Introducción
Cada año, NICHCY (National
Information Center for Children and Youth with Disabilities) recibe
cientos de pedidos de información sobre la educación y necesidades
especiales de los niños y jóvenes con Desorden Deficitario de la
Atención ("Attention Deficit Disorder," o ADD). A través de los
últimos años, el ADD ha sido, para los padres, profesionales, y
autores de leyes a lo largo del país, un tema de sumo interés --
tanto que casi todo el mundo conoce algo sobre ADD.
Aunque tal conocimiento es
mayor y sirve para ayudar a aquellas personas cuyo mayor desafío es
el ADD, aumenta la posibilidad de un diagnóstico impropio y
tratamiento inapropiado. Ahora más que nunca, los padres que
sospechan que sus niños pueden tener ADD y los padres de aquellos
niños que han sido diagnosticados con este desorden necesitan
evaluar toda información, productos, y practicantes detenidamente.
La intención de este
Briefing Paper ("Resumen de Notas") es de servir como guía para
ayudar a los padres y educadores a conocer el ADD, reconocer lo que
se debe buscar, y saber qué se debe hacer. Aunque se reconoce que
los adultos también
El Uso del Término
"Discapacidad"
El término "discapacidad"
fue aceptado por la Real Academia Española de la Lengua hace diez
años y aparece en el diccionario de la lengua española de ésta. En
reconocimiento del gran poder del lenguaje para influir y crear
impresiones, NICHCY utiliza el término "discapacidad" en todas sus
publicaciones.
Otros términos quizás más
comunes--como, por ejemplo, "incapacidad" o "minusválido--pueden dar
a entender que las personas con discapacidades son personas "sin
habilidad" o de "menor valor."
En comparación,
"discapacidad" quiere decir una falta de habilidad en algún ramo
específico. El uso del término reconoce que todos los individuos con
discapacidades tienen mucho que contribuir a nuestra sociedad y al
mismo tiempo está de acuerdo con cambios similar
Parte I: ¿Que es ADD?
¿Es algo nuevo el ADD?
A través de los últimos 100
años se han encontrado en los libros médicos referencias a varios
síntomas de tipo ADD. De todos los desórdenes de la niñez, este
síndrome es uno de los más estudiados. Los expertos científicos han
comprendido durante mucho tiempo que el ADD es una discapacidad que
puede y sí causa serios problemas que pueden durar toda la vida,
especialmente cuando no se hace nada para manejar las dificultades
asociadas con el desorden.
A través de todos estos años
de investigación, los niños con ADD no han cambiado. Las
características del ADD que eran evidentes 40 años atrás son iguales
a aquéllas que son evidentes hoy. Lo que ha evolucionado es nuestra
comprensión del ADD. El conocimiento que hemos obtenido a través de
la investigación ha dado lugar a un cambio en el nombre del desorden
y la manera en la cual lo consideramos.
¿Que es el Desorden
Deficitario de la Atencion?
El ADD se conoce
oficialmente como Desorden Deficitario de la Atención/Hiperactividad
("Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder"), o AD/HD (American
Psychiatric Association, 1994), a pesar de que la mayoría de las
personas, y algunos profesionales, aún le llaman ADD (el nombre que
se le dió en 1980). El nombre del desorden ha cambiado como
resultado de adelantos científicos y los resultados de cuidadosas
pruebas de campo, y ahora los investigadores tienen evidencia para
apoyar su posición de que el AD/HD (así nos referiremos al desorden
a través de este Briefing Paper) no es un desorden específico con
variaciones diferentes. De acuerdo a esta evidencia, AD/HD ahora se
divide en tres subtipos, de acuerdo a las principales
características asociadas con el desorden: falta de atención,
impulsividad, e hiperactividad. Los tres subtipos son:
-
AD/HD de Tipo
Predominantemente Combinado,
-
AD/HD de Tipo
Predominantemente Inatento, y
-
AD/HD de Tipo
Predominantemente Hiperactivo-Impulsivo.
Estos subtipos toman en
cuenta el hecho de que a muchos niños con AD/HD no les cuesta mucho
sentarse tranquilos ni mostrar conducta de inhibición, pero pueden
ser predominantemente inatentos y, como resultado, tienen mucha
dificultad al mantenerse enfocados en una tarea o actividad. Otras
personas con AD/HD pueden poner atención a una tarea pero pierden el
enfoque porque pueden ser predominantemente hiperactivos-impulsivos
y, por lo tanto, pueden tener dificultad en controlar sus impulsos y
actividad. El subtipo más prevalente en el Tipo Combinado. Estos
niños tendrán significantes síntomas de las tres características.
¿Que causa el AD/HD?
AD/HD es una discapacidad
del desarrollo con base neurobiológica, la cual se estima afecta de
3 a 5 por ciento de todos los niños de edad escolar en los Estados
Unidos (Professional Group for Attention and Related Disorders,
1991). Nadie conoce exactamente la causa del AD/HD. La evidencia
científica sugiere que en muchos casos el desorden es transmitido
genéticamente y es el resultado de un desequilibrio o deficiencia en
ciertos neurotrans-mitores o substancias químicas que ayudan al
cerebro a regular la conducta. Además, un estudio culminante
conducido por el Instituto Nacional de Salud Mental indicó que la
velocidad a la cual el cerebro utiliza la glucosa, su principal
fuente de energía, es más baja en los individuos con AD/HD que en
los individuos sin AD/HD (Zametkin et al., 1990).
Aunque la causa exacta del
AD/HD se desconoce aún, sí sabemos que el AD/HD es un problema
médico con base neurológica. Ni los padres ni lo maestros causan el
AD/HD; sin embargo, hay muchas cosas que ambos pueden hacer para
ayudar al niño a manejar sus dificultades relacionadas al AD/HD.
Antes de estudiar lo que se necesita hacer, debemos considerar lo
que es el AD/HD y cómo se puede diagnosticar.
¿Cuales son las senales del
AD/HD?
Los profesionales que
diagnostican el AD/HD utilizan los criterios de diagnósticos
establecidos por el American Psychiatric Association (1994) en el
Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales; la
cuarta edición de este manual, conocida como el DSM-IV, fue lanzada
en mayo de 1994. Los criterios que aparecen en el DSM-IV (los cuales
se discuten más abajo) y las otras características de diagnósticos
mencionados en el cuadro abajo constituyen las señales del AD/HD.
Tal como se puede ver, las
características principalmente asociadas con la discapacidad
incluyen la falta de atención, hiperactividad, e impulsividad. La
discusión siguiente describe cada una de estas características y
enumera los síntomas, tal como aparece en el DSM-IV.
La Falta de Atención
Generalmente se describe a
un niño con AD/HD de ser corto de atención y de distraerse
fácilmente. En la realidad, la distracción y falta de atención no
son sinónimos. La distracción se refiere a una falta de atención y
lo fácilmente que algunos niños se distraen de cualquier tarea. La
atención, por otra parte, es un proceso que contiene diferentes
partes. Nos enfocamos (escogemos algo hacia lo cual podemos dirigir
nuestra atención), seleccionamos (escogemos algo que necesite
nuestra atención en aquel momento), y sostenemos (ponemos atención
todo el tiempo necesario). También resistimos (esquivamos aquellas
cosas que cambian nuestra atención de donde debería estar), y
trasladamos (desviamos nuestra atención hacia otra cosa cuando es
necesario).
Cuando nos referimos a
alguien como una persona que se distrae fácilmente, queremos decir
que una parte del proceso de la atención de aquella persona ha sido
desbaratada. Los niños con AD/HD pueden tener dificultad para
concentrarse en las tareas (especialmente aquéllas que son
rutinarias o aburridas). Otros pueden tener dificultad para saber
dónde comenzar una tarea, mientras que otros pueden perderse en
tanto tratan de seguir instrucciones. Un observador cuidadoso puede
observar a un niño y ver dónde se interrumpe el proceso de la
atención.
Los síntomas de la falta de
atención, como aparecen en el DSM-IV, incluyen:
(a) a menudo no pone
atención a los detalles o comete errores descuidados en el trabajo
escolar, trabajo, u otras actividades;
(b) a menudo tiene
dificultad en sostener la atención en las tareas o actividades de
juego;
(c) a menudo no aparenta
escuchar cuando se le habla directamente;
(d) a menudo no sigue las
instrucciones y no completa el trabajo escolar, quehaceres, o
deberes en el lugar de empleo (no se debe al diagnóstico de
negativismo desafiante ni la inhabilidad para comprender las
instrucciones);
(e) a menudo tiene
dificultad al organizar sus tareas y actividades;
(f) a menudo esquiva, le
disgusta, o es reacio a participar en tareas que requieren un
esfuerzo mental sostenido (tales como el trabajo o deberes
escolares);
(g) a menudo pierde las
cosas necesarias para las tareas o actividades (por ejemplo,
juguetes, tareas escolares, lápices, libros, o herramientas);
(h) a menudo se distrae
facilmente por estímulos ajenos;
(i) a menudo se olvida
facilmente en las actividades diarias. (American
Psychiatric Association, 1994, pág. 83-84)
Hiperactividad
La señal más visible del AD/HD
es la actividad excesiva. El infante/niño pre-escolar hiperactivo se
describe de "siempre está en movimiento" o "movido por motor
eléctrico." Con la edad, el nivel de actividad puede disminuir. Al
madurar como adolescente o adulto, la actividad excesiva puede
aparentar una conducta inquieta y nerviosa (American Psychiatric
Association, 1994).
Los síntomas de la
hiperactividad, tal como aparecen en el DSM-IV, son los siguientes:
(a) a menudo mueve las manos
o los pies o está inquieto en la silla;
(b) a menudo deja su asiento
dentro del salón de clases o en otras situaciones en las cuales se
espera que se mantenga en su asiento;
(c) a menudo corre o se sube
a los árboles u otros objetos excesivamente en situaciones en las
cuales es inadecuado (en los adolescentes o adultos, ésto puede
limitarse a un sentimiento de intranquilidad subjetiva);
(d) a menudo tiene
dificultad en jugar o participar en actividades de recreo
tranquilamente;
(e) a menudo está "en
movimiento" o a menudo se comporta como si fuera "movido por motor
eléctrico;"
(f) a menudo habla
excesivamente. (APA, 1994, pág. 84)
Impulsividad
Cuando consideramos la
impulsividad, lo primero que nos viene a la mente es la impulsividad
cognitiva, es decir, el actuar sin pensar. En el niño con AD/HD la
impulsividad es un poco diferente. Estos niños actúan antes
de pensar, porque tienen dificultad en esperar o con el atraso de la
gratificación. La impulsividad conduce a estos niños a hablar fuera
de turno, a interrumpir a los demás, y a participar en lo que
aparenta ser una conducta arriesgada. El niño puede atravesar la
calle sin mirar o subirse a un árbol muy alto. Aunque tal conducta
es arriesgada, en realidad el niño no desea tomar riesgos sino que
tiene dificultades en controlar sus impulsos. A menudo el niño se
sorprende al descubrir que él o ella se encuentra en una situación
peligrosa y no tiene la menor idea de cómo salirse de ésta.
Los síntomas de la
impulsividad, tal como aparecen en el DSM-IV (pág. 84), son:
(g) a menudo deja escapar
las respuestas antes de que las preguntas hayan sido completadas;
(h) a menudo tiene
dificultad en esperar su turno;
(i) a menudo interrumpe o se
mete en los asuntos de otros (por ejemplo, interrumpe las
conversaciones o juegos de los demás).
Es importante notar que, en
el DSM-IV, la hiperactividad e impulsividad ya no son consideradas
como características apartes. De acuerdo a Barkley (1990), la
hiperactividad-impulsividad es un padrón que se origina en una
dificultad general para inhibir la conducta.
Además de problemas con la
falta de atención o hiperactividad-impulsividad, el desorden a
menudo es acompañado por otras características asociadas.
Dependiendo de la edad del niño y el nivel de desarrollo, los padres
y maestros pueden notar una baja tolerancia ante las frustraciones,
estallidos de indignación, una actitud autoritaria, dificultad en
seguir las reglas, desorganización, rechazo social, bajo nivel de
autoestima, pobre rendimiento académico, y auto-aplicación
inadecuada (APA, 1994).
Definición del Desorden
Deficitario de la Atención/Hiperactividad*
En lugar de una lista de 14
posibles síntomas enumerados en la última edición del DSM (el DSM-III-R),
el DSM-IV categoriza los síntomas en tres subtipos del desorden:
-
Tipo Combinado--síntomas
múltiples de inatención, impulsividad, e hiperactividad;
-
Tipo Predominantemente
Desatento--síntomas múltiples de inatención con pocos, o
quizás ningun síntoma de hiperactividad-impulsividad;
-
Tipo Predominantemente
Hiperactivo-Impulsivo--síntomas múltiples de
hiperactividad-impulsividad con pocos, o quizás ningun síntoma de
inatención.
Otras características
diagnósticas esenciales del AD/HD incluyen:
-
Los síntomas de falta de
atención, hiperactividad, o impulsividad deben persistir durante
por lo menos seis meses y ser maladaptivos e inconsistentes con el
nivel de desarrollo;
-
Algunos de los síntomas
que causan impedimentos deben estar presentes antes de los 7 años
de edad;
-
Se encuentra presente
algún impedimento de los síntomas en uno o más ambientes (por
ejemplo, en la escuela/trabajo, y en el hogar);
-
Hay evidencia de la
presencia de impedimento clínicamente significante en el
funcionamiento social, académico, u ocupacional;
-
Los síntomas no ocurren
exclusivamente durante el curso del trastorno generalizado del
desarrollo no especificado, esquizofrenia, u otro desorden
psicótico y no se puede explicar mejor mediante otro desorden
mental (por ejemplo, trastorno del estado de ánimo, trastorno de
ansiedad, trastorno disociativo, o trastorno de la personalidad).
* Extracto del American
Psychiatric Association (1994), Manual diagnóstico y estadístico de
los trastornos mentales (IV edición), pág. 83-85.
¿No es cierto que todos los
niños exhiben estas señales de vez en cuando?
Todos los niños son
desatentos e impulsivos y exhiben altos niveles de energía de vez en
cuando. En el caso de AD/HD, esta conducta es evidente casi todo
el tiempo. Cuando el niño exhibe la conducta descrita más
arriba, típica del AD/HD, aún si lo hace en forma consistente, no
llegue a la conclusión errónea de que el niño tiene este desorden.
Hasta que no se complete una evaluación apropiada, Ud. sólo puede
suponer que el niño puede tener AD/HD.
A la inversa, algunas
personas que han leído los síntomas y al encontrar una o dos
excepciones, han descartado la posibilidad de la presencia de este
desorden. AD/HD es una discapacidad tal que, sin su propia
identificación y manejo, puede traer complicaciones de largo plazo.
Tanto los padres y maestros deben tener cuidado de no llegar a un
diagnóstico sin ayuda apropiada.
Parte 2: Evaluación
¿Como puedo saber si mi niño
tiene AD/HD?
Desafortunadamente no existe
ningún examen simple como, por ejemplo un examen de sangre u orina
para determinar si el niño tiene este desorden. Es bastante
complicado diagnosticar el AD/HD, se puede comparar a un
rompecabezas. Para llegar a un diagnóstico preciso se requiere una
evaluación llevada a cabo por un profesional bien preparado
(generalmente un pediatra que se especializa en el desarrollo del
niño, un psicólogo de niños, un psiquiatra, o un neurólogo pediatra)
que conoce mucho sobre AD/HD y todos los otros desórdenes que pueden
tener síntomas similares a aquéllas del AD/HD. Hasta que el médico
no haya coleccionado y evaluado toda la información necesaria, él o
ella deberá seguir la misma regla empírica que el padre o maestro
que ha observado la conducta y sospecha que el niño pueda tener el
desorden: Suponer que el niño puede tener AD/HD.
El diagnóstico de AD/HD se
hace en base a síntomas que han sido observados en situaciones
múltiples. Esto quiere decir que la persona que hace la evaluación
deberá usar fuentes múltiples para coleccionar la información
necesaria. El diagnóstico adecuado de AD/HD incluye los siguientes
elementos:
1. Un historial médico y
familiar completo
2. Un examen físico
3. Entrevistas con los
padres, el niño, y el maestro del niño
4. Escalas para medir la
conducta, completadas por los padres y maestros
5. Observación del niño
6. Una variedad de pruebas
psicológicas para medir la inteligencia y ajuste socio-emocional, y
para indicar la presencia de discapacidades específicas del
aprendizaje.
Es importante darse cuenta
que, casi característicamente, los niños con AD/HD a menudo se
comportan bien en nuevas situaciones, especialmente aquéllas con una
persona. Por lo tanto, un experto bien preparado en hacer un
diagnóstico sabe que no debe tomar una determinación basada sólo en
la conducta del niño durante el rato que pasan juntos.
Los exámenes médicos
sofisticados--como por ejemplo el "EEG" (para medir la actividad
eléctrica del cerebro) o "MRI" (un rayo X para fotografiar la
anatomía del cerebro)--NO constituyen parte de la evaluación
rutinaria. Tales exámenes se hacen sólo cuando el médico experto en
hacer el diagnóstico sospecha otro problema, y aquellos casos son
raros. De igual manera, la tomografía para estudiar la emisión de
positrones (PET Scan) ha sido utilizada recientemente para
propósitos de estudio, aunque no forma parte de la evaluación.
Tras completar la
evaluación, el experto en hacer el diagnóstico hará una de las
siguientes tres determinaciones:
1. el niño tiene AD/HD;
2. el niño no tiene AD/HD
aunque sus dificultades son el resultado de otro desorden u otros
factores; o
3. el niño tiene AD/HD y
otro desorden (una condición co-existente).
Para tomar la primera
determinación -- que el niño tiene AD/HD -- el profesional considera
los resultados en relación a los criterios establecidos en el
Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (IV
edición), el DSM-IV de la American Psychiatric Association (1994).
Un criterio muy importante para el diagnóstico es que los síntomas
del niño deberán estar presentes anterior a los siete años de edad.
Ellos deberán ser, además, inapropiados a la edad del niño y causar
impedimentos clínicamente significantes en el funcionamiento social
y académico.
Para tomar la segunda
determinación -- que las dificultades del niño son el resultado de
otro desorden u otros factores -- el profesional considera aquellos
criterios excluyentes encontrados en el DSM-IV y sus conocimientos
de desórdenes con sintomalogía similar. De acuerdo al DSM-IV,
"Desorden Deficitario de la Atención e Hiperactividad no es
diagnosticado si los síntomas se pueden explicar mejor por otro
desorden mental (por ejemplo, trastorno del estado de ánimo,
trastorno de ansiedad, trastorno disociativo, trastorno de la
personalidad, cambio de personali-dad por causa de una condición
médica general, o un desorden relacionado al abuso de substancias).
En todos estos desórdenes, los síntomas de falta de atención
comienzan típicamente después de los 7 años de edad, y la historia
de ajuste escolar durante la niñez no se caracteriza por una
conducta disruptiva ni por quejas del maestro sobre la falta de
atención, hiperactividad, o conducta impulsiva" (APA, 1994, pág.
83).
Además, aquellos factores
que causan tensión psico-social como por ejemplo, el divorcio de los
padres, abuso de niños, la muerte de un ser querido, rupturas en el
ambiente (tales como un cambio de residencia o escuela), u otros
desastres pueden resultar en síntomas temporáneos de falta de
atención, impulsividad, y sobreactividad. Bajo estas circunstancias,
los síntomas generalmente surgen repentinamente y por lo tanto, no
tendrían una historia de largo plazo. Por supuesto, el niño puede
tener AD/HD y al mismo tiempo experimentar tensión psico-social, así
es que tales eventos no significan que se debe automáticamente
descartar la existencia de AD/HD.
Para tomar la tercera
determinación--que el niño tiene AD/HD y una condición co-existente--la
persona que hace la evaluación debe primero estar conciente de que
AD/HD puede y a menudo sí existe junto con otras dificultades,
especialmente discapacidades del aprendizaje, desorden de oposición
desafiante, y desorden de la conducta. Todos los factores deben ser
considerados para asegurar que las dificultades del niño sean
evaluadas y manejadas compren-sivamente.
Claramente, el diagnóstico
no es tan fácil como leer una lista de síntomas y luego decir,
"¡Este niño tiene AD/HD!" Este Briefing Paper explora el
asunto del diagnóstico en detalle, porque nadie quiere que los niños
sean mal diagnosticados. Mientras más sabemos como padres, más
podemos ayudar a nuestros niños a tener éxito. Probablemente no será
necesario que aprendamos a utilizar el DSM-IV, pero sí necesitamos
saber que la persona que hace la evaluación de nuestro niño está
usando los criterios específicos para AD/HD y todos los componentes
para una evaluación comprensiva.
¿Como puedo conseguir que mi
niño sea evaluado para determinar si tiene AD/HD?
Si el niño está
experimentando dificultades que sugieren que él o ella puede tener
AD/HD, los padres pueden escoger uno entre dos caminos que llevan a
una evaluación. Pueden solicitar los servicios de un profesional o
clínica privada, o pueden solicitar que el distrito escolar local
conduzca una evaluación.
En tanto persiguen los
servicios de una clínica o profesional para que su niño sea evaluado
en forma particular, los padres deben considerar el entrenamiento y
experiencia del personal clínico en cuanto al desorden, al igual que
su disponibilidad para la coordinación de varios tipos de
tratamiento. La mayoría de los grupos de apoyo para padres de niños
con AD/HD tienen listas de personal clínico con el entrenamiento
adecuado para la evaluación y tratamiento de niños con AD/HD. Los
padres pueden también consultar al pediatra de su niño, centro
comunitario para la salud mental, clínica universitaria para la
salud mental, o el departamento para la evaluación de niños en su
hospital local.
Es importante que los padres
se dén cuenta, sin embargo, que las escuelas tienen la obligación de
evaluar al niño (de 3 a 21 años) si el personal escolar sospecha que
éste puede tener AD/HD u otra discapacidad que afecte adversamente
el rendimiento escolar. Esta evaluación se proporciona sin cargo
alguno y debe, de acuerdo a la ley, incluir más de un solo examen o
proceso estándarizado. Además, las pruebas y entrevistas deben ser
en el idioma materno del niño, a menos que claramente no sea posible
hacerlo. La ley también dice que la escuela debe usar la lengua
materna de los padres para comunicarse con ellos, si fuera
necesario.
Si Ud. sospecha que su niño
tiene un problema de la atención o hiperactividad, o si está seguro
que su niño tiene AD/HD y su rendimiento escolar ha sido
adversamente afectado, Ud. debe solicitar que su niño sea evaluado
por el sistema escolar. Al solicitar ésto, una idea buena sería
especificar cuáles dificultades está experimentando su niño en la
escuela.
Si su niño es un infante o
de edad pre-escolar, Ud. puede investigar cuáles servicios de
intervención temprana están disponibles dentro de su estado a través
del programa "Parte C" del Acta para la Educación de Individuos con
Discapacidades ("Individuals with Disabilities Education Act," o
IDEA). Para averigüar acerca de la disponibilidad de estos servicios
en su estado, contacte el Departamento de Educación Estatal o la
agencia educativa local (ambos aparecen en la
Hoja de Recursos Estatales de NICHCY), su pediatra, o el
departamento de cuidado infantil de su hospital local. Aunque su
estado no considere AD/HD específicamente como una discapacidad que
se puede tratar a través del programa "Parte C," muchos estados sí
tienen otras categorías--como, por ejemplo, "niños no-típicos" u
"otros"--bajo las cuales se podría llevar a cabo una evaluación para
AD/HD.
Los niños pre-escolares (de
3 a 5 años de edad) pueden ser elegibles para recibir servicios bajo
"Parte B" de IDEA. Si su niño es de edad pre-escolar, puede
contactar el Departamento Estatal de Educación, su distrito escolar
local, o su pediatra, o hablar con los expertos en cuidado infantil
sobre cómo tener acceso a los servicios de educación especial para
que su niño sea evaluado.
Comenzando en 1993, bajo los
reglamentos de Head Start (un programa federal para la educación de
niños pre-escolares), AD/HD es considerado un impedimento crónico o
agudo, el cual da al niño el derecho a recibir servicios de
educación especial cuando la falta de atención, hiperactividad, e
impulsividad son inadecuadas al desarrollo del niño, crónicas y
exhibidas en ambientes múltiples, y cuando AD/HD afecta severamente
el rendimiento de tareas normales al desarrollo (por ejemplo, para
planificar o completar actividades, o seguir instrucciones simples).
Si su niño es de edad
escolar y Ud. sospecha que AD/HD puede estar afectando adversamente
su rendimiento escolar, puede solicitar que el distrito escolar
local realice una evaluación. Con la excepción de un examen físico,
la evaluación puede ser realizada por el equipo para el estudio de
niños, siempre que uno de sus integrantes tenga conocimiento sobre
la evaluación del Desorden Deficitario de la Atención e
Hiperactividad. Si nó, puede ser necesario que el distrito escolar
utilice un consultor particular con el entrenamiento adecuado para
la evaluación de AD/HD. Esta persona debe saber lo que necesita
buscar durante la observación del niño, ser capaz de realizar
entrevistas estructuradas con los padres, maestros y el niño, y
saber cómo administrar e interpretar las escalas para clasificar la
conducta. Como fue dicho anteriormente, toda prueba y entrevista
efectuada por el sistema escolar debe ser en el idioma materno del
niño, a menos que claramente no sea posible hacerlo.
La identificación del lugar
y de una persona que debe ser contactada para solicitar una
evaluación es sólo el primer paso. Desgraciadamente, muchos padres
experimentan dificultades con el segundo paso--lograr que el sistema
escolar acuerde realizar la evaluación del niño. Si el distrito
escolar no cree que el rendimiento escolar del niño sea afectado
adversamente, puede negarse a evaluar al niño. En este caso, los
padres pueden decidir que su niño sea evaluado en forma particular.
Pero también es necesario insistir con la escuela y, si es
necesario, solicitar la asistencia de un defensor. Para encontrar
este tipo de ayuda póngase en contacto con el centro de
Entrenamiento e Información para Padres ("Parent Training and
Information Project," o PTI) de su estado, la agencia de Protección
y Defensa ("Protection and Advocacy Agency," o P&A), o el grupo
local de apoyo para padres. Los casos de distritos escolares que se
niegan a evaluar a un niño que se sospecha puede tener AD/HD
involucran asuntos que deben ser tratados de forma individual, y
estas agencias típicamente pueden proporcionar información sobre los
derechos legales de los padres, ofrecer asistencia directa, y en
muchos casos dar sugerencias específicas sobre cómo proceder.
Para los niños que sí son
evaluados por el sistema escolar, su elegibilidad para los servicios
de educación especial y servicios relacionados será basada en los
resultados de la evaluación y las políticas específicas del estado.
Muchos padres han encontrado problemas en esta área también, así es
que la elegibilidad para los servicios de educación especial será
discutida en mayor detalle hacia el final de este Briefing Paper.
Por el momento, consideremos lo que sabemos sobre el manejo de AD/HD
y las dificultades específicas asociadas
Parte 3: Tratamiento
¿Cual es el tratamiento para
el AD/HD?
No hay ninguna cura ni
tratamiento rápido para el AD/HD. Sin embargo, los síntomas pueden
ser controlados a través de una combinación de esfuerzos, y los
cuales deben ser diseñados para asistir al niño en cuanto a
conducta, educación, psicología, y en muchos casos,
farmacológicamente.
Este sistema, conocido como
manejo multi-modal, consiste de cuatro partes básicas: educación
sobre y comprensión de AD/HD, manejo de conducta, intervenciones
educativas apropiadas, y, con frecuencia, medicamentos. En algunos
casos, se recomienda asesoramiento familiar.
Comprendiendo el AD/HD
AD/HD ha sido caracterizado
de una discapacidad que depende del ambiente. Las personas
importantes en la vida de aquéllos que tienen AD/HD necesitan
entender que surgirán o disminuirán dificultades en relación a las
demandas y expectaciones ambientales. A menudo surgen problemas en
aquellos ambientes donde se espera que los niños sean vistos pero no
escuchados, donde deben poner atención o utilizar auto-control. A
menudo, cuando los niños con AD/HD no satisfacen estas
expectaciones, tratamos de cambiar a los niños en lugar de cambiar
los aspectos del ambiente, incluyendo nuestras acciones y
reacciones.
Los padres y maestros deben
estar al tanto de los síntomas del AD/HD y cómo éstos impactan la
habilidad del niño para funcionar en el hogar, escuela, y
situaciones sociales. Cuando los adultos presentes en la vida del
niño comprendan la naturaleza del desorden, entonces podrán
estructurar las situaciones para que el niño pueda comportarse
apropiadamente y lograr el éxito. Recuerde, el niño que tiene
dificultad con la atención, control de impulsos, y en la regulación
de actividad física necesita ayuda y que lo animen para manejar
estos problemas.
A través de la comprensión
del desorden se logra cambiar la manera de considerar la conducta
del niño. Este cambio establece la fundación para el uso efectivo de
los otros componentes del sistema de manejo de AD/HD.
Manejo de Conducta
La meta principal de toda
estrategia para el manejo de conducta es de aumentar la conducta
apropiada y disminuir la conducta inadecuada. La mejor manera de
influenciar cualquier conducta es de ponerle atención. La mejor
manera de aumentar la conducta deseable es de sorprender al niño
comportándose bien.
La conducta se define como
una o más acciones específicas. Para el manejo de conducta, muchos
se concentran en las acciones pero en la realidad el manejo de la
conducta es un campo mucho más amplio, el cual toma en cuenta que
antes de que ocurra una o más acciones específicas existe algo que
establece la base para el acto (llamado un antecedente) y
algo que sigue, lo cual anima o desanima la repetición del acto
(llamado una consecuencia). El manejo de la conducta
involucra cambiar los antecedentes y consecuencias para que la
conducta del niño cambie.
Ya sea en el hogar o
escuela, los niños con AD/HD responden mejor en un ambiente
estructurado y predecible. En él, las reglas y expectaciones son
claras y consistentes, y las consecuencias se establecen antes de
tiempo y se cumplen inmediatamente. Las demandas son limitadas y las
recompensas numerosas. Los elogios son frecuentes y los resultados
negativos mínimos.
Los padres y maestros pueden
cambiar los antecedentes y cultivar un ambiente que anima al niño a
comportarse en forma apropiada a través del establecimiento de
cierta estructura y rutinas, la preparación del niño para cambios de
rutina, la disponibilidad de oportunidades para que el niño tenga
éxito, el establecimiento de consecuencias antes de tiempo, y la
anticipación de ciertas dificultades que pueden surgir. Cuando los
adultos en la vida del niño cumplen con lo que han dicho que van a
hacer, y lo hacen en forma consistente para que el niño comprenda
que su palabra es de fiar, entonces le están proporcionando las
consecuencias para animar al niño a seguir comportándose de forma
apropiada, además de desanimar la conducta indeseable.
El manejo de la conducta es
una destreza que requiere práctica--y paciencia. Para cambiar la
conducta se requiere tiempo.
Los profesionales entrenados
en el campo del manejo de la conducta a menudo utilizan cuadros para
la modificación de la conducta. Los cuadros están diseñados para
proporcionar al niño con una clara imágen de la conducta esperada.
De esta manera, el niño tiene la oportunidad de decidir si va a
cumplir con aquellas expectaciones o no. A través de las
consecuencias proporcionadas por los padres o maestros, el niño
percibe si su conducta es apropriada o no. Los cuadros proporcionan
una alta motivación y le permiten al niño desarrollar un sentido
interno de auto-control--específicamente, que él o ella puede
comportarse de una manera apropiada.
Hay dos tipos de programas
basados en los cuadros. (1) Economía con Fichas--En este
sistema el niño gana fichas (dibujitos o estrellitas engomados) a
través de la conducta apropiada. Las fichas pueden ser cambiadas por
diferentes premios. (2) Costo de Respuesta--En este programa
de cuadros el niño recibe fichas gratuitas. Estas se le van quitando
a medida que el niño se comporta de manera inapropiada (por ejemplo,
se sale del asiento, se distrae durante las tareas, etc.)
Los programas más efectivos
utilizan ambos sistemas de cuadros y funcionan en base a dar y
quitar. En este sistema de combinación, el niño recibe una ficha al
comportarse apropiadamente y pierde una ficha al comportarse mal.
Para crear e implementar un
cuadro para la modificación de la conducta, Ud. puede seguir las
sugerencias siguientes:
-
Haga una lista de las
conductas problemáticas o aquéllas que el niño necesita mejorar.
-
Seleccione las conductas a
ser modificadas. Los padres (o maestros), con la participación del
niño, revisan la lista de conductas problemáticas y seleccionan
tres, cuarto, o cinco para trabajar de una vez. Las conductas
seleccionadas deben ser aquéllas que ocurren diariamente como, por
ejemplo, acostarse a la hora, hacer las tareas, o prepararse a
tiempo para la escuela.
-
Diseñe un sistema de
premios (Economía de Fichas, Costo de Respuesta, o una combinación
de éstos). Los padres (o maestros) necesitan poner atención a la
conducta del niño a través del día y recompensarlo con frecuencia
cuando el niño se comporta apropiadamente. Al final del día las
fichas pueden ser cambiadas por premios, tales como más tiempo en
la cama, un juego con Mamá o Papá, o algún bocado favorito.
Recuerde que la recompensa es efectiva sólo si tiene algún valor
para el niño. Es posible que tenga que cambiar las recompensas a
menudo.
Sobre el Castigo: Los
niños con AD/HD responden mejor a la motivación y refuerzo positivo.
Es mejor evitar el castigo. Cuando sea necesario castigar, hágalo
rara vez y con sensibilidad. Es importante que los padres y maestros
respondan a la conducta inapropiada sin enojo y de una manera
positivista. A estos niños se les debe enseñar a reemplazar la
conducta inapropiada con una apropiada.
Sobre Intervalo
("Time-out"): Cuando el niño se comporta mal o fuera de control,
"intervalo" es una manera eficaz de manejar el problema. "Intervalo"
significa que el niño debe irse a una ubicación predeterminada por
un corto período de tiempo. Es mejor utilizar un lugar que esté un
poco alejado de la actividad, por ejemplo, se puede designar una
silla específica como la "silla para el intervalo." La ubicación de
ésta no debe ser un lugar que cause trauma, como el closet o
subterráneo. El propósito de "intervalo" es de darle al niño la
oportunidad de recuperar el control de sus emociones.
Un importante aspecto de
"intervalo" es que el niño ya no tiene el privilegio de escoger
dónde le gustaría estar ni cómo quiere pasar el tiempo. En general,
el niño debe quedarse tranquilo durante cinco minutos. Los niños pre-escolares
deber estar tranquilos por unos dos o tres minutos. Para los niños
pequeños (de dos a tres años de edad), de 30 segundos a 1 minuto
sería apropiado).
Medicamentos
Para muchos niños con AD/HD
los medicamentos han sido eficaces. Sin embargo, muchos expertos
están de acuerdo que los medicamentos no deben ser la única forma de
tratamiento. Esta es una decisión personal, la cual debe ser tomada
tras la completa evaluación del niño y mucha consideración entre los
padres y médico.
Los estimulantes son los
medicamentos más recetados para el tratamiento de AD/HD. Se cree que
las siguientes drogas--Ritalin (la más común), Dexedrine, y Cylert--
estimulan la acción de los neuro-transmitores del cerebro, lo cual
permite que el cerebro regule mejor la atención, impulsos, y
conducta motor. En general, los medicamentos estimulantes de acción
corta (por ejemplo, Ritalin y Dexedrine) producen efectos leves. Los
medicamentos anti-deprimentes se utilizan para los niños que no
pueden tomar drogas estimulantes.
El médico que receta los
medicamentos debe explicar a los padres los beneficios y desventajas
del tratamiento y, si es apropiado, debe incluir al niño en la
discusión. La dosis se administra gradualmente, para que el niño
reciba el mínimo necesario para lograr el mayor beneficio terapeuta.
Los padres deben dispensar el medicamento tal como ha sido recetado
y observar cuidadosamente la reacción del niño al medicamento. Tal
observación generalmente incluye la participación del maestro o
maestros del niño y se basa en el uso de escalas para clasificar la
conducta. Los padres deben comunicarse con el médico cuan seguido
sea necesario para determinar si el medicamento se está
administrando al nivel apropiado para el niño y para discutir
cualquier problema o pregunta.
Nota: Muchos padres y
maestros han escuchado que las vitaminas, masaje quiroprácticos del
cráneo, entrenamiento visual/ocular, tratamientos para las alergias,
y las dietas sirven para el tratamiento de AD/HD. Sin embargo, estos
tratamientos no han sido recomendados por los expertos en AD/HD por
la simple razón de que los estudios científicos han demostrado que
no son efectivos. Como cuidadores y defensores principales de su
niño, los padres deben estar bien informados y proceder con cuidado
al considerar tales tratamientos.
Intervención Educativa
Muchos niños con AD/HD
experimentan mayores dificultades en la escuela, donde una mayor
atención y control de impulsos y habilidades motoras son requisitos
para el éxito. Aunque AD/HD no interfiere con la habilidad de
aprender, sí interfiere con el rendimiento académico. AD/HD es un
problema de rendimiento académico. Cuando se hace poco o nada
para mejorar el rendimiento académico del niño, con el tiempo éste
exhibirá problemas de bajo rendimiento académico. Este bajo
rendimiento académico no es el resultado de la inhabilidad de
aprender sino los efectos cumulativos de una falta de importantes
bloques de información y desarrollo de destrezas que se acumulan de
lección a lección a través de los años escolares.
AD/HD afecta generalmente al
alumno en una o más de las siguientes áreas de rendimiento:
-
comenzar las tareas,
-
mantenerse enfocado en las
tareas,
-
completar las tareas,
-
hacer transiciones,
-
tratar con los demás,
-
seguir instrucciones,
-
producir trabajo a un
nivel normal y en forma consistente, y
-
organizar tareas de etapas
múltiples.
Aquellas personas que
enseñan o diseñan programas para estos alumnos necesitan identificar
el área específica donde ocurren las dificultades del alumno. De
otra forma, los valiosos recursos para la intervención pueden ser
gastados en otras áreas que no son críticas. Por ejemplo, el niño
con AD/HD puede tener dificultades en comenzar una tarea porque las
instrucciones no son claras, mientras que otro alumno puede
comprender las instrucciones pero tener dificultades en hacer
transiciones y, como resultado, quedarse detenido entre tareas. La
intervención apropiada para el primer niño sería de concentrarse en
asegurar que las instrucciones sean claras y ayudar al niño a
comprenderlas. El segundo niño necesita ayuda para hacer la
transición de una actividad a otra.
Mientras más pronto
comiencen las intervenciones educativas, mejor. Estas deben ser
comenzadas de inmediato cuando los problemas de rendimiento
académico sean evidentes y no se deben atrasar simplemente porque al
niño le va bien en las pruebas estandarizadas de rendimiento
académico.
En el cuadro abajo titulado
"Pautas para Intervenciones Educacionales" aparecen algunas
sugerencias específicas para la intervención educativa.
Pautas para Intervenciones
Educacionales
En seguida se encuentran
algunas pautas generales para mejorar el rendimiento académico y
social de los niños con AD/HD en el ambiente escolar regular y de
educación especial.
Proporcione al alumno con
maestros con una actitud positiva, con fuerza de ánimo, y que
solucionan los problemas de una manera altamente organizada. Los
maestros que elogian y recompensan a los alumnos y que están
dispuestos a hacer esfuerzos mayores para ayudar a los alumnos a
tener éxito pueden traer enormes beneficios para el alumno con AD/HD.
Proporcione al alumno con
un ambiente estructurado y predecible. Como parte de este
ambiente:
-
ponga las reglas a la
vista
-
mantenga a la vista los
horarios y tareas diarias
-
llame la atención a los
cambios de horario
-
establezca horas
específicas para tareas específicas
-
diseñe un lugar de trabajo
tranquilo a ser usado de acuerdo a la necesidad
-
coloque al niño junto a
compañeros que sirven de modelos positivos
-
planifique el estudio de
ramos académicos para la mañana
-
proporcione descansos
frecuentes y regulares
-
utilice aparatos para
llamar la atención (por ejemplo, señales secretas, códigos con
colores diferentes)
Modifique el plan de
estudios. En muchos casos, los alumnos con AD/HD pueden
beneficiarse de la máxima "menos es más." Quiere decir que si el
alumno demuestra proficiencia en 10 problemas, no es necesario
asignar 20. Las modificaciones en el currículo también pueden
incluir:
-
una mezcla de actividades
de alto y bajo interés;
-
materiales computarizados
de aprendizaje;
-
la simplificación y
aumento de presentaciones visuales;
-
la enseñanza de destrezas
para la organización y estudio;
-
el uso de estrategias para
el aprendizaje tales como la mnemotecnia; y
-
el uso de referencias
visuales para la instrucción auditiva.
Principios Adicionales de
Remediación
Estas pautas fueron
diseñadas por Sydney Zentall, Ph.D. (1991).
Para la Actividad
Excesiva:
-
Trate de guiar la
actividad hacia vías aceptables. Por ejemplo, en lugar de tratar
de reducir la actividad del alumno, los maestros pueden fomentar
un movimiento dirigido en los salones de clases cuando el
movimiento no es disruptivo, o permitir que los alumnos se pongan
de pie mientras trabajan en sus escritorios, especialmente hacia
el final de la tarea.
-
Utilice la actividad como
recompensa. Por ejemplo, para recompensar la conducta apropiada o
un mejoramiento en la conducta del niño, el maestro podría
permitirle hacer un mandado, limpiar el pizarrón, organizar el
escritorio del maestro, u organizar las sillas en el salón de
clases.
-
Utilice respuestas activas
como instrucción. Las actividades de enseñanza que fomentan
respuestas activas tales como el habla, movimento, organización, o
trabajo en el pizarrón sirven para ayudar a muchos alumnos con AD/HD,
al igual que tales como escribir en un diario o pintar.
Para la Inhabilidad de
Esperar:
-
Déle al niño la
oportunidad de hacer actividades motoras o verbales como para
substituir mientras espera. Esto podría incluir enseñarle al niño
a continuar las partes más fáciles de la tarea (o tarea que sirve
como substituto) mientras espera la ayuda del maestro.
-
Cuando sea posible,
permita que el niño sueñe despierto o prepare planificación
mientras espera. Por ejemplo, al niño se le puede permitir que
dibuje o juegue con greda mientras espera, o se le puede guiar
para que subraye o escriba instrucciones u otra información
pertinente.
-
Cuando la inhabilidad de
esperar se torna en impaciencia o una actitud autoritaria, fomente
el liderazgo. No concluya que las declaraciones o conducta impul-sivas
sean intencionalmente agresivas. Sugiera maneras o conductas
alternativas (por ejemplo, que el alumno lea una frase o que le
entregue papeles a los otros alumnos de la clase). Podría ser
importante dejarle saber al alumno cuando una tarea va a resultar
difícil o a requerir mayor control de su parte.
Para la Falta de Atención
Necesaria para Completar Tareas o Actividades Rutinarias:
-
Disminuya la duración de
la tarea. Hay muchas maneras de hacer ésto, incluyendo asignar la
tarea por etapas a ser completadas a diferentes horas o asignar
menos deletreo de palabras o problemas matemáticos.
-
Asegúrese que las tareas
sean interesantes. Los maestros pueden aumentar el interés en las
tareas permitiendo que los niños trabajen junto con sus compañeros
o en pequeños grupos, con un proyector de altura, y combinando las
actividades de mayor interés con aquéllas de menor interés. Haga
un juego para que los niños revisen su trabajo y utilice los
juegos para que aprendan de memoria el material rutinario.
Para No-cumplimiento y
Falta de Completar Tareas:
-
Aumente en general el
interés de las tareas y permita que el niño tenga la libertad de
escoger entre ellas. Los maestros pueden permitirle al alumno con
AD/HD la oportunidad de escoger entre algunas tareas, temas, y
activi-dades. Sería útil además que los maestros determinaran
cuáles actividades prefiere el alumno y así utilizarlas como
incentivos.
-
Asegúrese que las tareas
caigan dentro de las habilidades de aprendizaje del alumno y su
estilo preferido para responder. Hay una mayor probabilidad de que
los alumnos completen las tareas si se les permite responder de
diferentes maneras (por ejemplo, escribiendo las tareas a máquina,
en el computador, o en cinta) y cuando la dificultad varía (no
todas las tareas tienen el mismo nivel de dificultad). Es
importante asegurar que la razón por la cual el niño no completa
las tareas no sea por falta de organización.
Para la Dificultad en
Comenzar las Tareas:
-
Aumente la estructura de
las tareas y subraye las partes importantes. Esto incluye animar
al niño para que tome notas, darle las instrucciones tanto
escritas como verbalmente, dejarle saber en detalle las normas
para un trabajo aceptable, y enseñarle como estructurar las tareas
(por ejemplo, el tópico de las frases, títulos, tablas de
contenido).
Para Completar las Tareas
a Tiempo:
-
Anime al niño para que use
listas y para que organice sus asignaciones (en cuadernos,
archivos), escriba las tareas en el pizarrón, y asegure que el
niño las anote.
-
Establezca rutinas para
colocar y ubicar facilmente aquellos objetos que el niño utiliza a
menudo tales como libros, tareas, y ropa. Los archivos con
bolsillo podrían ser útiles en el sentido que un lado puede
contener el trabajo nuevo y el otro lado el trabajo completado.
Los padres del niño lo pueden animar a que establezca lugares para
ciertos objetos (libros o tareas) en el hogar. Los maestros pueden
animar al niño para que organice su escritorio o armario con
placas y lugares para ciertos objetos.
-
Enséñele al niño para que,
al salir de un lugar a otro, él o ella se pregunte, "¿Traje
conmigo todo lo que necesito?"
-
¿Y los servicios de
educación especial?
El tipo de servicios de
educación especial que recibirá el niño dependerá de la naturaleza y
severidad de sus dificultades. No todos los niños pueden recibir una
educación apropiada sin servicios de educación especial. Las
decisiones sobre la necesidad del niño en cuanto a servicios de
educación especial y su ubicación deben ser hechas caso por caso.
Hay una serie de pasos
típicamente necesarios para que el niño pueda recibir servicios de
educación especial. Primero, el niño debe experimentar problemas en
su rendimiento académico. Segundo, cuando son evidentes tales
problemas, el padre o maestro puede referir al niño al equipo de
evaluación del distrito escolar local y solicitar una evaluación.
Tercero, la evaluación se realiza para determinar si el niño tiene
alguna discapacidad de acuerdo a los criterios establecidos en las
leyes federales y estatales y si aquella discapacidad está afectando
adversamente el rendimiento académico del niño. Si es así, el niño
podría ser elegible para recibir servicios de educación especial.
En el caso de que el niño
sea elegible para recibir servicios de educación especial, sus
padres colaboran con el personal de la escuela para desarrollar un
Programa Educativo Individualizado ("Individualized Education
Program," o IEP), el cual se diseña con el fin de tratar los
problemas específicos del niño y sus necesidades únicas en cuanto a
su aprendizaje. En éste también se consideran sus potencialidades.
El IEP toma en cuenta, además, estrategias para mejorar los
problemas sociales y de la conducta. Tras especificar la naturaleza
de las necesidades especiales del niño, el equipo del IEP,
incluyendo los padres, determina qué tipo de servicios son
apropiados para tratar aquellas necesidades y si ellos serán
cumplidos en el ambiente educacional regular o en otro lugar (como,
por ejemplo, la sala de recursos o a través de atención
individualizada).
Según calculan los
investigadores, la mitad de los niños con AD/HD exhiben un
rendimiento académico adecuado sin servicios de educación especial,
siempre que el desorden sea reconocido, comprendido, y que se
hagan ajustes al programa regular de instrucción.
La mayoría de los niños con
AD/HD que requieren servicios de educación especial (aproximadamente
entre 35 y 40%) los recibirán a través de ubicaciones combinadas que
podrían incluir el salón de clases regular, con o sin apoyo dentro
del salón, y la sala de recursos. Es probable que el personal de
apoyo sea utilizado como administradores de casos y consultores para
los maestros regulares.
Puede ser necesario que
algunos niños (aproximadamente el 10%) reciban los servicios en una
clase especial separada, con un mínimo de integración. Es probable
que tales niños tengan AD/HD en forma severa y que además existan
otras condiciones.
¿Necesita un intérprete para
poder participar completamente?
Si usted tiene una
proficiencia inglesa limitada y necesita comunicarse en español para
entender y ser entendido, entonces la escuela debe hacer esfuerzos
razonables para que un intérprete esté presente durante las
reuniones sobre la participación de su niño en la educación
especialCtales como reuniones para discutir la evaluación de su niño
y su elegibilidad para la educación especial. Para las reuniones
sobre el desarrollo o revisión del Programa Educativo
Individualizado (IEP), la escuela debe tomar los pasos necesarios
para asegurar que usted entienda la reunión, incluyendo hacer
arreglos para un intérprete. Esta provisión debe ayudar a asegurar
que usted no se vea limitado en su habilidad para participar en la
educación de su niño por causa de barreras del idioma.
Por lo tanto, si usted
necesita un intérprete durante una reunión para discutir la
evaluación de su niño, su elegibilidad para la educación especial, o
su IEP, asegúrese de que la escuela lo sepa de antemano. Si usted le
avisa antes a la escuela, la escuela puede hacer arreglos para un
intérprete para que usted pueda participar completemente en la
reunión.
¿Que hago si el sistema
escolar determina que mi niño no es elegible para recibir servicios?
La elegibilidad de los niños
con AD/HD para recibir servicios de educación especial es un tema de
gran preocupación para las escuelas, padres, y defensores. Cada año,
NICHCY recibe cientos de llamados telefónicos de aquellos padres
cuyos niños se ha determinado que no son elegibles para recibir
servicios, a pesar del hecho que tienen AD/HD. Por lo tanto, esta
sección trata lo que las leyes dicen sobre los derechos legales de
los niños con AD/HD en cuanto a servicios de educación especial.
El Acta para la Educación de
Individuos con Discapacidades ("Individuals with Disabilities
Education Act," o IDEA) es la principal ley bajo la cual las
escuelas evalúan a los niños y proporcionan servicios de educación
especial a aquéllos que son elegibles. Bajo esta ley los niños con
discapacidades tienen derecho a una educación pública gratis y
apropiada ("free appropriate public education," o FAPE), a través de
un mandato para proporcionar servicios de educación especial y
servicios relacionados para aquellos alumnos que cumplen con los
requisitos de elegibilidad. Para ser elegible, el alumno debe tener
una discapacidad de acuerdo a los criterios establecidos por la ley
estatal o federal, o se debe sospechar que el niño puede tener tal
discapacidad, y ésta debe afectar adversamente su rendimiento
académico. Por lo tanto, el diagnóstico médico de AD/HD tener tal
discapacidad, y ésta debe afectar adversamente su rendimiento
académico. Por lo tanto, el diagnóstico médico de AD/HD no es
suficiente para rendir al niño elegible para recibir servicios -- el
rendimiento académico debe ser afectado adversamente.
IDEA establece actualmente
13 categorías de discapacidades bajo las cuales un nino podría ser
elegible para recibir servicios de educación especial. Antes de
recibir servicios, su niño debe cumplir con los criterios de una de
estas categorías.
De acuerdo a la ley federal,
cada estado debe tener una ley estatal que le da a los alumnos con
discapacidades el derecho a una educación pública gratis y
apropiada. Todas las leyes estatales de educación especial deben
cumplir con las normas de la ley federal. Los distritos escolares
locales, entonces, deben seguir la ley estatal y las reglas y
reglamentos que le acompañan. Sin embargo, es posible que muchos
distritos escolares locales no comprendan su obligación de
proporcionar servicios de educación especial a los niños con AD/HD
en aquellos casos en los cuales el rendimiento académico está siendo
afectado adversamente.
Como resultado de la
considerable confusión en este campo, el Departamento de Educación
Estadounidense ha emitido dos memorándum cuya intención es
clarificar la responsabilidad, bajo la ley federal, del estado y del
distrito escolar local en cuanto al cumplimiento de las necesidades
de los niños con AD/HD en las escuelas. El primer memorándum,
lanzado en 1991, establece que "los niños con ADD deben ser
clasificados de elegibles para recibir servicios bajo la categoría
"otros impedimentos de la salud" en aquellos instantes en los cuales
ADD es un problema de la salud crónico o agudo que resulta en una
viveza limitada, lo cual afecta adversamente el rendimiento
académico" (U.S. Department of Education, 1991, pág. 3). Los niños
con AD/HD también son elegibles para recibir servicios bajo
cualquier otra categoría, si es que cumplen con los criterios
establecidos para aquellas discapacidades--por ejemplo,
"discapacidades específicas del aprendizaje."
De acuerdo al memorándum,
los alumnos con AD/HD también podrían ser elegibles para recibir
servicios bajo la Sección 504 del Acta de Rehabilitación de 1973. La
Sección 504 es un estatuto para los derechos civiles el cual prohibe
a los recipientes de fondos federales toda discriminación basada en
una discapacidad. Bajo la Sección 504, una persona con una
discapacidad quiere decir cualquier persona con un impedimento que
"limite substancialmente una o más de las actividades principales de
la vida." Ya que el "aprendizaje" está incluído en la definición de
"actividades principales de la vida" bajo la Sección 504, muchos
alumnos con AD/HD califican de persona con una discapacidad. Las
escuelas están obligadas bajo la Sección 504 a proporcionarles una
"educación pública gratis y apropiada," la cual puede incluir
servicios de educación regulares o especiales, dependiendo de las
necesidades específicas de cada alumno.
Por lo tanto, si el distrito
escolar encuentra que el niño no es elegible para recibir servicios
bajo IDEA, hay varios pasos que los padres pueden dar para que esta
decisión sea considerada de nuevo. Los padres pueden:
-
Solicitar del sistema
escolar información sobre los derechos de los padres y los
procedimientos apropiados para apelar la decisión, incluyendo la
mediación y el proceso legal debido ("due process procedure").
Bajo IDEA, el proceso legal debido es un derecho, y las leyes
estatales y locales deben especificar los procedimientos a ser
seguidos tal como lo requiere IDEA.
-
Solicitar que su niño sea
evaluado bajo los criterios de la Sección 504. Muchos niños que no
cumplen con los criterios para elegibilidad bajo IDEA sí los
cumplen bajo la Sección 504.
-
Contactar fuentes de
asistencia. Cada estado tiene un Centro de Entrenamiento e
Información Para Padres ("Parent Training and Information
Project," o PTI) que sirve como una excelente fuente de
información sobre la política estatal, definiciones estatales de
las discapacidades, procedimientos de apelación, y los requisitos
legales de IDEA y la Sección 504. Otra fuente que está disponible
a los padres, especialmente aquéllos que no están de acuerdo con
el sistema escolar, es la Agencia de Protección y Defensa ("Protection
and Advocacy Agency," o P&A) que existe dentro del estado con el
fin de guiar y proporcionar asistencia. Ambas organizaciones
aparecen en la
Hoja de Recursos Estatales de NICHCY. En muchas áreas hay
defensores capacitados que trabajan en forma particular.
-
Ponerse al tanto de las
leyes federales y estatales en cuanto a educación especial y los
derechos de los niños con discapacidades. Ud. puede encontrar esta
información en muchos recursos, incluyendo la publicación de
NICHCY
Preguntas y Respuestas Sobre IDEA.
-
Parte 4: Consejos
Adicionales
¿Como puedo ayudar a mi niño
a mejorar su autoestima?
La mayoría de los niños con
AD/HD que no han sido diagnosticados ni han recibido ningún
tratamiento sufren de autoestima baja. Muchos exhiben señales de
depresión. Estos sentimientos nacen del sentido de fracaso personal.
Para el niño con AD/HD, el mundo es un lugar poco amable; las
reacciones negativas como el castigo o culpabilidad tienden a ser
constantes en la vida de éste. Un diagnóstico y tratamiento temprano
ayudan a contener el sentido de autoestima baja.
Para que el niño desarrolle
un buen sentido de autoestima, se le debe ayudar a reconocer y
desarrollar sus potencialidades personales. Sería útil emplear
algunos de los métodos para el manejo de conducta que se encuentran
aquí. El auto-estima del niño mejorará cuando él o ella se sienta
competente. No es que estos niños no puedan o no quieran; sí pueden
y sí lo hacen, pero para ellos es un poco más difícil.
Manera de Mejorar el
Autoestima de los Niños que Tienen AD/HD
Llegue a ser Proactivo.
El saber es poder. Aprenda lo que pueda sobre la discapacidad para
así entender por qué y cómo el ADHD afecta al niño en el hogar,
escuela, y situaciones sociales, y la familia entera.
Cambie su Manera de Ver
al Niño. Antes de que el niño pueda cambiar su sentido de
seguridad personal, los adultos en la vida del niño deben cambiar su
manera de ver al niño. Hay que separar al niño de la conducta, y
luego separar al niño de la discapacidad.
Actúe, no Reaccione.
Las respuestas emocionales tales como la culpabilidad y enojo
disminuirán cuando Ud. se detenga, observe, escuche, y luego
responda. En otras palabras, antes de reaccionar, cuente hasta diez.
Preocúpese de Ud. Mismo.
Pase un momento a solas con su esposo o esposa, desarrolle algún
interés o pasatiempo, establezca un programa regular de ejercicio C
sea bueno consigo mismo. Sea Positivo con su Niño. Elogie a su niño,
anímelo, déle reconocimiento y atención positiva. Recompense al niño
cuando cumpla con sus expectaciones. Utilize el castigo rara vez, y
jamás ridiculize a su niño.
Ayude a su Niño a
Desarrollar un Sentido de Competencia y Responsabilidad.
-
Identifique sus
potencialidades y debilidades.
-
Desarrolle expectaciones
realístas del niño.
-
Fomente las
potencialidades del niño, dándole un ambiente y oportunidades para
tener éxito. Recuerde que tendrá que estructurar las situaciones
con cuidado para lograr tener éxito.
-
Asigne trabajos
especiales (darle comida al perro o gato, cortar el césped,
decorar la casa en los feriados).
-
Cultive los intereses
especiales del niño (ayúdele a comenzar una colección de
estampillas o muñecas, visiten el museo).
-
Matricule a su niño
en actividades que no forman parte de un plan de estudios
(deportes, artes). Para encontrar una actividad que le venga a
su niño tendrá que usar el método de tanteo. Anime al niño a
través de su presencia en las prácticas y funciones.
-
Juege con su niño.
Deje que el niño escoja y dirija el juego o actividad y, si no
es demasiado obvio, deje que él o ella gane.
¿Donde puedo encontrar un
grupo de apoyo para padres?
Para aquellos padres,
maestros, y niños que se encuentran desafiados por el desorden, AD/HD
puede ser una experiencia única. Aunque a veces la lucha parece
insuperable, es importante que los padres se den cuenta de que,
cuando se maneja bien el AD/HD, estos niños y jóvenes pueden
convertir sus posesivos en activos.
Hasta entonces, si hay ayuda
y esperanza, hay muchos grupos de apoyo para padres de niños con AD/HD
en cada estado. Para mayor información sobre algún grupo en su área,
póngase en contacto con CHADD (Children and Adults with Attention-Deficit/Hyperactivity
Disorder--en español, Niños y Adultos con Desórden Deficitario de la
Atención e Hiperactividad):
CHADD
8181 Professional Place, Suite 201
Landover, MD 20785(800) 233-4050; (301) 306-7070
national@chadd.org
http://www.chadd.org/
Si no hay ningún grupo de
apoyo para padres en su área, el personal de CHADD puede darle
información sobre cómo comenzar uno. CHADD ofrece, además, varias
publicaciones en inglés y español.
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