unidad y encuentran un objeto que es el yo.  La constitución del yo puede concebirse como una unidad psíquica correlativa a la constitución del esquema corporal.

El yo se constituye a imagen y semejanza de otro, se trata de una imagen que el sujeto adquiere de sí mismo basándose en el modelo de otro que es la madre, y al identificarse con esta imagen el niño anticipa una unidad corporal que le falta.

Si el yo se constituye a partir de la imagen que proviene de otro, se puede decir que se constituye alteridad y la identificación se produce específicamente con le lugar que el niño ocupa para la madre.

La imagen está constituida por la mirada del otro, por lo que la madre pone en el niño a partir de su deseo y el lugar que ocupa es el lugar del falo.

Si el niño está destinado a ocupar este lugar este tiempo narcisista es un tiempo ilusorio de completud para la madre y el niño, y por eso se trata de un espacio virtual en el que el yo refiere a la imagen que es sinónimo de completud.

El yo se termina de instaurar con la castración cuando se produce la reparación madre-hijo y ambos quedan en falta.

A este periodo narcisista le continua el amor objetivado que pasa por una primera etapa en la que es un amor dirigido a un objeto igual a uno mismo.

En un primer momento el amor objetivado está teñido de este tiempo narcisístico y la investidura se dirige hacia un objeto igual a uno.  Este amor objetivado transcurre como elección de objeto homosexual, es una continuación del narcisismo porque no hay inclusión de ninguna diferencia.

La elección homosexual de objeto de objeto es la que más va a dar cuenta de que el amor es narcisista ya que se elige hacia lo igual, hay un desconocimiento de la diferencia.  Hay quienes quedan fijados en este tiempo de elección de objeto homosexual y esto dará como consecuencia la homosexualidad manifiesta.  Estos son los sujetos que en la elección de objeto desconocen la diferencia de los sexos y afirman la primacía fálica que Freud daba como una de las teorías sexuales infantiles.

El segundo momento del amor objetivado es el de elección del objeto heterosexual y Freud dice que cuando se ha avanzado en la evolución libidinal a este segundo tiempo la elección homosexual no desaparece sino que una posibilidad es que sea sublimada.

Esto es que hay troncamiento en cuanto a su fin sexual, y este troncamiento es a un fin social o cultural aceptado.  Lo que sostiene es que estas tendencias homosexuales se dirigen hacia el interés por la humanidad, hacia la amistad o hacia preocupaciones sociales en general.

Freud dice que cuando estas tendencias son sublimadas es difícil darse cuenta de que la raíz es homosexual, pero que esto se pone en evidencia cuando por causa de una perturbación no es posible la sublimación.

Freud introduce esto de mencionar el narcisismo e incluye el concepto de homosexualidad con el carácter de manifestación narcisista en tanto algo pasa en la psicosis en este tiempo narcisístico constitutivo.

Freud sostiene que hay una fijación en el narcisismo, y más específicamente en la paranoia hay una fijación en la homosexualidad, pero esto que está pensando como causa en la psicosis hay que pensarlo como algo que transcurre en un periodo primario y constitutivo.  Lo que acontece en la psicosis es que el sujeto no puede salir de la dialéctica narcisista, el sujeto queda fijado en el narcisismo y no puede acceder a un tiempo posterior, no hay inclusión de la terceridad.

Algo pasa en la represión primaria y en este tiempo que impide que se llegue a un tiempo posterior, se trata de la imposibilidad de la inclusión de un tercero.

La dialéctica narcisista se juega de a dos y no tiene salida ya que el otro encarna el propio yo, la unidad y posee los objetos con lo que la única alternativa es la pelea si no me defiendo saliendo a derribar al otro, el otro se lleva algo mío, pero si el otro desaparece también desaparezco yo, por eso esta dialéctica no tiene salida.

Lo que da una salida a esta relación dual es una instancia tercera que es un símbolo que hace posible la sustitución.  Esto es la inclusión de la ley paterna que tiene un doble mensaje (no te acostarás con tu madre / no reintegrarás tu producto) y hace posible la línea de sustituciones instaurando la exogamia a partir de la prohibición del incesto.

En la psicosis el narcisismo queda instaurada sin falta alguna ya que no hay inscripción de la castración que otorgue esta línea sustitutiva.

En la psicosis al instaurarse el narcisismo con esta característica de absoluto, sin esta función tercera, lo que sucede es que frente a situaciones cotidianas, a las que Freud llama factor desencadenante, en las que algo de la omnipotencia se ve limitado, el recurso psicótico es el brote.

Cuando se produce un límite a la omnipotencia el recurso es el brote porque se produce el derrumbe de ese narcisismo, hay un derrumbe de lo imaginario porque el psicótico no tiene posibilidad de sustitución, no tiene posibilidad de metáfora por faltar la instancia tercera.

Cuando se produce este derrumbe aparece la imagen del doble, el desdoblamiento y la fragmentación del cuerpo (hipocondría).

La sujeto del caso de paranoia se encontraba con que el muchacho no iba a verla, con que no estaba enamorado de ella.  Este es un límite a la omnipotencia narcisista, y lo que se produce es la alucinación porque no hay otra posibilidad de respuesta.

Si una estructura psicótica no desencadena por una desestabilización narcisista desencadena en análisis, ya que la práctica analítica tiene que ver con un cuestionamiento al narcisismo para posibilitar la emergencia del deseo.

Mientras que en la neurosis siempre aparece algo como faltante en el espejo como consecuencia de la inscripción de la castración, en el psicótico cuando se produce el límite al yo aparece la falta de reconocimiento en el espejo.  Esto se ve más en la esquizofrenia y por este motivo el caso de Schreber pudo haber sido una esquizofrenia paranoide que restituyó en forma paranoica a pesar de que Freud lo plantea como un caso de paranoia.

En la psicosis no hay escisión en el sujeto, por eso se dice que no hay sujeto en la psicosis ya que lo que instaura la escisión es la castración.  El neurótico es escindido y esto en Lacan aparece como sujeto dividido, barrado.

 

 

Relación entre las tendencias sexuales y la identificación.

 

Freud trabaja la relación entre las tendencias sexuales y la identificación en "El Yo y el Ello" en donde dice que para poder identificarse a alguien primero tiene que haber habido un investimiento libidinal, es decir que para poder identificarse con un objeto primero tiene que amarlo.

Freud sostiene que la investidura y la identificación no coinciden salvo en la identificación primaria, y esto quiere decir que el momento en que se produce el clivaje entre identificación e investidura es el tiempo del narcisismo.

A partir del periodo narcisista, y cuando este periodo tiene un impasse instaurado por la castración, a partir de este momento la investidura corre por un lado y la identificación por otro.  Si se da esta dialéctica narcisismo-castración se produce el clivaje entre la investidura y la identificación y a partir de ese momento tienen lugares polares, no coinciden.

Si me identifico con alguien la investidura se dirige a otro que no es aquel con el que me identifico, la identificación desaloja de ese objeto la investidura libidinal.  Esto es la identificación secundaria y Freud lo trabaja en relación a la problemática edípica y en Lacan en el tercer tiempo de la declinación, del amor objetivado.

Si el niño se identifica con el padre, el objeto de amor va a ser la madre, y como ha operado la castración será la sustituta de la madre.  La investidura se dirige hacia otro lugar porque catexia e identificación tienen lugares polares a partir de este tiempo estructurante.

La identificación le continua a la investidura de objeto sino no es posible que haya identificación.

Esta relación se refiere a cómo la investidura rige las identificaciones.  La fórmula sería un parecerse al objeto para no aparearse con él.

 

 

Formas de Paranoia

 

La castración es la que otorga a un sujeto la asunción de una identidad sexual, la elección de objeto y la posibilidad de sublimación de las tendencias homosexuales a partir de la constitución de ideal del yo.

En la psicosis no se produce la inscripción del significante de la castración y por este motivo se produce este fenómeno que aborda en Schreber que es el de al feminización y el defenderse de la erotización de las tendencias homosexuales en el lazo social, ya que al no estar esta inscripción no se produce la constitución del ideal del yo que es el que haría posible la sublimación de estas tendencias.

Freud considera cuatro formas de paranoia a partir de la contradicción de una frase que se puede sintetizar en "yo lo amo".

Una forma de paranoia contradice al verbo (yo lo odio) y es el delirio persecutorio.  Otra forma contradice al complemento (lo) y es la erotomanía.  La tercera forma contradice al sujeto (yo) y es el delirio celotípico, y hay una cuarta forma que contradice toda la frase ("Yo no amo a nadie, solo me amo a mí mismo") que es la megalomanía.

 

"Yo, un hombre, le amo a otro hombre"

 

1)      Persecutorio:  (contradice al verbo)

 

"No le amo, le odio"  "  No es suficiente la negación y la inversión.  Por proyección el me odia, por tanto me persigue y me da derecho a odiarle.

 

2)      Erotomanía:  (neutraliza el complemento)

 

"No le amo a él, le amo a ella"  "  porque por proyección advierto que ella me ama  "  despersonalización del otro, el amor no nace de la percepción interior de amar sino de la percepción exterior de ser amado.

 

3)      Celos Delirantes:  (contradice al sujeto)

 

"No soy yo quien ama al hombre, es ella quien la ama"  "  Falta la proyección, hace que su mensaje lo lleve otro.

 

4)      Megalomanía:  (contradice toda la frase)

 

"No amo a nadie, solo me amo a mí mismo"

 

El primero que se puede decir es que la negación no es suficiente y por este motivo se necesita de la inversión y la proyección.

La negación es algo que no puede instituirse en la psicosis porque no hay inscripción de la castración.  La negación es un proceso psíquico que hace posible que una frase sea negada gramaticalmente por un sujeto, y aquí no se puede llevar a cabo porque el proceso que lo haría posible no se ha instaurado.

Si existiera, la frase podría haber sino reprimida ya que a la negación le continua la represión, y si se hubiera reprimido la frase "yo le amo", esta frase hubiera retomado sintomáticamente.  En este caso la negación no tiene eficacia y por este motivo aparece la inversión y la proyección.

Por otro lado lo que se puede decir es que aquí la tercera persona queda desconocida, "yo le amo a él", y "él termina siendo un tú", lo que aparecería como el tercero tiene en realidad un valor de "tu".  Los sujetos quedan sometidos a relaciones duales porque lo que no puede inscribirse en la psicosis es una instancia tercera, la castración que para Lacan es la metáfora paterna.  Para el psicoanálisis son relaciones imaginarias.

La primera forma de paranoia es el delirio persecutorio que contradice el verbo de la frase, el amo se transforma en odio "no le amo, le odio".  La negación y la inversión no son suficientes y se agrega la proyección por lo que esta frase se transforma en "él me odia, por tanto me persigue" lo cual me justificará para odiarlo.

La percepción del odio no nace desde el interior, sino de la percepción exterior de ser odiado.

La segunda forma de paranoia es el delirio erotomaníaco en el que queda neutralizado el complemento, "no le amo a él, le amo a ella" porque por proyección advierto que "ella me ama".  La percepción del amor viene del exterior, hay una despersonalización del otro que queda desconocido porque no hay duda alguna de pese el otro me ama y es una construcción de uno mismo.

La tercera forma de paranoia es el delirio celotípico que contradice al sujeto de la frase y Freud hace una diferencia entre los celos neuróticos y los celos delirantes.

En los celos neuróticos a alguien se le presenta permanentemente la otra mujer o el otro nombre y los celos se juegan en el terreno de la rivalidad y competencia por el objeto.

Los celos delirantes tienen la estructura que contradice al sujeto de la frase "no soy yo quien ama al hombre, sino que es ella quien lo ama", y se acusa a la mujer de andar con todos aquellos hombres a los que él ama.

Freud dice que la proyección falta en esta forma por ser innecesaria ya que queda contradicho el sujeto y hace que su mensaje lo lleve otro.

En realidad es otra forma de proyección, cuando en los dos primeros casos habla de proyección se trata de algo que no es exactamente lo que se define como proyección.  Lo característico es que la percepción interior es anulada y en lugar de ella aparece una percepción desde el exterior.

La proyección sería un desplazamiento de algo interior en el exterior, es cuando no buscamos la causalidad de lo que pasa en nosotros mismos sino que lo buscamos en el exterior.

En los dos primeros casos lo que se produce es que algo interior es asólido y esto retorna desde el exterior, excede el concepto de proyección en psicoanálisis.  Este mecanismo es el de rechazo o forclusión que operó en un momento estructurante y la situación desencadenante hace que se produzca el brote.

En esta tercera forma de paranoia se hace que el mensaje lo lleve otro, hay una contradicción al sujeto y no es el sino ella quien lo ama.  Se hace un desplazamiento y se puede pensar más como lo que se define como proyección en psicoanálisis.

La cuarta forma de paranoia contradice toda la frase y es "no amo a nadie, solo me amo a mí mismo", esto es la megalomanía en la que se produce una retracción libidinal al yo durante el primer periodo de la psicosis.  Esto que se da como cuarta forma es en realidad la frase nuclear de todo delirio porque esta frase tiene que ver con la psicosis misma.

 

Rechazo                      Retracción Libidinal                           Fase Restitutiva

(proyección)

 


(forclusión)                 Alucinaciones                                     Formación Delirante

 

                  Primer Periodo                                                     Segundo Periodo

 

En esta secuencia lógica rechazo, proyección y forclusión son homologables.

Porque ha operado la forclusión en que se produce la retracción libidinal que consiste en un desasimiento libidinal de los objetos del mundo exterior, y esa libido desligada de los objetos se dirige al yo instaurando esta cuarta forma que es la megalomanía o delirio de grandeza.

En este primer periodo de retracción libidinal aparecen las alucinaciones que muchas veces aparecen silenciosamente y nos encontramos con los pacientes en el periodo restitutivo que es el que se hace escuchar y notar.

Freud sitúa también en este periodo la fantasía de fin de mundo que es el correlato de la retracción libidinal, y el término fantasía es en un sentido amplio ya que en rigor no se trata de una fantasía.

La fantasía de fin de mundo aparece en Shreber cuando dice que se encontró con un mundo diferente y hombres hechos a toda prisa.  Esta fantasía es una consecuencia de la retracción, porque si desconecto la investidura del mundo éste deja de existir para mí, y si el mundo se termina después deberé construirlo.

Esta fantasía transcurre en el primer periodo pero se hace evidente cuando este sentimiento de que el mundo ha desaparecido queda incorporado en una formación delirante.  Por ejemplo Shreber como mujer va a crear una nueva raza.

Este es el segundo periodo que es el sustitutivo en el que se produce la aparición de la formación delirante.

Es un tiempo restitutivo porque consiste en volver a conectarse con el mundo aunque esto se realice a través del delirio.  Se vuelven a investir los objetos pero con la particularidad de que esto se hace a condición del delirio.

Este periodo no pasa inadvertido y por eso se pensaba que era el causante, pero no debemos buscar la causa aquí porque este segundo periodo es una consecuencia, Freud decía que el delirio le da forma a la locura pero no es lo que la causa.  Habla de un primer y un segundo avance en la psicosis, siendo el delirio una tentativa de curación.

 

 

Factores Característicos en la Paranoia

 

Los factores característicos en la Paranoia son el mecanismo de formación de síntomas y el de la represión.

Primero Freud considera determinante el mecanismo de formación de síntomas y por este motivo se aboca a las diferentes formas de retorno delirante que son el delirio persecutorio, erotimaníaco y celotípico, per como Freud se da cuenta de que la proyección opera en solo dos casos y además plantea problemas psicológicos generales porque también se da en la neurosis, no puede avanzar en este mecanismo que causa la psicosis por el mecanismo de formación de síntomas (proyección).  Retoma entonces el camino de la represión, de la defensa a la que todavía no le da el nombre de rechazo, dejando de lado el mecanismo de formación de síntomas.

Plantea que la fijación libidinal al narcisismo en la Paranoia hay que ligarla con el modo de defensa al que todavía aquí llama represión porque la defensa de la neurosis está más íntimamente relacionada con la fijación libidinal que el mecanismo de formación de síntomas.

Freud habla de fijación en tres sentidos:  1) fijación como detenimientos en el desarrollo libidinal, 2) fijación como ligadura a una manera de satisfacción libidinal.  Cuando se refiere a este concepto lo hace en un doble sentido se refiere a la satisfacción libidinal y también a la compulsión de repetición.  No solo quedamos fijados a experiencias placenteras sino que también quedamos fijados al trauma.

3)  El tercer aspecto es el de fijación como inscripción y con esto se refiere a la fijación del representante psíquico de la pulsión en la represión primaria.  Se produce una fijación y el representante correspondiente persiste inmutable a partir de ese momento y la pulsión permanece ligada a él.  En este texto Freud habla de fijación en este sentido.

Este es el primer lugar en que enuncia los 3 tiempos de la represión.  Uno se puede preguntar por qué lo hace en este texto que sobre psicosis, y la respuesta sería que cuando Freud enuncia esta pesquisa que algo debe pasar con la represión primaria en la psicosis.

Define la represión primaria como una primera fase que consiste en una fijación que es premisa y condición de toda represión.

Hasta 1911 represión aparece como represión secundaria, y a partir de este momento empieza a pensar que para que se produzca la represión secundaria tiene que haber habido un tiempo lógicamente anterior, condición de la represión, que consistiera en una fijación de la pulsión en la que parte de esta sufriera una demora pasiva.

Este concepto de fijación hay que leerlo como inscripción, ya que el detenimiento o demora pasiva es un proceso en el que se inscribe una representación que es fundante y que es la de la castración.

Hay una parte de la pulsión que no continua un trayecto progresivo y esta corriente que a partir de este momento instaura el inconsciente se conduce como una corriente reprimida atrayendo todo producto psíquico posterior.

La represión secundaria actúa sobre los retoños de lo primordialmente reprimido, y si opera la represión secundaria es porque esta representación que se reprime está asociada a otra que quedó inscripta en el inconsciente y para siempre en él sin posibilidad de acceso al sistema preconciente-conciente.  Si hay rechazo desde el preconciente-conciente es porque al mismo tiempo hay atracción de lo inconsciente, son dos fuerzas que trabajan en el mismo sentido.

El tercer tiempo de la represión es el del fracaso y retorno de lo reprimido.  Lo que se pierde en "La Represión" es que el retorno tiene su punto de partida en el lugar de la fijación.  Los puntos de retorno, de formación de síntomas se ligan con lo primordialmente reprimido.

En la neurosis se produce la inscripción de la representación de la castración y esto va a hacer que por lazo asociativo otras se tengan que reprimir secundariamente, por lo que le retorno va a ser una representación sustitutiva.

Como en la psicosis no hay tal represión de una representación fundamental, lo que retoma no tiene carácter de una representación sino que se produce un retorno alucinatorio, un retorno como dato perceptivo.

En el caso del delirio se trata de un retorno conformado por palabras per estas tienen un carácter diferente porque en la neurosis cada una de las representaciones adquiere un valor en relación a otras no poseen un valor de por sí ya que el valor es contextual.

En el delirio, las representaciones que lo conforman no participan de esta característica porque se trata de representaciones que se significan a sí mismas, tienen un valor individual, y en tanto poseen este valor se presentan con la certeza propia de la formación delirante.

 

 

Mecanismo que Freud define aquí y que posteriormente hace extensivo a la psicosis.

 

Freud menciona a la fase restitutiva en la psicosis como una tentativa de curación después de la catástrofe que es la fantasía de fin de mundo.

Freud mezcla retracción con represión porque en la represión secundaria hay un desligamiento de la representación y la investidura libidinal.

Dice que en la represión secundaria la libido es retirada de los objetos y se dirige al yo.  Con esto no se está refiriendo a lo que sucede con la represión, sino que se refiere a otra cosa, y va a ser a partir de "Introducción al narcisismo" que la retracción va a quedar restringida a la psicosis.

Define algo a lo que sigue llamado proyección y dice que este mecanismo consiste en que aquella representación cancelada interiormente retorna desde el exterior.

Este mecanismo al que llama proyección y que en 1894 llamaba rechazo es el que Lacan define como forclusión.

Lacan lo define diciendo que aquello expulsado de lo simbólico retorna desde lo real.

Hay dos términos de la definición de Freud que Lacan modifica, reemplaza "interior" por "simbólico" y "exterior" por "real".

En la neurosis lo que retorna lo hace desde dentro del lenguaje, retornan representaciones.

En la psicosis el retorno es exterior al lenguaje y exterior a sí mismo, el retorno es desde el seno mismo en donde el psicótico se mueve.  Aquí aparece una primera definición de lo real:  es aquello que no participa de la palabra, es lo que resiste la posibilidad de la palabra.  En la neurosis se juega en aquello que nunca puede llegar a decirse porque siempre hay un limite que se plantea a la palabra un tope en las asociaciones, eso es presencia de lo real.

 

M. Psc. Licdo. Roberto Pablo Cardozo

Costa Rica

 

 

   Home

Técnicas de  evaluación

Artículos

Cursos

Servicios Profesionales

Contacto

 Consultas

informacion@psicodiagnostico.com

www.psicodiagnostico.com